miércoles, 26 de julio de 2017

La menopausia social


   





Resulta que hay un sídrome  que se llama Menopausia social . No puedo por menos que descojonarme, aunque para ser honesta, me reconozco en algunos de sus síntomas.
A ver, nos es que me entren los sudores de la muerte cuando estoy en un bar de copas, ( si ya he salido no sufro en el durante, sufro en el antes y en el después) pero me he descubierto últimamente a mí misma, en algunas situaciones medio preocupantes:
-Digo NO a planes que antes no hubiera rechazado bajo ningún concepto.
-Prefiero (a veces) irme de senderismo nocturno (no es coña) , a irme de copas (mae mía, mae mía)
-Cuando salgo un sábado hasta muy tarde, en el camino de vuelta a casa, voy pensando que voy  a perder la mañana del domingo, como si tuviera algo megatrascendental que hacer, porque básicamente lo que quiero es dormir, (y mucho)
-Mi plan perfecto con una cita,  es salir a cenar de tranquis  y si vamos por la tercera o la cuarta (cita, se entiende), hacer un maratón de cine en casa, sin peinar, sin pintar y sin tacones que me destrocen los pies.
-Me ponen nerviosas las aglomeraciones de gente, la música chunga-chunga, los borrachos, pasar de una hora (que se me pasa la hora de dormir y la liamos), el Despasito, la melancolía del día después, y que me entren indiscriminadamente niñatos y señores mayores (sin orden ni concierto)
-Si me proponen salir más tarde de las diez de la noche, me parece una puta locura, a esa hora ya estoy yo con el pijama leyendo.
- Prefiero un tardeo a salir con nocturnidad.
- No siento nada especial si mis amigos mandan fotos al grupo de whatsapp cuando están de marchamáxima y yo me he quedado en casa.

Lo mismo estoy socialmente perimenopaúsica ( por cierto, me toca las narices que se llame menupausia y no andropausia, pero bueno).




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Si a esto le sumamos que me llaman señora por la calle, (y ya no es algo puntual), que la gente me cuenta su vida (coño!,  el técnico que vino a instalarme la fibra me contó sus infortunios laborales y emocionales), que no entro en una tienda en la que la música sea muy loca, que me empieza a importar una mierda estar mona y que me crujen algunas partes del cuerpo que no sé ni cómo se llaman, me quedan ná mas que ganas de morime.


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