miércoles, 25 de abril de 2018

El empanamiento de la adolescencia.

Mi hijo ha entrado oficialmente en la adolescencia.
Siempre ha ido al mínimo esfuerzo, creo que ha dedicado más minutos en su vida a planear como trabajar menos que en trabajar. 
Nunca trae tarea a casa;  en el último minuto,  antes de que suene el timbre,  termina todas las actividades, para no tomarse la molestia ni de pasear los libros.
Estudia, en el mejor de los casos, la tarde antes del examen  (y encima saca unas notas más que aceptables) y me promete, como un político de los chungos, cada trimestre, que para el próximo lo va a dar todo.


Situación número uno de la era “soyunadolescentedemanual”: 

- Wichi, ¿aún no te han mandado el trabajo de Geo?
- Estamos empezando el tema, pero esta vez, lo voy  a hacer con tiempo, para no ir  tan a lo justo.
- Me parece perfecto, ¿por dónde vais?
- Renacimiento
- Me encanta, Da Vinci, Miguel Ángel, Brunelleschi…
- Sí, bueno, no te flipes mucho que es  sólo un tema..

Pasan los días y se me olvida, porque no soy una máquina, porque la obligación es suya, que no mía,  y porque me ha pedido que confíe en él. Entro en la plataforma digital del colegio y veo que el plazo para entregar los trabajos termina en dos días, ¡dos!.
Primero  entro en pánico, luego,  me preparo la bronca que le va a caer, después,  pienso que, con suerte, en un momento de lucidez,  ha empezado a hacerlo en casa del pater y por último me envío a mí misma un par de enlaces con información, paporsi, toca hacer el trabajo en el último momento.

Cuando llega a casa, le pregunto (manteniendo  el tipo en un alarde de calma interior):

- ¿Cómo llevas el trabajo de geo?
- No he empezado, ¿qué hay de comer?
- ¿Cuándo se entrega?
- Mmmm, no sé, aún falta
- ¡¡En dos días, se entrega en dos días!! , y mañana tienes extraescolares.
- ¿En serio? No han dicho nada en el grupo
- ¿Esperas a que en el grupo se hable de un trabajo para empezarlo?
- Si, mmmm, bueno, no, no, claro que no.

Resultado: trabajo hecho en una tarde, adolescente que ni se inmuta y madre que no sabe si darlo en adopción, apuntarse a un curso de psicología aplicada al  mundo del adolescente empanao o pedir asilo político hasta que cumpla por lo menos 25 años.



viernes, 20 de abril de 2018

El viento cambia de aire

Cuentan que César Vallejo, el 20 de enero de 1939, presagiando el triste desenlace de los republicanos en la guerra civil escribió. “Varios días el aire, compañeros, muchos días el viento cambia de aire..”.
Espero que este viento (el de levante) cambie el aire, todos los aires, que buena falta nos hace.
¡Buen fin de semana!

jueves, 19 de abril de 2018

Música, adolescencia y los ochenta.

Te crees el súmmun de la modernidad y el buen gusto musical, hasta que, un grupo de adolescentes  se descojona  con la música que llevas en el coche, pone en duda  la carrera de los grupos, pregunta si siguen  vivos y , en general, te destrozan los mitos, la autoestima y la vida.
Convencida de que mi lista de  canciones, era apta para todos los públicos y edades, he cometido la torpeza de permitir que mi vástago & friends opine, y ahora, soy como una madre sesentona,  a la que le han dicho que Manolo Escobar no mola.
Pero como todo en la vida es susceptible  de mejorar, también he descubierto, que hay un paraíso musical en el que mi hijo y yo nos encontramos: los ochenta (y algo de los primeros noventa). Hasta hace unos meses, sólo estábamos de acuerdo en a la aversión al mundo electro latino, de los reggetones  y las perreas, pero oh , suprise!, he conseguido que reconozca mi esfuerzo por transmitirle algo decente,  en forma de casiaceptación de 10 de mis canciones favoritas:

One, U2




Pride; U2






Dancing in the dark, Bruce Springsteen




We will rock you, Queen.





Bohemian rhapsody, Queen.






Falling, Julee Cruise.







Better stop, Sam Browm.





Walking on sunshine, Katrina and the waves





Say something, Christina Aguilera (vale, esta es por agotamiento y es de hace un par de años)



It´s a beautiful day, Bublé (Bublé es atemporal)







Esta de regalo ; Pero tú, Alejandro Sanz, algún día conseguiré que acepte a Alejandro en la familia.
¡Buen Jueves!





viernes, 13 de abril de 2018

Adi Shakti.

“Pequeños actos amables, pequeñas cortesías,
pequeñas consideraciones, pequeña benevolencia,
cuando se practican habitualmente,
dan mayor encanto al carácter que grandes
conferencias, oratoria,
discursos y exhibición de talentos desde el estrado.”

Swani Sivananda





Para compensar este desajuste climático que nos tiene a todos un poco desquiciados, os regalo este mantra que atrae energía de la buena y aleja los miedos :

"Adi Shakti, Adi Shakti, Adi Shakti, namo, namo.
Sarab Shakti, Sarab Shakti, Sarab Shakti, namo, namo.
Prithum Bhagvati, Prithum Bhagvati, Prithum Bhagvati, namo namo.
Kundalini Mata Shakti, Mata Shakti, namo, namo.


Fuerza primaria de toda la creación, me inclino ante ti
Fuerza divina, en todas partes, me inclino ante ti
Fuerza creativa, fuerza primordial, me inclino ante ti.
Fuerza creciente de la Madre Divina, me inclino ante ti"










miércoles, 11 de abril de 2018

La porosidad del olvido


-Está en el sótano del comedor -explicó, aligerada su dicción por  la angustia-. Es mío, es mío: yo lo descubrí en la niñez, antes de la edad escolar. La escalera del sótano es empinada, mis tíos me tenían prohibido el descenso, pero alguien dijo que había un mundo en el sótano. Se refería, lo supe después, a un baúl, pero yo entendí que había un mundo. Bajé secretamente, rodé por la escalera vedada, caí. Al abrir los ojos, vi el Aleph.
-¿El Aleph? -repetí.
-Sí, el lugar donde están, sin confundirse, todos los lugares del orbe, vistos desde todos los ángulos. A nadie revelé mi descubrimiento, pero volví. ¡El niño no podía comprender que le fuera deparado ese privilegio para que el hombre burilara el poema! No me despojarán Zunino y Zungri, no y mil veces no. Código en mano, el doctor Zunni probará que es inajenable mi Aleph.
Traté de razonar.
-Pero, ¿no es muy oscuro el sótano?
-La verdad no penetra en un entendimiento rebelde. Si todos los lugares de la tierra están en el Aleph, ahí estarán todas las luminarias, todas las lámparas, todos los veneros de luz.
-Iré a verlo inmediatamente.

El Aleph, Borges


Es posible que todos tengamos uno en el sótano del alma; un punto donde convergen todos los puntos, la ventana al entendimiento de la eternidad, todos los colores concentrados en una esfera, el espejo de todos los infinitos, el Universo en forma de paz y de amor incondicional.
Se hace visible en la infancia y desaparece cuando dejamos de creer en la magia, sólo algunas personas  logran recordar  al  suyo cuando se hacen adultas.
Nuestra mente es porosa para el olvido”, el Aleph, no se va a ningún sitio cuando crecemos, sigue ahí, latente, esperando a que lo dejemos salir, para mostrarnos la inmensidad del Cosmos, para invadirnos con toda la luz del Universo,  si abrimos las puertas y las ventanas del alma.

viernes, 6 de abril de 2018

Los girasoles




Cuentan por ahí que, los días claros, los girasoles, buscan la luz, giran sobre sí mismos, buscando la fuerza del Sol y sólo dejan de hacerlo cuando son viejos y dejan de crecer.
Los días nublados, se miran unos a otros,  buscando la energía en cada uno. No se quedan mustios, ni con la  cabeza baja, se buscan, se miran,  erguidos y hermosos, retando al melancólico tono plomizo del cielo, con su vibrante y enérgico color.
La naturaleza, que es inmensamente sabia, nos enseña siempre: si no tenemos el sol todos los días, nos tenemos los unos a otros.






Porque a veces, en la sonrisa del otro está la alegría que nos falta, en la paz del otro está la nuestra, porque a veces, una mirada basta para reconfortar, porque sólo un gesto de cariño puede cambiar un día gris, porque el alma no entiende de colores, ni de números, ni de nada más que no sea amor, aprendamos de la Madre: 

¡Seamos como los girasoles todo el año!.





lunes, 2 de abril de 2018

Perdonar


"Perdonar no es olvidar, no es  justificar, no es minimizar ni  reconciliarse. Perdonar es un proceso personal sin esperar nada del otro. Es un acto que hacemos por nosotros para no quedarnos estancados en el pasado. Perdonar es avanzar y no dejar que lo malo del pasado nos afecte en el presente".  
                                                                                       Bernardo Stamateas