jueves, 30 de mayo de 2019

Kafka y la Muñeca, la omnipresencia de la pérdida

Un año antes de su muerte, Franz Kafka vivió una experiencia insólita. Paseando por el parque Steglitz, en Berlín, encontró a una niña llorando desconsolada porque había perdido a su muñeca.

Kafka se ofreció a ayudar a buscarla,  pero no apareció, entonces Franz, le contó a la niña, que su muñeca, no se había perdido, sino que estaba viajando alrededor del mundo y  le explicó que él era un cartero de muñecas, especializado en llevar las cartas de las muñecas viajeras del mundo.

La niña, le pidió que si recibía alguna de su muñeca, se la  llevara y durante tres semanas, Kafka le llevó las cartas escritas por la muñeca viajera.

“Por favor no llores, he salido de viaje para ver el mundo. Te voy a escribir todas mis aventuras"

Cuando él y la niña se reunían, le leía estas misivas, cuidadosamente compuestas con miles de aventuras imaginarias sobre la muñeca, cuyos viajes por el mundo que evocaban a los de Phileas Fogg.
La niña se consoló con la idea de que su amiguita estuviera viviendo tantas y tan variadas experiencias.  
Pasadas unas semanas, Kafka le regaló una muñeca nueva a la pequeña, ella obviamente, la veía diferente a a la suya, pero una carta adjunta le explicó la razón de su cambio:

-“ Querida amiga, mis viajes me han cambiado “ 

Muchos años más tarde, la niña encontró una carta metida en una grieta desapercibida dentro de la muñeca.
que decía: 

” Cada cosa que amas es muy probable que la pierdas, pero al final, el amor volverá de una forma diferente“.


Esta  historia tan tierna, tiene varias versiones, en la de Paul Auster, la muñeca se casa y nunca vuelve al lado de la niña, en esta de May Benatar, la muñeca, aunque cambiada, vuelve junto a la niña.
Nunca se encontró a la pequeña, ni las cartas, pero la que era por entonces la compañera de Kafka, Dora Diamant, contó que Franz se sentaba frente al escritorio a redactar las cartas de la muñeca viajera, con la misma gravedad y tensión con la que compuso toda su obra.

lunes, 27 de mayo de 2019

El tonto ilustrao.

¿Hay algo peor que un tonto cerca?
Si, un tonto cerca  con poder.
¿Hay algo peor que un tonto cerca con poder?
Sí. Un tonto cerca,  cuyo único poder es el de ser  administrador de un grupo de WhatsApp (de quedadas lúdicas).
¿Por qué?
Pues porque al triste escollo involutivo de la especie humana, se le sube tanto el carguito a la cabeza, que se cree en la obligación de recordar normas de convivencia (del grupo…de WhatsApp) y te suelta un speech o te elimina indiscriminadamente, según le da. Se cree que está dirigiendo un Consejo de la NASA e implementa un régimen dictatorial, que  parece que hemos atrasado los relojes cuarenta años. (¡Madre mía como se enajenan las almas con una mierda de carguito!)
Hace falta ser  pobre de espíritu y tener una vida triste para creerte el presidente del senado por dirigir una mierda de quedada.
Pues me  voy, (antes de que me echen).




¡Me apeo, a seguir bien!






viernes, 24 de mayo de 2019

Por una mirada.

«Que estupidez pedir a Dios que me ayude un dios que hace autistas»
 Birger Sellin




Hace muchos años,  leí un libro titulado “Quiero dejar de ser un dentrodemi”. Mensajes desde una cárcel autista”


Birger fue diagnosticado de autismo con 4 años, no podía hablar, no controlaba sus movimientos compulsivos, pero escribió  lo que sentía con su ordenador. El resultado de todas sus cartas, poesías y reflexiones, es el acceso a la difícil y tormentosa realidad de una persona autista.
De todos los pensamientos, hubo uno que me  llegó  al corazón : cuenta que una vez iba en el metro con su madre , y una señora lo miró con dulzura, no con curiosidad, con desprecio, o con lástima, (como lo solían mirar otras personas),  lo miró y le sonrió,  como si lo comprendiera,  y para él fue lo mejor que le había pasado en mucho tiempo.
Siempre he tenido muy presente esa reflexión de Birger, no sabemos hasta qué punto  puede influir en el ánimo de una persona una sonrisa, una palabra amable o una mirada desde el corazón.
Sonriamos ,seamos amables, miremos con dulzura, no sabemos si con algo tan simple,  hacemos feliz a alguien que está sufriendo.


¡Feliz fin de semana!


jueves, 23 de mayo de 2019

5000 palabras

Vivo entre tíos, esto os lo he contado, ¿no? hay días que se terminan y , salvo por las conversaciones de WhatsApp con mi amiga, no he intercambiado ni una palabra, con una fémina.
Los míos (mis tíos)  hablan, hablan mucho, hablan tan fuerte que te hacen estallar los tímpanos. Hoy,  en la hora de la comida dice uno “ los hombres hablan una media de 2000 palabras al día y las gastan en el trabajo, las  mujeres 5000 y cuando llegan a casa les quedan 3000, nosotros estamos deseando que nos dejen en paz y ellas quieren hablar, como lo ves, Ali?”
Y yo contesto: Pues como veis aquí mucho no hablo, porque ya lo hacéis vosotros y en casa me espera un adolescente varón ¿creéis que gasto mis 5000 palabras?, yo soy más de pa´dentro.
Tengo un saldo acumulado de palabras que aumenta cada día que pasa, el universo me debe alguien que me escuche todo lo que no hablo, así que si me veis por ahí y no queréis que os maree, ¡huid!


martes, 21 de mayo de 2019

Felices quince


"Yo creo que he visto unos ojos como los que he pintado en esta leyenda. No sé si en sueños, pero yo los he visto. De seguro no los podré describir tal cuales ellos eran: luminosos, transparentes como las gotas de la lluvia que se resbalan sobre las hojas de los árboles después de una tempestad de verano."

Bécquer







Dicen que de tal palo tal astilla, bueno,  yo creo que mi astilla no se parece mucho a su  palo.
Mi astilla es el empirismo hecho carne adolescente, es el razonamiento de una mente cartesiana, es el eterno cuestionamiento de mis movidas místicas, es lógica matemática llevada a todos los terrenos de la vida.


Hoy , mientras te esperaba con las luces apagadas y las velas encendidas, pensaba que, somos tan distintos que, al final somos iguales, porque el  mundo es redondo y estamos tan lejos el uno del otro, que terminaremos por encontrarnos, que nunca pensé, ni en mis más locas fantasías, que ese bebé de ojos verdes y sonrisa ladeada,  sería tan increíblemente listo y buena persona en el futuro.
Hace tiempo, escribí una carta porque pensé que la adolescencia, la distancia generacional y  las diferencias de carácter,  nos separarían, pero sigues aquí,  a mi lado. 
Nunca he visto un mal gesto, (mala cara a veces si te  mando a estudiar), ni una respuesta fuera de tono, ni un "no quiero", tienes amigos sanos, no demandas nada imposible y comprendes cosas, que ni yo misma (por edad se me supone la madurez) soy capaz de comprender.
No sé que he hecho bien, pero parece que algo hice muy bien, eres mi mejor obra, puede que me haya preparado toda la vida para ser tu madre. Dicen que las almas de los hijos eligen a sus padres antes de nacer (aquí me rebatirías el argumento con alguna parrafada de tu lógica aplastante, pero me da igual, yo sí lo creo):  gracias por elegirme.
Fuiste mi pilar cuando el mundo se me vino encima, y lo sigues siendo ahora, que todo va bien y que hemos logrado, entre los dos, construimos un mundo a nuestra medida.
Hemos ido adaptando nuestro cariño a los cambios de la vida, a nuestras locas circunstancias y a las distintas alturas, antes me agachaba yo para abrazarte, ahora eres tú quien se tiene que bajar para ese beso que busco todos los días. 


No puedo imaginar una maquinaria más perfecta y mejor engrasada, que la del tándem, loco y dispar que formamos.

¡Felices quince, persona favorita! 












jueves, 16 de mayo de 2019

Tempus fugit

No es que me preocupe en exceso mi aspecto físico, pero últimamente me toca ir asumiendo cambios (que han llegado en plan avalancha). No son muchos, ni muy graves, pero están ahí jodiéndome un poquito la existencia.
Como todo en la vida es cuestión de asumir para desdramatizar,  y estoy en proceso de asumirlos para no sufrir, os los cuento y me voy  mentalizando (y nos echamos unas risas).







Estoy arrugada como una pasa, sobre todo la zona de los ojos, esto no me lo veo sin gafas, (las de la presbicia, que manda marices) así que, mientras me maquillo, me veo bastante aceptable. Luego voy al baño con las gafas puestas,  y me entra calor  (lo de los calores,  es otro tema) de verme. Para evitarme traumas, he decidido quitarme las gafas cuando vaya a pasar cerca de un espejo, prefiero vivir en la ignorancia arruguil.



Por otra parte,  se me ha descolgao la cara o se me ha borrao la mandíbula. He pensado ponerme un esparadrapo,  como Carmen Seviila, pero fijo que se me despega y voy por ahí con la cara descolgá y las tiras blancas colgando.

Tengo arañas basculares, que se me quitan las ganas de vivir, ¿cómo coño ha pasado todo esto, de repente?.


Además de las piernas casi lilas, las tengo que parecen de gelatina, voy andando y veo las masas viscosas moverse como una mierda de flan de carne-grasa humana.





Tengo barriga, una que no es mía. Nunca he tenido que aguantar la respiración, ni tirar de braga-faja, y ahora me veo un flotador alrededor de la cintura que por más que intento esconder, vuelve a salir  ¡me cagüen tó, esta no soy yo!.


Se me reseca la piel, mucho, siempre he tenido la piel muy delicada, y tirando para seca, pero ahora es como una mojama.

Me duelen las rodillas al bajar las escaleras, he pasado de bajarlas al modo vedette- Norma Duval, a bajar con las piernas abiertas y agarrándome a la barandilla (con el correspondiente arrastre de bacterias, gérmenes y demás universo microscópico que eso conlleva).





Antes, hace unos años, era más bien friolera,  y ahora, de vez en cuando me entra una oleada de calor por los pies, que ríete tú de las calderas de Pedro Botero.

Tengo una cana en la patilla que es resistente a todo tipo de tintes, no hay manera de taparla a la japuta
.
Empiezo a no ver tan lejanos y raros los anuncios de los pañales de Concha Velasco, ni los de pegamento para dentaduras, ya me he apuntado un par de pomadas para los dolores, y no descarto la posibilidad de darle duro a las isoflavonas,  que seguro que pa algo sirven.
Tempus fugit, sí, pero ¿me tiene que destrozar el cuerpo?
De todas formas, como lo de ser lo más,  es cuestión de fe en una misma y de gente que te lo recuerde, aunque se me esté cayendo todo:

 I´m the very best! (y eso es lo que hay).








miércoles, 15 de mayo de 2019

El señor de las islas afortunadas


Hay cosas que me pasan a mí y sólo a mi.


Tengo un amigo, llamémosle Andrés, que va por la vida adoptando gente.
Me explico:

Tiene una tienda que frecuentan más mujeres que hombres y les habla a sus clientas, les habla muuucho y las hace reír (lo que está muy bien) y les dice que están muy guapas (lo que está aún mejor).  Más de una,  sale de la tienda en cuestión, además de con la compra que ha hecho, con el número de teléfono, una cita o al menos con la moral por las nubes. Lo hace con todo el mundo, si es una mujer joven y guapa, no cuenta nada, es secreto de estado,  pero si es un tío vejete y despistao me lo endosa a mí.

Y así fue como me endosó al (pongamos) frutero Paco, me largó el número y me pidió que lo metiera en un grupo de senderismo.
Y eso hice.
Y la lie.
Parda.
Muy parda.
Me bailó un dígito, y mandé al grupo (un grupo en el que la administradora es un poquito dictadora)  el contacto con un número erróneo.
Tres segundos después el supuesto Paco pregunta en el grupo.
¿Quién eres?
A lo que yo, sin ningún tipo de apuro, le mando un privado:

Hola Paco, Andrés de la tienda X me ha dado tu número para que te meta en un grupo de senderismo.

Leído e ignorado.






Le mando pantallazo a mi ami:

  Tía, las cosas de Andrés, me ha dao el número de un colega, pa que lo meta en los senderos y el tío     parece que no tiene ni idea de la jugada.
     -   Ainns, claro, este va por ahí adoptando gente, ¡a saber!, lo mismo el hombre ha comentado que le     gusta el  campo y este lo ha liao pa apuntarlo al grupo.

Pasan unos días y en el grupo se empieza a organizar una quedada para la feria; el supuesto Paco despierta de su letargo y dice:


Hola, soy Fernando, un saludo desde las Islas afortunadas.





Lo veo y, claro, ya me entra calor, ¡me cago en mi vida, coño!, ¿a quién he metío en el grupo?


Habla una chica llamada Andrea.


Paco-Fernando: Hola Andrea, soy Fernando encantado de conocerte, un saludo desde las Islas afortunadas..
Administradora-dictadora: por favor, es un grupo solo para senderos, que se peta el móvil.
Manoli: Hola, quién eres?
Paco-Fernando:Hola Manoli, soy Fernando encantado de conocerte, un saludo desde las Islas afortunadas.
Administradora-dictadora: por favor, es un grupo solo para senderos, que se peta el móvil.

Llamo a mi amiga:


-Tiiiiiiaaaa, que movidón me salgo de los senderos, ¡qué vergüenza!, no sé a quien coño he metío en el grupo, pero no era Paco el frutero.








- ¿Qué dices?
- Tal cual , que dice que se llama Fernando y que vive en las Islas afortuandas.
- ¡Venga ya!, jajaja
- Ayyy me salgo, me salgo...
- ¡Anda ya! No te vayas a salir, que no nos enteramos que pasa, tú ahí callaíta.

Mientras,  en el grupo:


Paco-Fernando: Oye ¿y una ruta por las islas para cuándo?
Carmela: Pero bueno, ¿este quién es?
Paco-Fernando: Hola Carmela, soy Fernando encantado de conocerte, un saludo desde las Islas afortunadas.


De vuelta a la llamada:


- Que he metío en el grupo a un señor de las islas que quiere ligar y que es mu cansino.
- Jajajaja , ¿qué tiene de foto de perfil?
- Yo que sé, una caja de dulces, a mí me cuadraba su profesión con la foto de  perfil, no me ha desentonao.
- Ay tía que me parto











- Ay por favor, que surrealismo más tonto.



Al final llamamos a Andrés, que también se descojonó de risa, no sin antes preguntar:


-Ahhh pero¿ Paco se ha ido a las islas?
-Anda ya, ¡los cojones se ha ido a las islas!, que este tío se llama Fernando.





Conclusión


He metido en un grupo de senderos de Cádiz a un señor que vive fuera de la península, que no conocemos de nada y el verdadero frutero sigue esperando.

-                  -¿Y tú a qué crees que has venido al mundo?.
-          - Yo a liarla mucho y a partime de risa (muchomucho) luego.






Me quedo con el dolor de barriga de las risas de ayer.

*Como el señor de las islas se venga pa la feria, porque le ha gustado una senderista, me va a tener que  invitar por hacer de Celestina involutaria.

martes, 14 de mayo de 2019

Puede ser
















No sé si quedan amigos 
Y si existe el amor, 
Si puedo contar contigo 
Para hablar de dolor, 
Si existe alguien que escuche 
Cuando alzo la voz 
Y no sentirme solo. 

Puede ser que la vida me guíe hasta el sol,  
Puede ser que el mal domine tus horas o 
Que toda tu risa le gane ese pulso al dolor, 
Puede ser que lo malo sea hoy. 

Naces y vives solo 
Naces y vives solo 
Naces y vives solo hoy 

Voy haciendo mis planes 
Voy sabiendo quien soy, 
Voy buscando mi parte 
Voy logrando el control, 
Van jugando contigo 
Van rompiendo tu amor, 
Van dejándote solo 

Naces y vives solo 
Naces y vives solo 
Naces y vives solo hoy 

Algo puede mejorar, 
Algo que pueda encontrar 
Algo que me de ese aliento 
Que me ayude a imaginar 
Y yo lo quiero lograr, 
Ya no quiero recordar, 
Y darle tiempo a este momento 
Que me ayude a superar 
Que me de tu sentimiento. 

Puede ser que la vida me guíe hasta el sol, 
Puede ser que el mal domine tus horas o 
Que toda tu risa le gane ese pulso al dolor, 
Puede ser que lo malo sea hoy. 
Puede ser que la vida me guíe hasta el sol 
Puede ser que el mar domine tus horas o 
Que toda tu risa le gane ese pulso al dolor, 

Algo puede mejorar, 
Algo que pueda encontrar 
Que me ayude a imaginar 
Y yo lo quiero lograr.











lunes, 13 de mayo de 2019

Crónica de un secuestro (exprés)

Sábado 11 de mayo
 19:00 h:
Dejo al rubio en casa de un amigo. La madre es encantadora, pero se nota que no tiene quién la escuche (en realidad, yo tampoco).
19:15 h
Me voy con unos amigos a un centro comercial.
22:00 h
Salimos (nos echan amablemente) del centro comercial.
22:15 h
Dejo a mi amiga en su casa.



22:20 h
Subo un momento a casa, antes de recoger al guapito.
22:35 h
Salgo de casa.
22:40 h
Me lio para llegar a la farmacia, pero llego.
22: 50 h
Tomo el camino a casa del amigo en cuestión
22:52 h
Hay una rotonda, tomo mi salida
22:54 h
De repente, (y juro que no sé cómo) me veo en una urbanización que no es a la que me dirigía. No sé dónde coño estoy y lo que es más grave, no sé cómo he llegado hasta ahí.
22:55 h
Estoy en una calle unidireccional y voy a parar a un edificio muy grande, con unos muros muy altos y unos focos (cuatro)  que emiten una luz muy blanca y cegadora (lo prometo, era como una peli de ficción)
22:56 h
Lo primero que pienso es que me han abducido los extraterrestres. Paro y coche y miro pa´rriba.
22:57 h
Les hablo telepáticamente: silencio. Pregunto en voz baja: silencio.
22:58 h
Sigo pensando que soy víctima de un secuestro (exprés, pero secuestro). No sé en que momento me he metido ahí.
22:59 h
En vista de que nadie se comunica conmigo (ni telepáticamente), me voy a recoger a mi vástago.

Estoy convencida de que me han secuestrao, no me he visto ninguna herida, ni me duele la cabeza ni nada, pero esta gente me han hecho pruebas o algo (ahora después de estudiarme, ya saben que hay vida inteligente en este planeta y vendrán). 
No tengo conciencia de haberme metido en esa urbanización, (que ni conocía),  y  me vine a dar cuenta cuando ya estaba dentro.De repente me ví ahí, circulando por un sitio que no conozco y aún no sé como llegué.
Yo sólo digo que están cerca.  Ya os acordareis de mi minisecuestro cuando nos invadan ( y yo se lo cuente a Íker Jiménez).



lunes, 6 de mayo de 2019

La vena.


Tengo una vena en la frente (y no, no me queda tan mona como a Julia Roberts.)
La teoría del patriarca es que estoy muy flaca y no tengo grasa (en la frente) que la tape. El manchego dice que es del estrés, de la lista infinita de cosas por hacer, que hay en  mi cabeza.













En realidad, he sido consciente de mi vena desde siempre, y nunca me ha molestado, le molesta más a mi entono que a mí. En  los últimos tiempos, creo que la veo latir, en plan “estooooy aquiiiiii…”, creo que es un alien o algo.

Y como nunca he tenido una teoría al respecto, me
he buscado una en internet (donde un granito es potencialmente mortal) y resumiendo mucho-mucho todo lo que he leído: me va  a dar un ictus.
Últimamente, me agobia el peso de responsabilidades, esa sensación de “joder, es que si no hago esto yo, no lo hace nadie”, ese sentir que se iría todo a la mierda si me paro.
Pero nada se va a ir a la mierda, las cosas se harían de otra manera,  menos rápidas, más al estilo compadre, con menos cariño, con algunas incidencias, pero saldría todo adelante.  
Así que, por el bien de mi vena, me apeo de las prisas y del “esto hay que hacerlo hoy, sin falta” y me apunto a improvisar, a dejar para mañana lo que no podría hacer hoy, salvo que me quitara las escasas horas de sueño, me apunto a no angustiarme porque tengo un par de horas vacías de responsabilidades, porque la vena se queja y está ahí latiendo, diciéndome:  “voy a estallar, te va a dar un chungo y te vas a quedar tontita o torcida”.
Me apunto a   



 Sin culpa  que es la parte más difícil, me educaron en la fe cristiana y me persigue el "por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa" 24  obsesivas, locas, estresantes y angustiosas horas.
El mundo va a seguir, aunque yo tenga polvillo en los rincones, la puerta del horno con más churretes que una freidora de feria y la bandeja de correos son 50 mails sin contestar. 






Porque como diría miPanto: " estoy cansada de la familia Rivera, ¡¡caaansaada!!





Bueno, a mi los Rivera no me han hecho nada, pero estoy ¡cansada!.

viernes, 3 de mayo de 2019

Pues yo sí me quejo.

Acabo de descubrir que para los señores de El corte Inglés no soy una madremadre, ( estas Navidades los padres eran Elfos).
Yo me quejo, me quejo todos los días por algo (más de una vez), me quejo porque tengo alergias, porque la plancha se multiplica por mil en medio minuto, porque nunca sé que hacer para comer, porque intento tener la casa como las de las revistas y no lo consigo.
Me quejo porque estoy cansada, porque rascar unos minutos para mi es misión imposible, porque este tipo de cosas y de comentarios, me han hecho creer que una madre  no se debería  sentar  en todo el día.
Me quejo porque me exigen que rinda en el trabajo como si no tuviera hijos, y que eduque a mi hijo, como si no trabajara fuera.
Me quejo porque somos nuestras peores enemigas, me quejo porque tampoco hemos avanzado tanto, me quejo porque esta publicidad a mí me ofende.


¿Ya no soy una buena madre?, ¿no me merezco el regalito de El corte Inglés? pues me da igual, porque prefiero mil veces el collar de macarrones o la tarjeta coloreada con prisas,  que me traía  mi hijo del cole cuando era pequeño.
Hace falta tener poca vista para esta mierda de publicidad, a  ver si afinamos más, ¡coño ya!



jueves, 2 de mayo de 2019

De obsesiones y otras movidas.


Con los 46 diciembres que calzo, me he percatado de  que, puede que,  tenga algún tipo de trastorno obsesivo-compulsivo o similar.
Aparte de mi mini problema con el orden,  me he dado cuenta (avispada que es una) que me obsesiono con cosas (en general) y  lo que es más fuerte, voy encadenando obsesiones.



Ilustro mi teoría de jueves raro,  con un ejemplo de diálogo interno. Puede durar cinco minutos, si tengo alguna obsesión más, (suelto una y me engancho con otra),  o toda la mañana, si estoy tranquila.
“-Uy Ali,  pues hace calor,  deberías guardar los abrigos de paño, que ya, por mucho que bajen las temperaturas, no te los vas a poner,  ya si eso, te pones el sayo hasta junio, pero el paño negro gordo, no.
-Es verdad, además el armario  está petadísimo, saco una par de chaquetas de verano y voy tirando hasta que haga el cambio oficial.  Asunto cerrao,  lo hago luego
-Luego, luego… ¿cuándo?. Hoy lo tienes difícil, hemos quedao en que ibas a planchar  y tienes yoga, no te da tiempo.
- ¡Mierda!, bueno, pues mañana, ¡vale mañana!. La verdad es que debería dedicar un rato a la cocina, hace tres semanas que voy improvisando, hoy compro las cosas y hago unas lentejas. Vale, paso por el súper.
-Sé  honesta contigo misma, ni al rubio, ni a ti os gustan las lentejas, son ganas de cocinar para terminar pidiendo telecomida.
- Vale, entonces saco hoy la ropa, es definitivo.
- Bueno, pero no te va a dar tiempo. El caso es que, te sobran dos horas antes de ir a yoga.
- ¡Qué horror!, ¡que hago con dos horas?,  pues me pongo una mascarilla en el pelo. Hecho.
- Bueno, pero ¿te vas a secar el pelo con lo que se tarda, para arrastrar la cabeza por el suelo y/o pared en yoga?
-Pues aprovecho y voy a comprar las estanterías.
- Muy bien, llamas al castellano manchego y que vaya contigo.
- Le dije que el viernes
- Es verdad
- Si
- Y además no las has medido
- Siiii que las medí  anoche.
- Pues ve sola
- Que no, que me iba a ayudar.
- Sí, mejor, que tú no sabes medir y te traes cualquier cosa
- ¡Eso!
- Si


Aquí termina uno de mis pensamientos rumiantes (que lo ha mirado en internet).
Mi cabeza está así todo el día, todos los días, termino y cierro un tema, y paso al siguiente, y cuando considero que he terminado y cerrado todo, reabro el primero, no sea que mi mente descanse un poco, porque no recuerdo a que conclusión llegué, es agotador.
¿Estoy al borde de que me incapaciten, o hay más gente que no para de pensar (decidme que sí, plis)?