miércoles, 29 de agosto de 2012

Y es que estoy mayor...

Casi todas mis amigas han cumplido los cuarenta, (como duele eso) y a casi todas sus esposos les han dado fiestas sorpresas, (como presiento que para diciembre no tendré marido ni similar,  estoy por hacerme una tarta de queso y dejarla en la ofi la noche antes y luego hacerme la sorprendida.: ¿en serio chicos?,¡no teníais por qué  haberos molestado!!).
Pues en estos últimos meses de la década de los treinta, he detectado algunas manías y hábitos  más propios de abuelita que de una mujer a las puertas de la madurez.
Para empezar han bajado las temperaturas un grado o dos y yo me he resfriado, esto es muy de abuela.
Por otra parte, hago comentarios del tipo:
- Nada hija, que sigas bien...!!!
- Lo que mal empieza mal acaba (esto es más propio de mi padre al que le encanta predecir desastres y muertes).
- Pues vaya cómo está la juventud....
Por otra parte me molesta el ruido que hacen los jóvenes en la calle: niñas gritando, motos que queman rueda en la puerta de mi casa, la radio del cani-coche a todo meter....
Tengo conversaciones de dolencias físicas en la sala de espera del médico (no hay nada peor).
Voy a la peluquería y pido que me hagan un peinado que me quite años, (se supone que no me deberían sobrar, ¿no?).
Entro en una tienda de ropa y me voy a la parte de adolescente-cani, y mi sobrina me dice que es demasiado juvenil para mí.
Definitivamente, estoy entrando a pasos agigantados en la crisis de los cuarenta.
Por cierto la opción de la mini fiesta sorpresa en la ofi, está ahí eh?? que yo me hago la nueva y como si nada...es para el 02 de diciembre.....


                                                                                                         

Cómo mola....

Seguramente será una maldad, pero insisto en que me gusta ver a las famosas sin maquillar, o con la pestaña postiza rodando en caída libre por las mejillas, o con celulitis como todas las humana (que no diosas) que compartimos planeta con las semiperfectas.
Visto así, hace que una se sienta mucho mejor, ¿no?. Además con tanto truco, seguramente ni ellas mismas se reconocen, me imagino que llegar a casa y empezar a quitarse adosados : las extensiones, las uñas, las pestañas, el pump-in-up, y demás rellenos y/o postizos debe ser frustrante y bastante enojoso.
Todas somos iguales y el modelo de perfección que nos venden no sirve si no para heacernos sentir frustradas y compremos las milagrosas cremas que por otra parte,  no hacen gran cosa.
Vamos a ver unos ejemplos, esta muchacha rubia-gótica-choni  no tengo muy claro quién es ni a qué se dedica en la vida, pero lo que si es obvio, es que ese maquillaje es excesivo, tétrico, siniestro...un horror, ¡pobre!, lo mismo con eso de la crisis no le paga a su estilista y ha decidido vengarse....


Imagen de Getty Images.

Luego están las celulíticas, esta parte me chifla, todas tenemos redondeces, la diferencia entre las famosas y yo, es que no me privo de comer nada, y tampoco me mato a hcer ejercicio, en realidad no hago nada...al final va a resultar que la naturaleza ha sido generosa conmigo!!!.

Nicky Hilton
Aquí la modelo-caza millonarios-mami-actriz y a saber que más, Inés Saste, tan glamurosa ella, tan mona, tan celulítica,  ¡la pobre! lo tiene complicao pa cazar al próximo panolis.

Sé que es una maldad, pero reconforta pensar que las estrellas  sin photoshop y sin maquillar no son nada del otro mundo..
Vale que hay una buena genética de fondo, pero no son tan perfectas como nos quieren hacer creer.

Por mi parte seguiré comiendo lo que me apetezca y sin practicar ningún deporte, que de momento me va bien así, al final estas con tanto sacrificio no están mucho mejor que las de andar por casa, ¿no?.

Ya me sacrificaré por causas un poco más importantes, ya habrá  tiempo de pasar hambre, cuando el  el geriatra decida quitarme de todo