martes, 29 de octubre de 2013

Mi futuro depende de mí.

" A ti nunca te va a tocar la lotería".
Así comenzó mi única consulta a una vidente. Con esos augurios, como para volver a ir.
 Debo reconocer que es verdad que nunca me ha tocado una lotería (tampoco he jugado, ¿para qué, si no me va a tocar?), he tenido sólo un hijo, me casé aquel mismo año, a pesar de que cuándo fui a verla, ni siquiera conocía al padre de mi hijo, ni tenía y o en mente casarme ni nada, es verdad que los dos estuvimos unos años viviendo fuera de jerez, y en fin, no sé muy bien cómo ni por qué, pero a medida que iban pasando cosas, fui recordando los vaticinios de la Pepi y fueron ciertos.
 Eso sí, olvidó mencionar un detallito de nada; que me divorciaba, pero claro, si me lo hubiera dicho no me hubiera casado, de la misma forma que nunca compro lotería (salvo la del trabajo, ya todo el mundo sabe que si participo yo, no hay nada que hacer).
Pero hay otra  cosa mucho más importante que no me dijo, es posible que nunca me toque nada de dinero, pero tengo otras cosas que son como el premio gordo de una lotería.
Con el drama que está viviendo un buena parte del país,  puedo decir que he tenido una suerte inmensa: por el hijo que tengo, por mi familia, por el hecho de tener trabajo, por que todos estamos bien y no hay problemas de salud.
Soy una privilegiada y a veces me ciega la compasión hacia mí misma y no lo veo.
Mi futuro depende de mí y de nadie más. Está en mi mando cambiar las cosas, si me instalo en la comodidad de la autocompasión, no avanzaré. Esto que parece un Power Point de esos que se mandan en cadena y que si no lo reenvías te enfrentas a mil años de mala suerte, es una premisa que he aprendido solita y sobre la que intentaré apoyar todo mi mundo







Propósito de la semana: Valorar lo que tengo y a las personas que me rodean.

3 comentarios:

Comentando que no criticando.