viernes, 25 de noviembre de 2016

Adopciones varias, ¿nos las quedamos?

En esta tierra de María Santísima, tenemos por costumbre, (además de criticar y ofendernos por tonterías) adoptar otras costumbres.
Así que,  uno de nuestros debates,  es si quedarnos o no con esas celebraciones ajenas que, por mucho que nos moleste, se han colao para quedarse.
A mi unas me parecen una soberana tontería y otras no me molestan, total,  ¿hay algo más español que una celebración de lo que sea?.




Black Friday: Los que estudian cosas raras dicen que cada español se gastará una media de 200€ hoy (yo me voy pa casa corriendo antes de gastar ese dinero en cosas que no me hacen falta). Igual a los comerciantes les viene bien, en ese caso, tal y como están las cosas, no tengo nada que decir. 
El viernes negro, en realidad,  era una expresión que describía el tráfico al día siguiente de Acción de gracias. Con el tiempo, surgió una explicación alternativa, refiriéndose a los números de los comercios, después de los gastos de la jornada anterior.
Aquí no se explica mucho, pero como es cuestión de unos años que estemos celebrando el Thanksgiving, pues nada, nos lo quedamos.








Papá Noel: En realidad, no es otramericanada., igual son los americanos (por la falta de historia propia) los que se adjudican las tradiciones, pero esto nos da igual (a mi sí).
San Nicolás de Bari, nacido en torno al año 280 en Myra (Turquía), era un sacerdote que tenía especial debilidad por los niños. El carácter solidario que hoy le caracteriza se basa en una singular historia: un hombre pobre tenía tres hijas que no podrían llegar a casarse porque el padre carecía del suficiente dinero. Por ello, estaban “condenadas” a estar solteras. Cuando San Nicolás de Bari se enteró, entró en la casa de la familia por la ventana y metió en los calcetines de las niñas, que colgaban sobre la chimenea para secarse, el oro suficiente para que pudieran casarse cuando tuviesen la edad.
Este no me viene mal del todo. De hecho, a mis padres les parecía buena idea darnos algunos juguetes en Nochebuena para que nos diera tiempo a jugar antes de que empezara el cole. Nunca nos dijeron que los había traído Papá Noel, ni nada parecido, nos decían que era regalos de Navidad y nos parecía todo muy normal. Yo he hecho lo mismo con mi hijo y no siento que haya perdido la esencia de nada, porque los Reyes (los Magos y los otros) siguen estando ahí.

Halloween: Esta es el resultado de la cristianización de  las tradicionales fiestas celtas del final del verano, así que, tampoco es otra tonta fiesta americana.
Esta “adopción” no me molesta especialmente, porque lo único que veo es una celebración infantil. Particularmente no me siento atacada, ni creo que vaya  a perder mi identidad porque unos cuantos niños disfrazados vengan a casa a pedir caramelos, o porque mi hijo and friends hagan una acampada en el salón para  ver pelis de terror adolescente o contar historias.

Baby shower: Por favor, esto no lo entiendo, es como una lista de boda pero para el bebé, ¿no? 
O sea que, básicamente,  estás obligando a la gente a que corra con los gastos de los primeros años del infante, me parece de una caradura acojonante, en fin.
Definitivamente, esta no me la quedo, me daría una vergüenza de la muerte.




                                               
Oktoberfest: Pues eso, la fiesta de la cerveza, esto si hay que quedárselo, ¿no?








San Valentín: esta cursilada lleva tanto tiempo con nosotros, que parece que es nuestra, pero no, no es nuestra y es básicamente,  para vender perfumes y flores.



Cheerleaders: Ver un partido de baloncesto castizo de los de Barça-Madrid y que aparezcan unas cuantas chicas dando saltitos, es como si en mitad de la Final de la Superball aparece miPanto dándole vuelo a la bata de cola, raruno sin duda, pero que,  si ya están las chicas contratadas, da igual, no las vamos a dejar en el paro. 



Visto lo visto, cualquier día estaremos celebrando con fuegos artificiales el día de la Independencia o repartiendo amapolas el 11 de Noviembre (en vez del cupón del 11/11) o a saber el qué.
Mientras tanto, que no decaiga le fiesta (la que sea, de quien sea).
¡Feliz Viernes (negro, azul o amarillo)!



martes, 22 de noviembre de 2016

Más tontadas que me hacen feliz

La lluvia cuando ya estoy en casa y no tengo que salir.
Pasar el domingo en pijama.
El olor a café recién hecho por las mañanas.
Buscar algo en un cajón y encontrar una foto que no recordaba.








Ese nanosegundo que dura la casa limpita y ordenadita.
Reír sola por la calle y que la gente piense que estoy loca.
El chistonto del día de superami.
Encontrar el vestido perfecto sin entrar en más de dos tiendas.
Las conversaciones de mis sobrinas gemelas.
Saber que coma lo que coma, no voy a engordar.
Hoy, poder mover el cuello sin sentir que se me va a caer la cabeza, o que me acabo de bajar de una montaña rusa.


La palabra serendipia.
Bailar como una perfecta loca un temazo de Tino Casal y ver cómo las chicas jóvenes se quedan con las piernas colgando del espanto.
Jurar en arameo que nunca más y luego desdecirme, porque me reafirmo en que hago lo que me viene en gana.
El olor de los bebés recién bañados.
Ser capaz de encontrar y mandar el emoticono perfecto.
Saber que mi libro favorito me está esperando.
Encontrar aparcamiento a la primera.
Que me duela la cara de reír.


Esta canción:














martes, 15 de noviembre de 2016

El Homo sapiens sapiens, ese yonqui emocional

Desde que el mundo es mundo, (más o menos),  existe una especie de conciencia de socialización.
Ya el Homo erectus, cuando se da cuenta de que cazar es más efectivo que seguir comiendo toneladas de raíces, decide  trabajar  en equipo, (cazar una gacela es más fácil si se hace entre todos).
Los expertos consideran que esto en es un avance con respecto a la inteligencia  del Homo Habilis. 
Se le supone,  por tanto,  a este antepasado nuestro, la inteligencia, por el hecho de “socializar” de manera efectiva y sin complicarse la vida.

Pero hete aquí, que el Homo sapiens sapiens ha debido perder la inteligencia en el camino, porque nuestro deseo de expandirnos socialmente, llega a ser absurdo.

Platón en su obra  “El banquete”   expone: 

"Todos los hombres tenían formas redondas, la espalda y los costados colocados en círculo, cuatro brazos, cuatro piernas, dos fisonomías unidas a un cuello circular y perfectamente semejantes, una sola cabeza, que reunía estos dos semblantes opuestos entre sí, dos orejas, dos órganos de la generación, y todo lo demás en esta misma proporción".

“...los cuerpos eran robustos y vigorosos y de corazón animoso, y por esto concibieron la atrevida idea de escalar el cielo y combatir con los dioses. Y ante aquella osadía, Júpiter, que no quería reducir a la nada a los hombres, encontró la solución, un medio de conservar a los hombres y hacerlos más circunspectos, disminuir sus fuerzas: separarlos en dos. El problema surgió después: Hecha esta división, cada mitad hacía esfuerzos para encontrar la otra mitad de que había sido separada; y cuando se encontraban ambas, se abrazaban y se unían, llevadas del deseo de entrar en su antigua unidad, con ardor tal que, abrazadas, perecían de hambre e inacción, no queriendo hacer nada la una sin la otra".

No seré yo quien cuestione  nada  menos que a Platón, pero  flaco favor nos ha hecho.
Nos hemos empeñado en creer que somos la mitad de un todo y andamos penando por esa mitad,  que lo mismo  existe en otra dimensión,  o está muerto,  o se dedica a la vida contemplativa, o directamente ni existe,  ni ha existido nunca.
Y ahí estamos: perdiendo la paz, la felicidad y hasta, a ratos,  la salud, por una absurda quimera, por la promesa de una vida mejor si es al lado del trozo que nos falta.
Y permitimos, en muchos casos,  que alguien nos obsequie con las migajas de un cariño forzado, nos conformamos con amores de saldo, con emociones intermitentes y nos hacemos un daño infinito e irreparable.
Ese es el gran error, no somos seres incompletos, no lo somos, la felicidad está dentro de cada uno y no al lado de alguien.
Pensar que sólo puedes ser feliz al lado de una persona determinada, ¿no es darle demasiado poder?.
Insisto: más ratos de risas y de tequilas y menos pensar en si llamará o no ( que tal y como está el mercao, fijo que no llama).




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lunes, 7 de noviembre de 2016

Esos románticos

¿En qué momento de la historia de la Humanidad se desvirtuó tanto el término “romanticismo”?
El romanticismo es un movimiento   que comienza  en Alemania  y Reino Unido en el siglo XVIII, como reacción frente a racionalismo  de la Ilustración, anteponiendo los sentimientos por encima de todo.
Esta corriente cultural,  que  tiene la persecución de la libertad como única meta existencial,  y caminar por la senda de la vida  persiguiendo  un sueño, rompe con la tradición clasicista basada  en un conjunto de reglas estereotipadas, promueve el yo como entidad autónoma (frente a la Universalidad existente) y concibe al poeta como un demiurgo que vive en una continua nostalgia por todo lo que ha perdido en el camino.
Como la libertad auténtica es una búsqueda constante en los románticos, cabe pensar que son incuestionables las características revolucionarias de los prohombres del romanticismo.
Autores con Lord Byron, Edgar Allan Poe, Goethe, Víctor Hugo o  los patrios Bécquer, Larra o Espronceda, poco o nada tienen que ver con esta mierda actual de concepto de romanticismo (sensiblero, arrebatado, novelesco…).
Hay quien opina que el mismo Napoleón fue un romántico, puede  ser, al fin y al cabo, perseguía un sueño de libertad, ¿no? (que luego se le fuera de las manos, es otra cosa).

Y  digo con conocimiento de causa, que este concepto actual de autores románticos y de romanticismo en general, es una auténtica basura. 
He  leído algunas cosas (bueno, lo he intentado) de las actuales románticas:
Megan Maxwell (infumable),
Noelia Amarillo (me deja sin respiración),
Anna Casanovas (petardazo total)
Se nos escapa algo, ¿no?.  Algo ha pasado en mitad de los tiempos, que ha adulterado un prolífico movimiento, hasta transformarlo en  cuatro condicionantes patéticos, que creemos que son una muestra del más puro e incondicional sentimiento de amor.











Con el paso de los años, (y con la inestimable ayuda de los medios, centros comerciales y grandes compañías) nos hemos quedado con que el romanticismo es un señor hortera y trasnochado que te regala un ramo de flores (esto está bien si te gustan las flores muertas) sin ningún motivo, celebrar el día de San Valentín con una cena con velitas, un perfume con un anuncio complicadísimo que huele a pachuli que marea, o un galán galopando  por la playa a lomos de un caballo blanco, en un maravilloso atardecer.

Si después de buscarte un novio romántico, no te ha dado un subidón de azúcar, y no has muerto del empacho, estás preparada para aceptar en tu vida a uno normal, que demuestre menos mariconadas y que se siente  contigo  a leer a los verdaderos románticos, esos que imprimen una pizca gótica en sus obras, esos que se dejan la vida por un ideal, los que vivieron inmersos en la más dulce y profunda melancolía.
¡Feliz Lunes!

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Bisbi: eres tonto

Querido David Bisbal:

Tú, que has hecho de la mamarrachá de dar  una patadita al aire, una mierda de arte (que te da mucha pasta, por cierto).
Tú, que conseguiste que media España se dejara los rizos largos al más puro estilo querubín hortera.
Tú, que todavía no has aprendido a hablar.
Tú, que hiciste que Chenoa saliera llorando y en chándal a interpretar a la Dama de las Camelias.
Tú, que has conquistado las américas (eso dicen)
Tú, que has vendido más discos que Julio Iglesias.
Tú, que has hecho del horror del gorgorito de Joselito,  todo un fenómeno.
Tú, que eres, sin duda, la gran estrella de los triunfitos, eres incapaz de mostrar empatía, ilusión o un poquito de humildad hacía tus antiguos camaradas.
¿Se puede saber por qué narices te cuesta tanto formar un todo con tus ex-compis?
¿Te cuesta taaaanto bajar al nivel de los que no triunfaron?
¿No crees, que le debes lo que eres a ese programa y a las personas que lo hicieron posible?
¿Te costaba mucho trabajo darle un besito a Chenoa, coño?

La dejas delante de medio Universo, que la pobre todavía no se ha quitado en Sambenito de abandonada, como la Jennifer Aniston, y ahora  vas  y le haces una cobra épica, delante de chorrocientasmil personas. (Yo soy Chenoa y te dejo cantando solo)
Ahora ya, las revistas del corazón tienen carnaza, para seguir compadeciéndose de ella, porque no tiene pareja, ni hijos, porque sigue siendo la abandonada y porque se le sigue suponiendo el amor por ti.
¡Joder!, a la pobre chiquilla, aún le recuerdan (en cada puta entrevista) aquella mañana que salió en chándal con los  zojitomoraodetantollorá,  porque la habías dejao por otra (y que otra, cachotonto, más pava no la había). 

Se tuvo que enterar por la prensa (ni el santo valor para decirselo face to face tuviste) , lo supo a la vez que media humanidad (esto aumenta mil veces el sentimiento de estafa), y te quedas tan ancho, como que soy tan mono y tan adorable que todo se me perdona.



Eso sí, ella es más lista que tú y le ha dado inteligentemente la vuelta a esta mierda de situación y ha lanzado una línea de accesorios y complementos (¡bien por ella!)




Y vas y dices:

"Quiero decirte, Chenoa, Laura, que siempre te he tenido mucho cariño. Y te tengo y tendré".

A ver descerebrao, que cariño se le tiene  a un  perro, que a alguien que estuvo a tu lado cuándo no eras nadie se le tiene respeto, ¡imbécil!

Eres tonto chaval, muy tonto, y por muchos discos que vendas, y por mucho que te codees con los grandes eres y serás un cateto integral.
Puede que alguien haya impulsado tu carrera (más que la de los demás),  puede que tengas algo de talento, puede que, aparentemente,  seas un triunfador, pero no serías nadie sin la gente que tienes detrás, y sin calidad humana, no eres, desde luego, nadie.