El no brillo (when you're in doubt, glitter it out)
Hoy, después de más de un año sin escribir una línea, vuelvo a la carga con un tema que (aparte del insomnio, los sofocos, los sofocones, los kilos de más, los sudores, la mala milk en general y el hartazgo en particular) me trae tocreisi: La necesidad que tienen algunas personas de pisar, eclipsar, descuartizar y, en definitiva, apagar el brillo de los demás. Nunca me he creído susceptible de generar envidias de ningún tipo. Es más, siempre he tenido una imagen bastante realista de mí misma. Puede que incluso me vea desde un prisma de humildad que, en ocasiones, me lleva a una autoexigencia que raya lo enfermizo. Pero me doy cuenta de que, por poco que tengas, por poco que seas, siempre hay alguien (que necesita una terapia más que respirar) que envidia lo que eres. No lo que tienes. Lo que eres. No es una envidia sana, no es manifiestamente pública. Es algo sibilino, reptiliano, oscuro y siniestro. Algo que pasa en los bajos fondos de las personas que no tienen nada. Y es que n...





