miércoles, 14 de noviembre de 2012

El sueño de una noche de otoño....

Esto, que es un mal sueño, podría haber
 sido realidad y eso es lo preocupante....
 
 
 
Trabajo en un Edificio en el que hay más empresas y claro, hay mucha gente, por haber hay hasta un muchacho muy mono. De momento, el muchacho en cuestión ( el guapo, a partir de ahora) parece del tipo ermitaño, pero bueno, tiene su lado interesante...No es que hable mucho (por lo menos conmigo) pero, el caso es que es una monada, y una intenta no caerse delante (cada vez más complicao) , no parecer despeinada, ir mona, ocultar el  desorden mental,  vamos,  lo normal en estos casos...
Era una mañana soleada, (por alguna razón estaba en El Puerto), salí a dar un paseo y terminé en un pinar que hay cerca de Puerto Sherry.
Era un sitio agradable, olía a tierra mojada, no se oía el ruido de los coches, corría una ligera brisa que mecía suavemente las ramas de los pinos y se oía el canto de algunos pajarillos que aún no habían emigrado a tierras cálidas.
Arrastrada por la mágica fuerza de la Naturaleza, se me ocurre abrazarme a un árbol. Aunque siempre me ha parecido fatal eso de transmitirle el mal rollito a la Madre, quería probar a ver si sentía algo especial.
Permanecí unos minutos engachá , intentando averiguar si esa especie de cosquilleo era paz o algún tipo de alergia. Podía oir el ladrido de un  perro a lo lejos, pero seguí así, quieta, sin mover un músculo, para no estresarme.
Ahí estaba yo: abrazada a un pino, cuando el guapo aparece detrás del perro. ¡ No puede ser!, Se va a pensar que estoy loca..... ( en este momento debieron entrarme los sudores de la muerte, porque me he destapado mucho esta noche).
-Guapo:  Ay!, hola...(loca-flipá) que tal?
-Yo: Aquí abrazándome a un árbol ( si la situación era absurda, mi respuesta lo fue más)
-Guapo: Pues voy a seguir paseándo al perro ( no sea que te de un chungo y me agredas o algo, loca)
-Yo: Ah!...vale...hasta luego!
Me despierto: que vergüenza, más grandísima!!!, si alguna vez se me ocurre probar esta especie de simbiósis con la naturaleza (que ya lo he probado y no noto nada especial), procuraré recordar que siempre te puedes encontrar con alguien ( y si es con el guapo, la cosa es chunga, chunga).
Si algún experto en lenguaje onírico tiene a bien explicarme que significa esto, le estaría muy agradecida, no quisiera yo, tener que pasar por el trance de que me incapaciten legalmente.
 
 
 


lunes, 12 de noviembre de 2012

Irreparable pérdida de glamour

Una que es muy glamurosa (o lo intenta), procura no pasar cerca de un contenedor de basura (no hay nada menos glamuroso que salir de detrás de un contenedor, la que es glamurosa de verdad desconoce ese término). Esto de la basura en Jerez empieza a ser muy complicado porque hace no sé cuánto tiempo que no se recoge la basura (todo el mundo tiene derecho a ponerse en huelga).
Bien, pues como iba diciendo (que me disperso), hay cosas que una glamurosa de andar por casa no puede permitirse, y una de ellas es caerse en medio de la calle. Esto es lo peor de lo peor...
Iba yo hace unos días andando muy mona, (curiosamente iba con zapatos british planos, ideales) y de repente y sin avisar ni nada, me caigo. Y me caigo como a cámara lenta, no me resbalé, no, tampoco me mareé, simplemente me caí (todavía me duele la palma de la mano). Eso sí, yo me levanté muy digna ( y esta vez a cámara super rápida) y seguí caminando sin mirar atrás...
Pero, mientras me alejaba de la escena del bochornoso suceso, pensaba : "¿ Por qué nadie ha venido a rescatarme?. Cuando una señora se cae, todo el mundo corre a levantarla del suelo, y cuando he visto a una rubia buenorrilla caerse, también, ¿qué pasa? ¿ que no soy ni la buenorra ni la ancianita, no?."
Pues no tengo claro si me gustó no ser rescatada, claro que, casi mejor así, me hubiera quedado descompuesta de la vergüenza si se hubiera formado un corro de gente alrededor, (hubiera fingido mi propia muerte o algo).
Por otra parte está el tener de andar por ahí intentado ser ideal y sofisticada cuando llueve y hace viento a la vez (cosa que suele ocurrir por esta parte del mundo), el paragüas que se empeña en volverse, los coches que salpican, miles de charcos por todas partes (lo que tiene que en el ayuntamiento sean unos incompetentes), el sombrerito que se vuela, el pelo encrespado...
Pero a pesar de todo, la lucha por manterner ciertos niveles de glamour y sofisticación continúa...