lunes, 28 de abril de 2014

Manipuladores


"En realidad, uno no sabe qué pensar de la gente. Si son idiotas en serio, o si se toman a pecho la burda comedia que representan en todas las horas de sus días y sus noches".
                                                              Robert Louis Stevenson



Y efectivamente, hay quien vive en el absoluto convencimiento de que la novela que se ha inventado es real, hasta el punto de sufrir y hacer sufrir en nombre de unos sentimientos y unos acontecimientos que nunca ocurrieron.Se creen su propia historia y viven un drama diario cuando se dan cuenta de que la realidad no es lo que ellos quieren que sea, entonces culpan a los demás de sus traumas y de sus frustraciones.Creen hablar en nombre de la ciencia y dan disertaciones muy interesantes de por qué el resto de la humanidad está equivocada y su  realidad es la buena.Manipuladores de sentidos y sentimientos, de vidas y actuaciones.Gente tóxica, dañina, que seguramente no sean conscientes del daño que provocan, que afirman hacer las cosas en nombre del amor...Ay, amor, amor cuántas idioteces es tu nombre!!!!Feliz Lunes de reflexión!!!

viernes, 25 de abril de 2014

Lealtad



"La grandeza de las personas se mide por la lealtad de su corazón y la humildad de su alma"

                                                                                                                                                                                                                                         Ruben D. Sequera



Y lo de la humildad, hace mucho tiempo que no se  estila, ¿¿no??. 
Somos unos soberbios absurdos capaces de hacer daño, de ir dejando cadáveres por ahí, simplemente porque no somos capaces de asumir el rechazo o el fracaso.   
Ya sea en el amor o en los negocios, un rechazo saca lo peor de nosotros. Dicen que en el  amor y en la guerra, todo vale. No, todo no vale.   
Deberíamos ser más humildes y más leales a la gente que nos demuestra su buena fe, pero entonces, no seríamos los animales egoístas y desagradecidos que somos. 


jueves, 24 de abril de 2014

¿¿¿Desde cuándo pensamos???

Empezamos a pensar a los 21 días de ser concebidos
Ese es el tiempo que tarda en empezar el desarrollo de nuestro cerebro. 
Este  humilde comienzo se inicia con una fina capa de células . Empieza con unas 125.000 células y aumenta a una proporción de 250.000 por minuto. 
Y así siguen multiplicándose,  hasta alcanzar las cien mil millones de neuronas, que constituyen la base de todas las funciones del cerebro.
En la octava semana ya hemos desarrollado conexiones entre las neuronas. Increíble ¿verdad? (sobretodo teniendo en cuenta que hay gente que ya no cumple los 30 años y que todavía no se ha parado a pensar ni una sola vez).
Desde entonces,  estamos al tanto de lo que sucede dentro de la matriz y fuera de ella y somos capaces de recordarlas (menos yo, que de lo de haber flotado en líquido amniótico no lo recuerdo)
El doctor Anthony DeCasper, psicólogo de la universidad de Carolina del Norte  (E.U.A.) concluyó a base de varios experimentos que: “los fetos son capaces de aprender de lo que oyen en el útero meses antes de que realmente lo necesiten o pudiera esperarse que lo utilizaran”.
Antes de nacer, ya tenemos todas nuestras neuronas. De hecho,  estudios  neurocientíficos dicen que “cuando un niño nace, su cerebro tiene más neuronas con las que formar conexiones que nunca”
Las conexiones entre sus neuronas  les permiten moverse, respirar, succionar, tragar, saborear, orinar, oír, ver, aprender y recordar.

Pero claro, esto es ciencia, teoría, vamos. Todos conocemos a alguien incapaz de pensar en lo que hace y en lo que dice.

Por otra parte, si llevamos tanto tiempo pensando (sin llegar a ninguna conclusión clara, por cierto) lo mismo es normal que algunos,  agotados por el inmenso trabajo de pensar, hayan dejado de hacerlo...
Pues nada, vamos a pensar (o no, que esto cansa mucho).
¡ Feliz Jueves curioso!

martes, 22 de abril de 2014

Chapuceros

A veces me pregunto si la gente, alguna gente, no ha tenido una madre o una tía o una madrastra o lo que sea que les haya mostrado un poco el camino de la verdad y de la dignidad.
Mi madre jamás me ha dicho; " esa ropa que llevas está mal", no, ella ejercía una especie de pressing psicológico que ni en los mejores thrillers.
Observaciones del tipo : "Eso que llevas, es que está de moda, no??", " y te queda mono?, tú te lo ves bien", hasta que agotada y vencida, me cambiaba de ropa.
De la misma manera si veía que mi proceder en cualquier cosa no era el adecuado, bastaba una de sus preguntas hirientemente retóricas para que cambiara el rumbo.
Cada vez que me compro algo de ropa, o cada vez que voy a actuar de una manera determinada, adopto el papel de madre-súper crítica y pienso en lo que me diría mi madre, o la llamo y se lo cuento. Entonces, sé por dónde tengo que ir para no dañar a nadie, para no ir por la vida dejando cadáveres, ni ser demasiado tonta. Pues digo yo, que puedo alquilar los servicios de mi madre, por una módica cantidad, porque los hay por ahí, que de verdad,  parece que no han aprendido nada.
Hay quien, por haber tenido una infancia con exceso o carencia de atención no ha evolucionado como persona y va por ahí como Atila, impidiendo que crezca la hierba después de su paso.
Y hacen daño,  se creen que son las víctimas (las reinas del drama) y escudándose en una exaltada sinceridad, ofenden con comentarios impertinentes que dejan en evidencia quién es quién.
La infancia marca, y las carencias afectivas de los pequeños de hoy, terminarán siendo problemas mentales mañana.
El exceso de adulaciones convierte a los niños en adultos frustrados, insatisfechos y dañinos.
Vamos a pensar muy bien en lo que damos a nuestros hijos.
Los niños tienen que entender que hay límites, pero hay que explicarles por qué, hay que adularlos cuando hagan algo bien pero también corregirlos si se equivocan.
No nos damos cuenta de que tenemos en nuestras manos el futuro del mundo, cuidado con lo que les damos.
A los que se conducen por la vida de una forma tan increíblemente chapucera, os diré que  mi mami os puede ayudar, ella lo sabe todo, todo y todo.

lunes, 21 de abril de 2014

Los borregos

Helen Buckley

“Una vez el pequeño niño fue a la escuela. Era muy pequeñito y la escuela muy grande. Pero cuando el pequeño niño descubrió que podía ir a su clase con sólo entrar por la puerta del frente, se sintió feliz.
Una mañana, estando el pequeño niño en la escuela, su maestra dijo: 

Hoy vamos a hacer un dibujo. 
Qué bueno- pensó el niño, a él le gustaba mucho dibujar, él podía hacer muchas cosas: leones y tigres, gallinas y vacas, trenes y botes. Sacó su caja de colores y comenzó a dibujar.
Pero la maestra dijo: - Esperen, no es hora de empezar, y ella esperó a que todos estuvieran preparados. Ahora, dijo la maestra, vamos a dibujar flores.

 ¡Qué bueno! - pensó el niño, - me gusta mucho dibujar flores, y empezó a dibujar preciosas flores con sus colores.
Pero la maestra dijo: - Esperen, yo les enseñaré cómo, y dibujó una flor roja con un tallo verde.

 El pequeño miró la flor de la maestra y después miró la suya, a él le gustaba más su flor que la de la maestra, pero no dijo nada y comenzó a dibujar una flor roja con un tallo verde igual a la de su maestra.
Otro día cuando el pequeño niño entraba a su clase, la maestra dijo: Hoy vamos a hacer algo con barro. ¡Qué bueno! pensó el niño, me gusta mucho el barro

. Él podía hacer muchas cosas con el barro: serpientes y elefantes, ratones y muñecos, camiones y carros y comenzó a estirar su bola de barro.
Pero la maestra dijo: - Esperen, no es hora de comenzar y luego esperó a que todos estuvieran preparados. Ahora, dijo la maestra, vamos a moldear un plato. 

¡Qué bueno! pensó el niño. A mí me gusta mucho hacer platos y comenzó a construir platos de distintas formas y tamaños.
Pero la maestra dijo: -Esperen, yo les enseñaré cómo y ella les enseñó a todos cómo hacer un profundo plato. -Aquí tienen, dijo la maestra, ahora pueden comenzar.

 El pequeño niño miró el plato de la maestra y después miró el suyo. A él le gustaba más su plato, pero no dijo nada y comenzó a hacer uno igual al de su maestra.
Y muy pronto el pequeño niño aprendió a esperar y mirar, a hacer cosas iguales a las de su maestra y dejó de hacer cosas que surgían de sus propias ideas.
Ocurrió que un día, su familia, se mudó a otra casa y el pequeño comenzó a ir a otra escuela. En su primer día de clase, la maestra dijo: Hoy vamos a hacer un dibujo. 

Qué bueno pensó el pequeño niño y esperó que la maestra le dijera qué hacer.
Pero la maestra no dijo nada, sólo caminaba dentro del salón. 

Cuando llegó hasta el pequeño niño ella dijo: ¿No quieres empezar tu dibujo? 
Sí, dijo el pequeño ¿qué vamos a hacer? 
No sé hasta que tú no lo hagas, dijo la maestra. 
¿Y cómo lo hago? - preguntó. 
Como tú quieras contestó. 
¿Y de cualquier color?
 De cualquier color dijo la maestra. 
Si todos hacemos el mismo dibujo y usamos los mismos colores, ¿cómo voy a saber cuál es cuál y quién lo hizo? 
Yo no sé, dijo el pequeño niño, y comenzó a dibujar una flor roja con el tallo verde"


Vamos a dejar de tener esa actitud borreguil y a educar y crear librepensantes, ¿¿no sería mucho mejor todo si cada uno pensara por sí mismo??.
¡Feliz lunes de reflexión!



viernes, 11 de abril de 2014

Invisible.

Pasas media vida intentando ser cool, sin dejarte llevar por tendencias absurdas, eligiendo, dentro de lo que se lleva, lo que más te favorece, trabajando un look desenfadado y elegante a la vez, y un día, de repente, eres una friki, rara  y despistada.
A ver, vaya por delante que no soy una fashion victim, ni me gusta llamar la atención.
Pero claro,  a veces una ...a veces una,  va cumpliendo años y ya nada es lo mismo.
Salgo hace un par de días para trabajar, (pensado yo que monísima) con unos pantalones pata de elefante azules, unos zapatos color arena y una blusita con encajes de Hollister ideal (influencias de una sobrina adolescente).
Cómo llevaba una cazadora vaquera (que tardé en quitarme), no noté nada, ni que nadie me mirara,  ni que no tenia botones, nada , no vi nada raro....
El caso es que en la ofi llegó un momento que me quité la cazadora y no noté nada especial. A la salida,  me fui e tiendas y nada especial, me atendieron bien, todo muy normal.
Pero cuándo llegué a casa y me miré en el espejo del ascensor, me entraron los calores de la muerte, porque descubrí con horror que llevaba toooodo el día ¡con la camisa al revés!, con sus costuras por fuera, sus botones por dentro , sus encajes del revés, ¡vamos lo que viene siendo la camisa al revés!.
¡Santísima Madonna de los pendientes lilas! ¿es posible que nadie me haya mirado en todo el día?, ¿es posible que esté empezando ya como las abuelas y lo próximo sea irme como Carmen Sevilla con las babuchas puestas?.
Lo desconcertante es que la angustia me duró apenas unos segundos, para cuándo estaba entrando en casa, ya me estaba riendo, no me importó pensar que, seguramente me había visto mucha gente en un momento de niveles de glamú bajo mínimos. ¿Quién sabe? lo mismo esto en unas semanas es tendencia, ¿no?
En el fondo,  creo que me indignó más que nadie me hubiera dicho nada, o que nadie se hubiera fijado en mi en todo el día, que el hecho de estar ya con esas cosas de abuela loca.
¿Acaso estoy en ese punto de mujer invisible?. La verdad que hace mucho que no me llueven piropos de los andamios, claro que, tampoco hay obras...
Todavía no quiero el super poder de la invisibilidad, no porfi...que tengo mucho que hacer....

jueves, 10 de abril de 2014

Los peores estudiantes de la historia

Suele pasar que los grandes genios no se terminan de adaptar a un sistema educativo poco flexible y encorsetad,  veamos algunos ejemplos:


Sir Winston Churchill
Primer Ministro británico y Premio Nobel de Literatura

Fue un mal estudiante y sus profesores no esperaban mucho de él






Michael Jordan
Uno de los mejores jugadores de la historia


 Fue apartado 
del equipo  de baloncesto de su instituto por bajito




                                                                                                                                                                         Thomas Alva Edison                                                                                     Inventor y empresario


No fue a la escuela hasta los 8 años y la dejó cuando le dijo el profesor que era estéril e improductivo.


Parece que más de una vez en el colegio no han sabido apreciar un gran talento, por eso, es tan importante la labor de los docentes, por eso hay que invertir en educación, por eso hay que dar alas a los niños.




lunes, 7 de abril de 2014

Charlatanes

 
 
 

 
El sabio no dice lo que sabe, el necio no sabe lo que dice
 
- Proverbio Chino.
 
 
 

¡ Que aquellos necios charlatanes, guarden silencio, que me quiero oír pensar!



miércoles, 2 de abril de 2014

Rita

Cuando Rita supo que iba a morir, decidió arreglar su mundo, pero no optó por ir a misa en sus tres últimos días, ni por creer con una fe que nunca tuvo y tampoco por rezar muchísimo por su alma.

Iba caminando un día por un centro comercial cuando se le acercó una gitana con una mata de romero y ella la rechazó, la gitana le soltó un par de maldiciones y le aseguró que moriría al siguiente martes.
- Si hombre, sí!!- contestó Rita.

Pero Rita tenía un amigo vidente que la llamó ese mismo día a esa misma hora para decirle lo que había visto, así que no tuvo más remedio que creer que se moría.

En sus últimos días, hizo lo que nunca se había atrevido a hacer: llamó a su amiga Cati y le dijo que hacía años que su marido se la estaba pegando con su hermana, llamó a sus compañeras del trabajo y les dijo varias lindenzas antes de renunciar al precario puesto de cajera de súper.
Fue al Centro de Estética para hacerse una limpieza de cutis, (la única había sido para casarse), se puso una permanente y esas mechas que nunca se había atrevido a llevar.
Se compró ropa nueva, un bolso que nunca se había podido permitir, un pañuelo de diseño unos zapatos atrevidísimos y decidió vivir.

Quería estar guapa en su última función, ese día en el que todos recordarían anécdotas divertidas suyas y suspirarían diciendo lo buena y guapa que era y lo injusta que era la vida o más bien la muerte.

Como siempre, su marido no se enteraba de nada, así que, no vio lo estupenda que se había puesto Rita para su último día en la tierra y tampoco notó el cambio de actitud.
Era tonto, lo había sido siempre y eso ya no tenía arreglo.

La mañana de su muerte, Rita salió a la calle más segura que nunca, feliz y tranquila.
Sus pasos resonaban firmes en la acera, su pelo ondeaba al viento y cuando miraba de reojo en los escaparates de las tiendas, veía a una mujer distinta: una mujer feliz.
Ahora que se iba a morir, se había convertido en la mujer perfecta que había querido ser.

Iba mirándose en un escaparate,  cuándo de repente un coche dio un frenazo y se metió en la acera, se oyeron gritos, un chirrido de neumáticos y  un golpe seco.
Se vió un precioso bolso de diseño volando por los aires y un pañuelo de Channel cayendo como a cámara lenta mientras que una maravillosa melena ondulada y rubia se esparcía en la acera.
Rita no vió nada más, no oyó nada más; todo era oscuridad y silencio.
- Así que estoy muerta...¿esto es morirse?, ¿no ver y no oír es morirse?, estoy muerta...

En la calle se oían sirenas, gente que comentaba lo que había pasado, policías, médicos, un ruido infernal , que ella ya no podía oír.

Rita estuvo muerta exactamente 45 segundos, ella notó como se moría, lo supo, pero alguien le dio otra oportunidad y abrió los ojos en medio de todo aquél caos.
Cambió de trabajo, de coche, de marido, de país y de nombre, ahora vive en ...bueno mejor no decimos dónde vive ni como se llama.
Rita ha cambiado una vida en la que estaba muerta, por una muerte en la que está y sigue viva

martes, 1 de abril de 2014

El sabio

Un sabio, llegó una tarde a la ciudad de Akbar.
La gente no dio mucha importancia a su presencia, y sus enseñanzas no consiguieron interesar a la población.
Incluso después de algún tiempo llegó a ser motivo de risas y burlas de los habitantes de la ciudad. Un día, mientras paseaba por la calle principal de Akbar, un grupo de hombres y mujeres empezó a insultarlo.
En vez de fingir que los ignoraba, el sabio se acercó a ellos y los bendijo.
Uno de los hombres comentó: - "¿Es posible que, además, sea usted sordo?,  ¡Gritamos cosas horribles y usted nos responde con bellas palabras!".
"Cada uno de nosotros sólo puede ofrecer lo que tiene" -fue la respuesta del sabio.                                                                                                                                     Cuento popular





Pues damos lo que somos, lo que tenemos dentro, así que si estás escupiendo sapos y culebras, párate a pensar...