miércoles, 23 de enero de 2013

Frivolidades insultantes.

Siguiendo con la estela de cosas que me aburren y/o desesperan, he leído y oído barbaridades varias en los medios de comunicación últimamente y no puedo menos que comentar, (comentar que no criticar,eh??, que no es lo mismo...).
Pues bien, he leído que Melendi (quien me cae mejor desde que se lava el pelo), no va volver a La Voz, porque agota mucho ¿...?, ¿qué te agota rey?, ¿estar sentadito?, ¿aguantar los caretos de Bisbal? (esto lo puedo entender), ¿ganar los miles de leuros que habrás ganado?.
Pues mira guapete, por si el alisado japonés te ha traspasado el cuero cabelludo y te has quedao en encefalograma liso, estamos en crisis, una muy, muy chunga, hay mas de cinco millones de personas que no pueden decir que un trabajo les agota....es insultante que te permitas decir esas tonterías en un medio de comunicación.
Luego están los de Sálvame, que dicen continuamente que un directo de cuatro horas quema mucho. Lo que quema es ver pasar los días sin tener nada que poner en la mesa, lo que quema es trabajar más de doce horas y no cobrar, lo que quema es no tener trabajo y escuchar que os vais del programa por estrés. Trabajo duro es cavar una zanja a 45º en verano, trabajar duro es pasar diez horas en un andamio sin asegurar y que el sueldo no de ni para un capricho.
También esta la Leti que dice que necesita espacio, para desestresarse......Que está un pcoo cansada de ser Princesa, que necesita su tiempo, y se va a Miami a descansar, ¿chiqui, no te sirve un Spa en Madrid?
¡ Manda....!.
Yo, de verdad, es que no me puedo creer que nadie haga nada. Entre los colaboradores de Sálvame hay dos superdotados, y una tontita, ¿a ninguno se le ocurre pensar que puede ser ofensivo para alguien quejarse de sus trabajos?, ¿no tiene Mari-Leti un asesor que le diga: nena calladita estás más mona?.
Estamos todos locos, ¿o qué? ¿la puñetera crisis nos ha pasado factura en forma de trastornos mentales?, ¿que leches está pasando?.
Insisto, a Maria Antonieta la guillotinaron por menos, ¡¡Viva la Revolución!!.


 
Os dejo esto pa que nos relajemos un poco..porque la cosa está que arde!!!!

martes, 22 de enero de 2013

De verdad , ¡¡¡que aburrimiento!!!


Me aburren muchas cosas, muchas, se podría decir que me paso un 40% del día aburrida o desencantada con algo.
- Me deseperan las esperas (valga lo redundancia) en coche, aunque no tenga prisa, aunque no me espere nadie ( lo que es muy habitual), no soporto perder mi tiempo encerrada en un coche porque la torpe de turno no sabe aparcar.
- No me gusta ir a un super y que haya cola, sobre todas las cosas,  me aburre el : "pasen por esta cajita por orden de cola", porque siempre hay una abuela que, haciendo un derrape imposible se cuela ...
- Me exaspera la gente que pregunta sobre temas personales abiertamente y sin  ningún pudor, no dejan más opciones que soltar una barbaridad, sólo comparable a la indiscrección de la  pregunta.
- Me aburren los días de lluvia, ya he explicado varias veces lo incompatible que es la lluvia con el glamour.
- Me cabrero conmigo misma, cuando me descubro en la consulta del médico intercambiando dolencias con alguna abuela ( no debería ser propio de una mujer joven).
- Me molesta la gente que halaga  gratuítamente, es falso, no me lo creo.
- También la gente que critica, sólo porque no tiene vida..
Y me aburre supinamente que los medios de comunicación dediquen minutos de televisón a los retoques estéticos de Doña Leti, porque me parece insultante que le estemos pagando las inseguridades a esta, y las cacerías al suegro, y las escapadas a la nieve al kinki...
¡¡¡¡¡¡ No puedo con la vidaaaaa, no puedooooo!!!!!




viernes, 18 de enero de 2013

El viaje



El autobús subió renqueando la última cuesta. La carretera, blanca de sol, se extendía delante de ella sin transmitirle nada; desolación, lejanía, un vacío cruel. Detrás de una curva apareció el pueblo: un cúmulo de casitas blancas que parecían haber resbalado desde lo alto de la ladera, y se amontonaban en la parte baja. Dando unos tumbos tremendos en los baches, el vehículo, por fin, detuvo la marcha. Había llegado. Estaba en la plaza del pueblo. A pesar del sopor de la hora, una pequeña multitud salió a recibirles: niños mocosos, señoras curiosas que dedicaban esa hora de la tarde a informarse de las novedades del pueblo (pocas o ninguna), señoritas engalanadas ávidas del médico, del notario, del forastero en fin, que las sacara de aquél rincón, los señores que se asomaban a la puerta del casino para poder luego hablar, en ese mundo que sólo les pertenecía a ellos, de los visitantes.

Recogió su maleta.Al mismo tiempo, una señora vestida de negro de arriba a abajo le tendía una mano y le dedicaba una sonrisa franca. No necesitaba ser amable con nadie, no quería serlo, había llegado hasta ese pueblucho huyendo, no buscaba nada, ¿o se estaba buscando a sí misma?.  Se olvidó de quien era, de quien fue, no tenía tiempo para esas cosas, estaba muerta y nadie lo sabía.

Dicen que el viaje más largo y más difícil es el que se hace al interior de uno mismo, en ese momento, en ese preciso instante lo supo, supo que después de ese viaje, nada volvería a ser lo mismo, estaba iniciando una especie de éxodo hacia si misma, que seguramente no tenía vuelta atrás y eso le producía vértigo.

El viento levantaba del suelo una espiral de partículas doradas que golpeaba en las ventanas de las casas y en los balcones. En algunas calles, un hilillo de agua con jabón resbalaba perezoso cuesta abajo.

Se amontonaban los recuerdos, las vivencias, el miedo. Quería salir corriendo (otra vez), pero esta vez no lo haría, esta vez se quedaría para poder ver el final.

Su terapeuta se había empeñado en diagnosticar depresión. Siempre había pensado que eso era exclusivo de gente débil, y ella no lo era. Nunca pensó que pudiera pasarle a ella, pero le pasó.

Era un día normal, su marido y su hijo fueron al cine, ella se quedó en casa trabajando, no quiso ir, ¿por qué no quiso ir?. Al cabo de una hora, habían llamado a la puerta: "somos de la policía, ha habido un accidente...". . Nada más. El mundo se acabó en ese instante. Había olvidado lo que vino después. Se apagó la luz del sol. Se acabó todo. Si hubiera ido...si hubiera ido, ahora ella no estaría sola en el mundo, estarían los tres muertos, o los tres vivos. Ahora ella estaba muerta por dentro y nadie parecía advertirlo....

Todo el mundo se había empeñado en que tenía que mirar al futuro ¿qué futuro?, ¿qué te puede hacer mirar adelante cuándo ya no queda nada?.

Llegaron a una casa como las demás. Una encantadora casita de adobe con la fachada encalada, tenía una parra en la entrada, dos sillas de enea bajo la sombra que arrojaba, un botijo junto a una mesa desvencijada y un banco de piedra . La puerta estaba carcomida por el implacable paso del tiempo, los remaches y el llamador estaban cubiertos de orín. La entrada era oscura, pero era fresca. La verdad es que le resultó agradable resguardarse del viento y el calor en aquél humilde  lugar. El aroma que flotaba en el ambiente la trasladaba a una infancia feliz y despreocupada.

- Encontrará eso que ha perdido- dijo la señora.

- Lo que he perdido no puede regresar.

- Usted lleva a dos muertos pegados al alma. Por mucho que le duela, la vida sigue, no se puede dejar de vivir porque no se encuentra el motivo.

- No tengo motivos para sentir nada, no me comprende, nadie lo hace, no importa...

Se quedó sola en el patio de la casa, era un lugar maravilloso, si no fuera porque estaba muerta, se hubiera sentado junto a la fuente a leer, hubiera aspirado el suave y dulzón perfume de las flores, se hubiera dejado llevar por la mágica paz que le transmitió ese lugar. Pero estaba muerta y los muertos no sienten nada.

























jueves, 10 de enero de 2013

Esssa guillotinaaaa

Y es que resulta que Sofía (sin Doña, que hasta eso hay que ganárselo), ha tenido a bien irse a la capital del Imperio Británico a gastarse los  cuartos (los nuestros) en regalitos para navidad.
Esto en sí mismo, ya es insultante: por solidaridad con el país, por vergüenza torera, porque si hay que comprar tantos regalos, lo suyo es hacerlo aquí, (que buena falta hace), por no seguir avocando a la monarquía al fracaso más absoluto (particularmente no parece nada mal). Por otra parte, contando a los nietos, hijos, nuera, yernos (el chorizillo y el ex), no me salen las cuentas, ¿no son muchos regalos Mari Sofi?, mira que luego los niños no valoran ná...eh???.
Desde luego la Monarquía ha conocido mejores épocas: el uno cazando elefantes y concediendo una penosa entrevista a un no menos penoso y servil Jesús Hermida (qué ¿cómo te has prestado a ese teatrillo?, el otro que mete la mano, la tonti que ella no se ha enterao de nada, a la futurible que le estamos pagando las inseguridades, el niño que se dispara en el pie, y la señora del cardado imposible que se va de shopping.
Esta poco o nada representativa familia española, si trabajara en una empresa privada, estaría ya en la cola del Inem, y les habrían largado el discurso de:
- Bien sabes que estamos en crisis, que no podemos mantener tantos sueldos, bla, bla, bla....no es nada personal, bla, bla, bla......hay que apretarse el cinturón, bla, bla, bla...ya te llamaremos si van las cosas mejor, bla, bla, bla.....

Pero no, ellos siguen viviendo a lo grande a costa de la señora que se levanta a las cinco de la mañana para ir a limpiar a un colegio, no cobrar y no poder comprar ni una chuchería para su nieto (sé que esto es demagogia, pero me ha salido asi).
No me reconozco en este país de gente que ya ni protesta, porque si lo hacen los muelen a palos....a María Antonieta por menos la guillotinan al grito de ¡viva la revolución!.