viernes, 8 de febrero de 2019

El método.


En la enésima crisis de la etapa de la pre madurez, me ha dado por el tema de cuidar mis rizos.
Os cuento, los emporios de cosmética confabulan irritantemente contra nosotras: sacan una línea de productos que te va bien, pero al cabo de unos años, la retiran del mercado por motivos desconocidos (léase, sólo lo usas tú) .
Esas maravillosas cabezas de pelos rizados que se ven en las fotos de las revistas o en los anuncios de champú, son irreales, dura el tiempo que se tarda en hacer la foto. 
El pelo rizado real es encrespado unas veces, tieso otras y como la Duquesa de Alba casi siempre.



Hasta el año pasado, el apartado pelos, lo llevaba bien, era feliz, con mis rizos, mi pelo encrespaillo y mis  productos, y un día voy a comprar y no queda ¡nada!, voy a otra tienda y ¡tampoco!, entro en la web de la marca y ¡nada! (llego a ponerme en contacto con el servicio al cliente, para pedir explicaciones, ¡coño ya!)
Aquí se inicia  una era: la de la búsqueda de la espuma que defina, fije y no reseque (ahí es nada). Empiezo  a parecerme a Michael Jackson (cuando era Michael Jackson), pero con el color de piel de ese señor que cantaba sus canciones y afirmaba ser él  (un cuadro).


Así que, me lancé al mundo de la investigación pelil, vía internet,  y descubrí “El Método”, sí, suena a secta, y sí lo es ( bueno,casi).
Todo empieza con un libro que escribe una señora que estaba aburrida en su casa y bastante harta de que no le quedara el pelo decente (la colega se ha forrao, lo más grande).
Hay unas normas, tipo huir de los sulfatos, parabenos, siliconas, ceras y alcoholes y unas técnicas, no es ponerse productos y ya, hay que ponerlos haciendo scrunh, squish to conditioner y más palabrejas raris.
La señora  en cuestión,  propone hacer co-wash (lavarse el pelo con acondicionador), usar productos suaves,  algunos de los que van bien, están en la cocina (a veces no sé si estoy preparando un gazpacho o me voy a arreglar el pelo) y, en definitiva, echarle al pelo más horas que a tu trabajo.
Pero, la verdad, es que ya voy aprendiendo y  ya he interiorizado algunos términos tanto, que parece que llevo toda la vida con El método.
Suena loco, ¿a qué si? mi hermana me preguntó la semana pasada:
¿Qué te has hecho en el pelo? , te lo noto raro, a lo que yo contesté: Sigo El método.
Aquí me miró como si tuviera que empezar a tramitarme los papeles de la incapacidad legal o algo y siguió a lo suyo.
Hay un grupo en Face y las administradoras te ayudan mucho, es cierto, pero ¡ayyy como se te ocurra saltarte un paso o usar un producto Noapto , por la Virgen del mandil verde, les falta sacar la guillotina y marcarse un Maria Antonieta!
Otra cosa  es que son expertas químicas, que si esta silicona es soluble, que si este alcohol es de los noaptos... Yo, que era la peor alumna de química de la historia, flipo mucho, y leo compulsivamente los consejos que dan.
Cada vez que se me pasa por la cabeza (literal) usar un producto Noapto, me siento como si me comiera una palmera de chocolate en medio de una dieta, que apuro, que creo que me van a reñir, o me voy a quedar calva.
Otro tema importante es La Transión, que básicamente, es que el pelo se vuelve majara un tiempo hasta que se habitúa a su nuevo estatus. Así que, si me veis con el pelo entre el modo Bruja Lola y la Duquesa, es que me estoy transicionando.
Ya os contaré, ¡buen fin de semana!.


4 comentarios:

  1. Tranquila, los últimos estudios retrasan la edad de la madurez de los 25, como se consideraba hasta ahora, a los 27 años. Tienes tiempo de irte acostumbrando.
    No sé cual de las dos eres de las fotos, pero los dos looks son muy... majos.

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  2. Si es que tienes razón, cada vez hay más métodos y metomentodos, que se creen que saben lo que queremos, nos entretienen mientras ellos usan agua de limón como antaño. Buenas noches y sueña bonito

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  3. ¿rizos? ¡qué maravilla! se me hace algo extraordinario, sea como sea que los tengas... los tienes y eso es algo espectacular... saludos Alicia :)

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Comentando que no criticando.