viernes, 10 de diciembre de 2010

Y de repente...¡la Navidad!.

Es Navidad, lo ha dicho el Corte Inglés. Las muñecas de Famosa se dirigen al Portal, El Almendro (y la familia) vuelven a casa, con un poco de suerte, nos visita el calvo de la lotería, bueno este año, la Diosa Fortuna, Shakira nos felicita las fiestas con Freixenet, y la Igartiburu da, una vez más, las campanadas, (echo de menos a Ramón García y su capa).
Desde todos los medios, nos instan a ser felices y olvidarnos de la crisis. En estos días, la felicidad es una especie de Decreto de obligado cumplimiento. Nadie quiere ser feliz a la fuerza, aunque la corriente nos arrastre a serlo.
¿Por qué me tiene que gustar la Navidad?. ¿Por qué tengo que llenar el congelador de marisco y carne, como si se aproximara una guerra?. ¿Por qué me tiene que apetecer meterme en un centro comercial con la música a tope y la calefacción más alta aún?. ¿Por qué tengo que hacer una cola de casi una hora para que una niñata con unos pendientes del mismo diámetro que su cabecita loca y masticando chicle me envuelva un regalo?.
Por otra parte, con niños en casa, casi se olvida todo eso y se vive la Navidad con la inocencia de los seis años. Todo es mágico: las luces, los envoltorios brillantes de los regalos, los villancicos, los belenes, y al final, terminamos sufriendo la Navidad y todos su daños colaterales por ver sus caras.
Todos los años me pasa lo mismo; como Álvaro tarda en decidir lo que quiere, cuando salgo de compras, el super juguete de moda está agotado. Por lo visto, hay niños con las ideas muy claras y se deben decidir en Octubre o antes. Mi amigo Luís, dice que lo mejor es comprar los juguetes, sin esperar a que se decidan y luego convencerles de que son los más chulos. Yo esto, la verdad es que, no lo veo muy lícito, es como imponer y el niño se tiene que expresar, ¿no?. En mis tiempos era la Nancy o la Barriguitas para las niñas y Los Playmobil o los Geyperman para los niños, y no había problemas. Ahora hay miles de juguetes de brillantes colores en las estanterías de las tiendas incitando a los niños "¡¡compramé, compramé!!".
Llevo dos días buscando el Super Estadio de Bey Blade, y está agotado en todas las jugueterías, ayer me dolía la cabeza, y hasta he soñado que una peonza gigante me perseguía. Esta mañana se ha obrado el milagro, lo he encontrado, bueno no es el que buscaba, pero sirve lo mismo, me ha costado un discreto codazo a una señora que lo estaba mirando y no se decidía, pero cuando lo he pagado, he sentido no sé..como, como la abuelita del anuncio...una especie de subidón, subidón.
Creo que los dos días de berrinche con el Super Estadio, me han compensado sólo de imaginarme esa carita de alegría cuando lo vea.
Eso es todo, por este año, he terminado, lo he encontrado todo y por fin desapareció el dolor de cabeza, soy ¡¡ libreeeee!!.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Dudas.


Hoy cumplo nada menos que 38 años, y he estado pensando en el regalo que me gustaría tener. A ciertas edades, los regalos materiales son lo de menos, así que he pensado en un poco de compañía. Pero tengo un problema gravísimo y es que de los posibles candidatos,(estoy segura de que no tendrán ningún inconveniente en invitarme a cenar) no me decido.Os expongo quiénes son y los motivos, y me ayudais a decidir.

- Cayetano Rivera: El hombre. Esa mirada misteriosa, ese porte torero, esos silencios. Esas manos...
Lo que no me convence es que lo mismo tanto misterio deriva en aburrimiento y..bueno guapo es, pero si es un muermo...no se yo..eh?. Me desconcierta el hecho de que comparta genes con Paquirrín. Por otra parte tener al Pantojo de cuñado, lo mismo no está tan mal, que con este se entra en todos los locales de moda.

- Miguel Ángel Silvestre: No seguí la serie del título elegante, pero no le vamos a negar que es guapo, lo mismo un poco chaparrito, ¿no?. Además, no conozco a la familia, y la familia política es muy importante, que luego vienen los problemas.

-Hugh Grant. Yo sé que tiene los dientes torcidos y que el peinadito a lo "Ulises" es del siglo pasado, lo de la barrera del idioma es casi una ventaja, se entera sólo de lo que yo quiero que se entere. Pero a pesar del estilismo, tiene algo de ternura y de vulnerabilidad que lo hace muy atractivo. Claro que, por otra parte el hecho de ser o aparentar ser un poco vulnerable, puede terminar en trastorno bipolar, y yo no necesito a nadie que me vuelva loca.

- Y por último, Andrés Aberasturi: ya, ya, nada que ver con los anteriores, pero tiene algo, no sé si el frenillo, si la calva...no sé si el hecho de que seguramente será un excelente conversador...
De verdad, de verdad que no sé con cuál quedarme.

lunes, 29 de noviembre de 2010

La vida ha terminado. Ahora empieza la supervivencia.

El presidente de los Estados Unidos, Franklin Pierce, envía en 1854 una oferta al jefe Seattle, de la tribu Suwamish, para comprarle los territorios del noroeste de los Estados Unidos que hoy forman el Estado de Washington. A cambio, promete crear una "reserva" para el pueblo indígena. El jefe Seattle responde en 1855. Parece que, desde entonces, no hemos aprendido demasiado,¿no?.

El Gran Jefe Blanco de Washington ha ordenado hacernos saber que nos quiere comprar las tierras. El Gran Jefe Blanco nos ha enviado también palabras de amistad y de buena voluntad. Mucho apreciamos esta gentileza, porque sabemos que poca falta le hace nuestra amistad. Vamos a considerar su oferta pues sabemos que, de no hacerlo, el hombre blanco podrá venir con sus armas de fuego a tomar nuestras tierras. El Gran Jefe Blanco de Washington podrá confiar en la palabra del jefe Seattle con la misma certeza que espera el retorno de las estaciones. Como las estrellas inmutables son mis palabras.
¿Cómo se puede comprar o vender el cielo o el calor de la tierra? Esa es para nosotros una idea extraña.
Si nadie puede poseer la frescura del viento ni el fulgor del agua, ¿cómo es posible que usted se proponga comprarlos?
Cada pedazo de esta tierra es sagrado para mi pueblo. Cada rama brillante de un pino, cada puñado de arena de las playas, la penumbra de la densa selva, cada rayo de luz y el zumbar de los insectos son sagrados en la memoria y vida de mi pueblo. La savia que recorre el cuerpo de los árboles lleva consigo la historia del piel roja.
Los muertos del hombre blanco olvidan su tierra de origen cuando van a caminar entre las estrellas. Nuestros muertos jamás se olvidan de esta bella tierra, pues ella es la madre del hombre piel roja. Somos parte de la tierra y ella es parte de nosotros. Las flores perfumadas son nuestras hermanas; el ciervo, el caballo, el gran águila, son nuestros hermanos. Los picos rocosos, los surcos húmedos de las campiñas, el calor del cuerpo del potro y el hombre, todos pertenecen a la misma familia.
Por esto, cuando el Gran Jefe Blanco en Washington manda decir que desea comprar nuestra tierra, pide mucho de nosotros. El Gran Jefe Blanco dice que nos reservará un lugar donde podamos vivir satisfechos. Él será nuestro padre y nosotros seremos sus hijos. Por lo tanto, nosotros vamos a considerar su oferta de comprar nuestra tierra. Pero eso no será fácil. Esta tierra es sagrada para nosotros. Esta agua brillante que se escurre por los riachuelos y corre por los ríos no es apenas agua, sino la sangre de nuestros antepasados. Si les vendemos la tierra, ustedes deberán recordar que ella es sagrada, y deberán enseñar a sus niños que ella es sagrada y que cada reflejo sobre las aguas limpias de los lagos hablan de acontecimientos y recuerdos de la vida de mi pueblo. El murmullo de los ríos es la voz de mis antepasados.

Los ríos son nuestros hermanos, sacian nuestra sed. Los ríos cargan nuestras canoas y alimentan a nuestros niños. Si les vendemos nuestras tierras, ustedes deben recordar y enseñar a sus hijos que los ríos son nuestros hermanos, y los suyos también. Por lo tanto, ustedes deberán dar a los ríos la bondad que le dedicarían a cualquier hermano.
Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestras costumbres. Para él una porción de tierra tiene el mismo significado que cualquier otra, pues es un forastero que llega en la noche y extrae de la tierra aquello que necesita. La tierra no es su hermana sino su enemiga, y cuando ya la conquistó, prosigue su camino. Deja atrás las tumbas de sus antepasados y no se preocupa. Roba de la tierra aquello que sería de sus hijos y no le importa.
La sepultura de su padre y los derechos de sus hijos son olvidados. Trata a su madre, a la tierra, a su hermano y al cielo como cosas que puedan ser compradas, saqueadas, vendidas como carneros o adornos coloridos. Su apetito devorará la tierra, dejando atrás solamente un desierto.
Yo no entiendo, nuestras costumbres son diferentes de las suyas. Tal vez sea porque soy un salvaje y no comprendo.
No hay un lugar quieto en las ciudades del hombre blanco. Ningún lugar donde se pueda oír el florecer de las hojas en la primavera o el batir las alas de un insecto. Más tal vez sea porque soy un hombre salvaje y no comprendo. El ruido parece solamente insultar los oídos.
¿Qué resta de la vida si un hombre no puede oír el llorar solitario de un ave o el croar nocturno de las ranas alrededor de un lago?. Yo soy un hombre piel roja y no comprendo. El indio prefiere el suave murmullo del viento encrespando la superficie del lago, y el propio viento, limpio por una lluvia diurna o perfumado por los pinos.
El aire es de mucho valor para el hombre piel roja, pues todas las cosas comparten el mismo aire -el animal, el árbol, el hombre- todos comparten el mismo soplo. Parece que el hombre blanco no siente el aire que respira. Como una persona agonizante, es insensible al mal olor. Pero si vendemos nuestra tierra al hombre blanco, él debe recordar que el aire es valioso para nosotros, que el aire comparte su espíritu con la vida que mantiene. El viento que dio a nuestros abuelos su primer respiro, también recibió su último suspiro. Si les vendemos nuestra tierra, ustedes deben mantenerla intacta y sagrada, como un lugar donde hasta el mismo hombre blanco pueda saborear el viento azucarado por las flores de los prados.
Por lo tanto, vamos a meditar sobre la oferta de comprar nuestra tierra. Si decidimos aceptar, impondré una condición: el hombre blanco debe tratar a los animales de esta tierra como a sus hermanos.
Soy un hombre salvaje y no comprendo ninguna otra forma de actuar. Vi un millar de búfalos pudriéndose en la planicie, abandonados por el hombre blanco que los abatió desde un tren al pasar. Yo soy un hombre salvaje y no comprendo cómo es que el caballo humeante de hierro puede ser más importante que el búfalo, que nosotros sacrificamos solamente para sobrevivir.
¿Qué es el hombre sin los animales? Si todos los animales se fuesen, el hombre moriría de una gran soledad de espíritu, pues lo que ocurra con los animales en breve ocurrirá a los hombres. Hay una unión en todo.
Ustedes deben enseñar a sus niños que el suelo bajo sus pies es la ceniza de sus abuelos. Para que respeten la tierra, digan a sus hijos que ella fue enriquecida con las vidas de nuestro pueblo. Enseñen a sus niños lo que enseñamos a los nuestros, que la tierra es nuestra madre. Todo lo que le ocurra a la tierra, le ocurrirá a los hijos de la tierra. Si los hombres escupen en el suelo, están escupiendo en sí mismos.
Esto es lo que sabemos: la tierra no pertenece al hombre; es el hombre el que pertenece a la tierra. Esto es lo que sabemos: todas la cosas están relacionadas como la sangre que une una familia. Hay una unión en todo.
Lo que ocurra con la tierra recaerá sobre los hijos de la tierra. El hombre no tejió el tejido de la vida; él es simplemente uno de sus hilos. Todo lo que hiciere al tejido, lo hará a sí mismo.
Incluso el hombre blanco, cuyo Dios camina y habla como él, de amigo a amigo, no puede estar exento del destino común. Es posible que seamos hermanos, a pesar de todo. Veremos. De una cosa estamos seguros que el hombre blanco llegará a descubrir algún día: nuestro Dios es el mismo Dios.
Ustedes podrán pensar que lo poseen, como desean poseer nuestra tierra; pero no es posible, Él es el Dios del hombre, y su compasión es igual para el hombre piel roja como para el hombre piel blanca.
La tierra es preciosa, y despreciarla es despreciar a su creador. Los blancos también pasarán; tal vez más rápido que todas las otras tribus. Contaminen sus camas y una noche serán sofocados por sus propios desechos.
Cuando nos despojen de esta tierra, ustedes brillarán intensamente iluminados por la fuerza del Dios que los trajo a estas tierras y por alguna razón especial les dio el dominio sobre la tierra y sobre el hombre piel roja.
Este destino es un misterio para nosotros, pues no comprendemos el que los búfalos sean exterminados, los caballos bravíos sean todos domados, los rincones secretos del bosque denso sean impregnados del olor de muchos hombres y la visión de las montañas obstruida por hilos de hablar.
¿Qué ha sucedido con el bosque espeso? Desapareció.
¿Qué ha sucedido con el águila? Desapareció.
La vida ha terminado. Ahora empieza la supervivencia.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Aprender a bailar bajo la lluvia.


Esta historia, me la mandaron por mail, hace algún tiempo, hoy la he rescatado para compartirla con vosotros:

Era una mañana agitada, eran las 8:30, cuando un señor mayor de unos 80 años, llegó al hospital para que le quitaran los puntos de su pulgar. El señor dijo que estaba apurado y que tenía una cita a las 9:00 de la mañana.
Comprobé sus señales vitales y le pedí que tomara asiento, sabiendo que quizás pasaría más de una hora antes de que alguien pudiera atenderlo. Lo ví mirando su reloj y decidí, que ya que no estaba ocupado con otro paciente, podría examinar su herida. Durante el examen, comprobé que estaba curado, entonces le pedí a uno de los doctores, el instrumental para quitarle las suturas y curar su herida.
Mientras le realizaba las curaciones, le pregunté si tenía una cita con otro médico esa mañana, ya que lo veía tan apurado. El señor me dijo que no, que necesitaba ir la residencia para desayunar con su esposa. Le pregunté sobre la salud de ella.
Él me respondió que ella hacía tiempo que estaba allí porque pacedía de Alzheimer. Le pregunté si ella se enfadaría si llegaba un poco tarde.
Me respondió que hacía tiempo que ella no sabía quien era él, que hacía cinco años que ella no podía ya reconocerlo. Me sorprendió, y entonces le pregunté:

-"Y usted sigue acudiendo cada mañana, aun cuando ella no sabe quien es usted?"
El sonrió y me acarició la mano:

-"Ella no sabe quien soy, pero yo aún se quien es ella".
Se me erizó la piel, y tuve que contener las lágrimas mientras él se iba, y pensé:
"Ese es el tipo de Amor que quiero en mi Vida"
El Amor Verdadero no es físico, ni romántico. El Amor Verdadero es la aceptación de todo lo que es, ha sido, será y no será
La gente más feliz no necesariamente tiene lo mejor de todo; ellos sólo hacen todo lo mejor que pueden.

"La vida no es esperar a que pase la tormenta, es aprender a bailar bajo la lluvia".

miércoles, 17 de noviembre de 2010

La lluvia.


Han llegado las primeras lluvias y con ellas, importantes pérdidas de glamour, tráfico infernal, aparcamientos imposibles, gente que corre, niños que saltan en los charcos, coches que salpican y todos los incovenientes que trae esta estación a los que no estamos acostumbrados a la lluvia.
Me encanta esta época del año, pero preferiría que lloviera de noche, o en días en los que no tengo que salir. Pero claro, siempre pasa lo mismo, hay dias en los que casi no tengo que hacer nada fuera y hay otros días en los que tengo que hacer de todo, y esos días, por regla general, llueve (siempre la lluvia).

Moverse en coche por Jerez en los días de lluvia es una prueba de fuego: si soportas una mañana de lluvia en los mil atascos que se forman en la puerta de todos los colegios, y en las mil rotondas, es que tienes un corazón a pruebas de bombas, y además no sufres de ansiedad.

Luego viene el tema del aparcamiento, vueltas y vueltas, y más vueltas, perdemos los nervios, decimos barbaridades y no conseguimos cambiar nada, porque sigue sin haber aparcamiento y sin parar de llover.

Por si fuera poco, cuando por fin aparcas , sacas el paraguas y vas caminando , te salpican los coches , viene una ráfaga de aire frío que hace que se te moje el pelo y se te ponga como a la Duquesa de Alba, va y te suena el móvil. Entonces, lo buscas en el bolso ( desesperá), se te caen los papeles, se te moja toda la ropa y te das cuenta de que llevas las botas con millones de salpicaduras de barro ( porque has aparcado como en un rally) que te arruinan el look para toda la mañana, te notas el pelo cada vez más encrespado y del maquillaje perfecto de las primeras horas de la mañana no queda ni rastro, bueno sí, queda algo en los cuellos de la impecable camisa blanca, y suplicas al cielo que pare de llover, sólo el tiempo justo para regresar a casa.

Después tienes que pasar por el cole y están todos los niños amontonados en el comedor, los que han terminado, incordiando a los que aún no la han hecho. Y vuelta a empezar: el paraguas del niño, la carpeta, la bolsa del desayuno, el niño que salta en los charcos y el coche que está aparcado dónde Cristo perdió el poncho.

Pero luego llegas a casa y te das una ducha calentita y se te olvida la pesadilla de todo el día hasta la próxima.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Las abuelas y yo.


A mí me enseñaron a respetar a las personas mayores, y eso hago. Lo que pasa, es que hay algunas abuelas que serán muy tiernas con sus nietos y seguramente prepararan los mejores pucheros del mundo, pero cuando salen a la calle y están en la cola del Mercadona, parece que estuvieran entrenadas por el mismísimo Rambo.
Me ha pasado más de una vez: una adorable anciana está cerca de la línea de cajas, cuando me ve aproximarme, se olvida la cadera de plástico y sale, literalmente, corriendo (derrapando en las curvas) para llegar antes.O bien, estoy ya en la cola y empieza poco a poco a intentar pasar antes, si no lo logra, empieza a despotricar como una loca de la juventud ( les agradezco que me consideran parte de "la juventud", pero todo tiene un límite).
Se deben pensar que sólo ellas tienen que poner lavadoras y hacer comidas y esas cosas, una de las miles de veces que se me han colado (porque el marido la estaba esperando para que le pusiera la comida) en el súper, ví a la abuelita en cuestión charlando animadamente con una vecina a la salida (¡¡¡ y el marido esperando para comer!!!).
Llevo varios días haciendo rehabilitación (no, no estoy en alcohólicos anónimos, es por problemas cervicales). Hay una señora que cuenta todas las mañanas que tiene muchísima prisa, porque su marido tiene un derrame cerebral y está sólo en casa y el médico le ha dicho que se puede morir en cualquier momento. Naturalmente ante semejante historia, todo el mundo está de acuerdo en que pase la primera, y cuál es mi sopresa esta mañana, cuando entro en la cafetería a tomar un café y me encuentro a la "futura viuda" tomándose un anís y no precisamente de duelo.
Yo, que soy muy prudente,no digo nada, pero me pregunto, cómo es posible que las abuelas adorables, que hacen bizcochos, pestiños y guisos de cuchara, se conviertan en esa especie de bichos retorcidos y mentirosos que me persiguen por todas partes y que me cuentan que sus hijas están casadas "cómo Dios manda", que digo yo, que ¿en que parte de la Biblia explica Dios cómo y con quién hay que casarse?.
Ya ha quedado claro , que tengo un problemilla de nada con las abuelas (con las que están entrenadas para matar), admito consejos, para que no me quede trauma con este pequeño detallito sin importancia.

sábado, 23 de octubre de 2010

La cajera del Mercadona.


Yo comprendo las estrategias de ventas, las de marketing y todo lo comprensible, que yo soy muy compresiva, pero claro, es que hay cosas que no son fáciles de encajar.

A veces en Mercadona, cuando tienen un producto en promoción, lo ponen en la línea de cajas y el cajero o la cajera te lo ofrece. Hasta aquí todo normal, ¿no?. Pues bien, estaba ayer esperando en una cola de seis o siete personas y observo como la cajera le ofrece a la señora de delante (de unos 60 años) una crema antiarrugas y un contorno de ojos. La señora cae en la tentación y la compra. Y me toca a mí, además de la antiarrugas había tónico, limpiadora, hidratante y algodones. Yo estaba convencida de que se limitaría a ofrecerme el tónico o la hidratante, ¿ y que me ofrece la lista de la cajera? ¡la crema antiarrugas! ¡ pa haberla matao en el momento!.

Yo, muy ofendida le pregunté:

- ¿ crees que me hace falta?

A lo que la pobre chiquilla colorá como un amapola contestó:

- No, es que se lo tenemos que ofrecer a todo el mundo...y claro, yo es que ....

Si me hace falta o no, no es el tema, (que igual lo que necesito en un lifting directamente) lo que está claro es que en los cursos deberían enseñarles un poco de tacto, ¡leñe! ¡que es me ha matao! . Eso sí, creo que a la pobre chiquilla se le han quitado las ganas de andar por ahí ofendiendo, perdón ofreciendo una crema antiarrugas o un contorno de ojos, por muy barato que sea.

sábado, 16 de octubre de 2010

¡Cómo está el patio!

Salvo que vivas en una casa de campo o en la Zarzuela, no hay más remedio que convivir con los vecinos, los hay de todo tipo, los raros-pasotas que no se sabe nada de su vida, los que te cuentan las veces que van a baño en el ascensor, los que hacen vida pegados a la mirilla y saben la obra y milagros de media urbanización, los que no hacen ruido y parecen que se desplazan volando y los que parece que taconean encima de tu cama..
Yo los tengo de todos los tipos, el patio de luces es muy grande y varios edificios tienen las ventanas traseras en el mismo.
- Tengo una vecina que pone la lavadora a partir de las doce de la noche, en invierno y en verano, ya el centrifugado es ruidoso, pero el tendedero es...desesperante. Más de una vez he estado tentada de dejarle un 3 en 1 en el buzón.
- Hay una o uno, (es de otro edificio y no sé quien es) que debe abrir y cerrar las persianas a distancia, porque la deja caer como desde lejos. Debe entrar a trabajar muy temprano, porque antes de las siete levanta la dichosa persianita,¡¡ con un ímpetu...!! , ¡eso desde luego sí que es levantarse con alegría!.
- Hay otra que debe ser imbécil, o tiene muy mala leche, porque no centrifuga la ropa y la tiende sin comprobar si hay algo tendido en los pisos de abajo, vive en el quinto nada menos. Cuando ya tienes la ropa casi seca, va la señora y tiende las toallas y te lo moja todo.
- Luego está mi vecino, el que se cae de la silla cada vez que el Madrid mete un gol.
- Después está la que, no contenta con la hazaña de tener un perro, ha decidido traerle un amiguito , para que, cuando ella se va al Bingo a tachar, el perrito no se quede solo...El problema es que los jodíos perritos de momento, no se caen bien.
-Tengo una vecina con noventa años, que va en silla de ruedas, y hay veces que parece que derrape en las curvas.
- Hay otra que, desde que enviudó, le ha dado por querer bailar y se lo ha tomado muy en serio, porque ensaya a cualquier hora, debe pensar que, ahora que el torero ha dejado a la bailaora y a la cantante va a venir a buscarla a ella o algo.
- El que juega a las canicas, lo he tenido en todas las casas en las que he vivido.
- Hay un señor mayor que pone los sábados por la mañana una radio en la ventana, al lado del canario con coplerío, ¡está el patio de animado!
Hay para todos los gustos y como se puede comprobar, la única normal, soy yo.

lunes, 11 de octubre de 2010

Arte.

Hace unos días, deambulaba yo por las calles del centro y fuí a parar al convento de Las Reparadoras. No pude entrar porque estaba cerrado, pero me acordé de que en los años en los que se estudiaba Empresariales en la calle Porvera, existía un grupo de nuevos cristianos-muy-muy -practicantes - nada tolerantes jóvenes que se hacían llamar movimiento antorcha. En el grupo estaban algunas compañeras del Instituto y tenían la sana intención de evangelizar a todo el que se atreviera a preguntar (algún día contaré cómo una amiga mía fué abducida por la mismísima Virgen María). Pues bien, a lo que iba que parezco el abuelo Cebolleta, en aquellos tiempos las acompañaba ( a las antorchitas, digo) a la misa de la mañana. Cuando oíamos a las hermanas cantar aquellos salmos , me venía a la cabeza la cuestión que ahora planteo : " ¿Saben cantar todas las monjas?". Me explico, si yo que canto como una almeja, hubiera tenido la brillante idea de dedicarme a la vida contemplativa, ¿que hubieran hecho conmigo?, ¿me hubieran desterrado a la cocina a hacer frutas de mazapán de por vida?.
Y es que, es una de mis vocaciones frustradas, ¿acaso sabe cantar todo el mundo en Cádiz? si yo hubiera vivido allí y me gustara el Carnaval, ¿dónde me hubieran ubicado? porque para cantar seguro que no.
La naturaleza regala estos preciados dones a unos cuántos, me hubiera gustado saber cantar o bailar, me conformaba con saber tocar las palmas a compás. Una vez, cuando estaba haciendo un curso de Locutor de radio en Onda Jerez, fuimos con Pepe Marín a ver cantar a no sé quién el caso es que, con la emoción del momento, me puse a intentar seguir el compás, y el flamenco que cantaba, paró la actuación y dijo :" Er que no zepa tocá la parma que ze abztenga". No hace falta que diga nada más, ¿no?.
Desde luego la encargada o encargado de tocar con la varita mágica del arte, conmigo se ha cubierto de gloria, ¡ qué lástima!. Mi sueño es estar en una fiesta y salir de repente (como en las películas de Marisol) cantando y bailando por bulerías y que todo el mundo cante, baile y me jalee...
Salvo algunos cuadros y algunos bocetos, mi faceta artística se reduce a combinar colores en el Power Point, ¡me quedan de monas mis presentaciones!.
Claro que bien mirado, soy como Lola Flores, no canto, no bailo....¡ no se pierdan mi espectáculo!.

jueves, 30 de septiembre de 2010

El día de mi boda.

Ayer, día de huelga general, día de San Miguel, hizo nueve años que me casé. Si señor, yo me casé, me podía haber ido a las misiones, pero me casé. Desde el cielo, o desde algún lugar de una dimensión desconocida, alguien o algo me emitía señales, muchas señales. Pero claro, yo en esa época estaba como la Shakira: "tonta, ciega, sordomuda" o como Belinda, que hubiera dicho mi abuela.
- La celebración: Pensamos un sitio, pero para la fecha que teníamos prevista, no había hueco, así que cambiamos de opinión en cuanto al día. Unas semanas después, nos invitaron a la inaguración de un restaurante-museo y decidimos en el momento cambiar el sitio, porque nos encantó. Lo queriamos celebrar en una bodega que hay cerca, pero para la fecha que teníamos ya en el Ayuntamiento, estaba ocupada con otra boda. Quedaba libre la fecha inicial, pero la Señora Concejala nos iba a mandar a la mierda como poco, si le volvíamos a cambiar la fecha. Debería haberme dado cuenta de que tanta indecisión no lleva a nada bueno, pero no noté nada.
- El vestido: Era una boda por la mañana y en el Ayuntamiento. Tenía claro, clarísimo que no me iba a disfrazar de novia, así que pensé en un traje sastre blanco roto de Roberto Verino monísimo que había visto, pero entró en acción mi hermana-responsable-doña perfecta-mayor, que no me había convencido para que me casara por la Iglesia y volvió para esta vez convencerme con el tema del vestido el argumento que empleó para hacerlo era :"te vas a casar sólo una vez" y cómo es agotadora, al final le dije que sí, para que me dejara en paz. Así que accedí a un vestido, sin velo y sin cola. Fuí a varias tiendas y a todos los que me probé, había que meter de largo, ajustar las pinzas, estrechar cintura, cambiar las mangas, subir el escote...La chica de la tienda estaba agobiadísima porque había que deshacer el vestido entero (todos los modelos me quedaban enormes). Como estaba la pobre tan agobiada, le dije que mirara a ver si había alguno de Primera Comunión que me quedara bien, para que se le pasara el disgusto de la venta perdida. Al final me fuí a una modista, que hizo lo que le pareció, (cola incluida) porque mi madre decía que sólo me iba a casar una vez en la vida (está claro que en mi familia nadie se ganaría la vida adivinando el futuro). En fin, que me pusieron un palabra de honor en seda italiana con una chaqueta de chantillí. La señal definitiva, vino después (aunque las semanas sin vestido como luego le pasó a Belén Esteban fueron complicadas), la señal que emitió la Providencia fué que la modista murió de repente, unos días depués mi boda (eso significa algo seguro).
- El viaje: El día 11 de septiembre de 2001, estábamos mi ex y yo contratando un viaje a Túnez, cuando volvimos a casa y vimos las noticias, pensamos que lo mismo no era muy apropiado. Así que esperamos dos días y fuimos a la agencia de viajes, a ver que nos recomendaban. Para los días que teníamos contratados, con tan poco tiempo de antelacíon e intentando respetar fechas, sólo había Madeira. Así que, allí estábamos nosotros, con lo más marchoso del Inserso europeo, cantando canciones de karaoke con el animador del Hotel, que lo mismo hacía trucos de magia, que cantaba, que te servía el desayuno.
- El tiempo: Cómo no podía ser de otra manera, esa día llovía en Jerez, mucho, mucho, mucho..el único día del mes que llovió ese año.."matrimonio mojado, matrimonio afortunado", me decía todo el mundo para consolarme, ¡los cojones, afortunado!
La foto esa que tienen todas las novias, en la ella sale del coche con los niñitos sujetando la cola, toda feliz y sonriente, en mi caso no existe. En su lugar hay una en la que estoy yo con el vestido remangado, el suelo lleno de charcos, las sandalias mojadas, mi hermana a un lado con un paraguas y mi hermano con otro al otro lado y yo con cara de "me resbalo y me caigo, fijo". Esto era otra señal. seguro.
- El novio: Una de las hermanas del novio, el hecho de que me haya resultado ligeramente insoportable desde el minuto cero, no tiene nada que ver con lo que voy a contar, seré objetiva. Pues bien, esta muchacha que necesita ser el centro de atención, de la misma manera que el resto de los mortales necesitamos respirar, se ofreció voluntaria a llevar al novio al Ayuntamiento. Cuando quiso arrancar el coche, ohhhh!! los zapatos le resbalaban y no se sentía segura conduciendo un coche que además no conocía ¿para matarla?, ¡aún hay más!.
El padre del novio que tampoco soportaba que mi ex moviera un dedo sin estar él cerca, no sabía cómo irse para el Ayuntamiento, ¡seis hijos tiene, seis!, ¡pues tenía que ir con el novio!. Resultado de la escena: el novio conduciendo su propio coche, con la hermanísima de copiloto y los padres detrás. De esto me enteré un par de años después, aún no entiendo por qué nadie me contó nada.
Debí darme cuenta de que la familia iba a ser mi mayor dolor de cabeza, pero como digo yo era Belinda.
- Los testigos: Como dato anecdótico, mis dos testigos, felices y enamorados de sus respectivas parejas, a día de hoy están divorciados.
¿Alguien da más?
Si vuelvo a casarme, si alguna vez vuelvo a casarme, consultaré al Hijo de Satán para ver si se da una alineación de planetas favorable, llevaré un poco de sal (en vez de algo azul) y estaré atenta, muy atenta a las señales.

martes, 21 de septiembre de 2010

Las crisis.

Que estamos en crisis, a estas alturas de la película, no lo duda nadie. Nunca antes, se había hecho tanto uso de la palabra crisis como ahora: crisis económica, crisis financiera, crisis sentimental, crisis de ansiedad, crisis de los cuarenta, crisis de identidad (esta y las de los cuarenta con cinco años de adelanto, las tuvo mi ex), crisis, crisis, crisis...
Con motivo de una crisis, ( y no de la económica) la empresa en la que trabajaba (aún no había obtenido la licencia de apertura para la nueva ubicación), ha cerrado. Después de muchos años de excelentes relaciones, los socios han descubierto que tienen "diferencias irreconciliables" (¡hay que joderse!), así que "la alegría de la huerta" y yo, nos hemos quedado en el paro, por poco tiempo, pero técnicamente en el paro. Puedo decir que estoy sin trabajo por la crisis (la de identidad de uno de los socios). El caso es que, una empresa que colaboraba con nosotros en un proyecto en concreto, me ha ofrecido el mismo puesto que tenía en la anterior, pero con la diferencia de que en mi antigua empresa, la contabilidad se gestionaba desde Sevilla (vamos que eran los de la oficina de Sevilla los que mandaban los documentos a la gestoría) y en este caso se llevan desde la única oficina de Chiclana, con lo cual, y ante el temor de que "me pillen en bragas", ha decidido ponerme al día en contabilidad. Por eso, todas las mañanas y hasta que empieze a trabajar, que será cuando rompan relaciones definitivamente con el socio de la crisis (la personal o de identidad), vengo cada mañana a la biblioteca municipal. He coincidido con el hermano de un amigo, que para mi sorpresa, no está estudiando para opositar, como me imaginé, ¡trabaja desde la biblioteca!.La crisis, le ha llevado a no poder pagar un local, así que, cada uno realiza su trabajo desde casa, o desde dónde mejor les venga y están en contacto con el móvil o el messenger.
Así que, aquí estoy, observando al resto de personas que ocupan hoy, la biblioteca municipal, lo mismo hay alguien más en la misma situación, ains!, uno me mira mal. Bueno, mejor vuelvo a lo mío, y de paso le dio un repasito al inglés técnico que estos te sueltan un manual de un "localizador geoespacial" en inglés para que se lo traduzcas ¡y se quedan tan anchos!

sábado, 28 de agosto de 2010

Las cuñadas.

Más de 4 millones de parados en España, ayuntamientos con deudas millonarias, miles de niñas anoréxicas empujadas por el modelo irreal de Barbie que mostramos en publicidad, obesidad infantil, absentismo escolar y un larguísmo etcetéra de problemas gordos en nuestro país, y dedicamos minutos de televisión, con el pastizal que cuesta eso, a debatir si las reales cuñadas están enfrentadas.
Y yo me pregunto ¿de verdad a alguien le importa?, no lo entiendo, los mantenemos, los reverenciamos y encima, ¿tenemos que preocuparnos por sus problemas domésticos? ¿acaso van a venir las cuñadas a consolarme cuando mi hermana y yo nos mandemos a la mierda en una discusión?.
Por mi parte, como si no vuelven a coincidir ni ellas ni los niños nunca más, ¿a mí que más me da?. Aunque bien mirado, casi mejor que se peleen del todo que cada una se vaya una punta del mundo, que el Borbon se jubile ¡y eso que nos ahorramos!. ¡Valiente forma más absurda de perder el tiempo! Si de todas formas, nunca sabremos si se soportan o no, ni el motivo, ni nada que ellos no quieran que se filtre. Lo de la información en la Casa Real no es que haya evolucionado mucho, es más o menos lo mismo que cuando el chiquitito estaba en El Pardo, nos enterábamos sólo de lo que quería el dictador.
Siempre digo que a mí la Fiesta Nacional no me representa, pues la Familia Real, menos (la monarquía como Institución tiene cierto tufillo a rancio).
Voy a dormir igual de tranquila si la Cristi, la Leti y la Eleni se hablan como si no se miran. Tanto debate me hace pensar en qué puede influir esta supuesta desavenencia en mi vida diaria y llego a la conclusión de que no me afecta para nada, no me van a a dar un cheque de consolación en el caso de que tal contrariedad me supusiera un disgusto, ¿no? pues entonces, no me importa.
¿Lo harán porque piensan que les hace más cercanos? ( por aquello de en todos los lados se cuecen habas) si esa es la idea, desde luego, es un insulto a mi inteligencia ( a la de todos los españoles). Ya que los estamos manteniendo, lo mínimo que pueden hacer es fingir que todo va bien, si tenemos una monarquía es para creer en los cuentos de hadas, porque para otra cosa...
De verdad que a veces no entiendo el mamarracho de país que demostramos ser manteniendo aún una monarquía y dedicando minutos que valen mucho miles de euros a las relaciones familiares de las feas y de la guapa, casi que prefiero que se hable de los zapatos de la Leti.

martes, 24 de agosto de 2010

La playa nudista.


Vaya por delante que una es mu liberá, pero hay cosas que se me escapan.
Hoy he ido a una playa de Chiclana, una calita muy bonita, muy salvaje y muy limpia, dónde conviven la familia tradicional (sombrilla, nevera, sillas, mesa y demás enseres playeros) con las familias (abueletes incluidos ) nudistas. Particularmente, me parece muy bien que cada uno vaya a la playa como dios le dió a entender, siempre y cuando no sea una playa familiar (del tipo Valdelagrana), pero no me acostumbro a ver a un señor comiendose un bocadillo de chorizo con sus partes nobles al descubierto ( yo es que llevo muy mal lo de las migas de pan), ni a una madre de familia con el tuper de ensalada de pasta apoyado en (no precisamente la cadera) mientras el resto de la familia, pincha y pincha en el tuper...
Puedo con lo del abuelo jugando a las palas en bolas con la nieta, pero con el del bocadillo de chorizo y con la del tuper, lo siento pero no, no estoy preparada.
La parte romántica del nudismo está muy bien, pero la parte terrenal en la que hay que sentarse a comer, no se yo....

martes, 17 de agosto de 2010

Diez detalles que pueden arruinar la estabilidad emocional de una casi cuarentona.

Pues sí, por muy emocionalmente estable que sea una, hay detallitos que te destrozan el ego:
- Ir como cliente a un banco o a un ayuntamiento y descubrir con estupor que todos los trabajadores tienen una media de doce años menos que tú (¿qué pasó con los tiempos en los que me sentía joven en todas partes?).
- Que te cedan el sitio en el metro, el autobús o similar, te matan del todo si además te llaman señora.
- Que el joven guapísimo de la sonrisa perfecta de la cola del Mercadona te llame señora y te deje pasar.
- Que un grupo de niños te diga: " señora, ¿nos lanza usted el balón?".
- Intentar copiar el estilismo de una famosa joven (si el que intentas copiar es el Ana Obregón, lo mejor es pedir hora con un especialista).
- Que tus actores favoritos no pasen de los treinta ( vigila esto porque te estás convirtiendo en una de esas que van con yogurines).
- Ser la prima o tía solterona que desfasa en todas las bodas.
- Quedarte muerta en la bañera cuando descubres que ese grupo de puretillas que se están riendo al fondo del bar son tus amigos.
- Que alguien te diga: "..pues te conservas muy bien."
- Que una ordinariez caída de un andamio te parezca un piropo bonito.
Hoy me han matao, he sufrido seis de los diez anti mandamientos, así que estoy muelta.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Las joyas de la corona.

Me confienso seguidora de algunos realities de televisión. Siempre les doy una oportunidad, no suelo pasar de la segunda gala, pero lo intento. Debo reconocer que este último invento de Telecinco, me llamaba poderosamente la atención. Cuando ví una de las galas en las que emitían imágenes de la Mansión, pensé que eran actores o que simplemente exageraban. No me podía creer que una estudiante de 4º curso de Derecho no supiera quien es Rubalcaba o que un chico de 20 años al ver una imagen de Angela Merkel, pensara que se trataba nada menos que de la madre de la mujer del Antonio Banderas. Pues bien, en mi absoluto desconocimiento de la juventud española (esto suena a abuela de la post guerra), pensaba que la enseñanza era obligatoria, que los jóvenes (que por otra parte son los que nos tienen que pagar las pensiones a nosotros) tenían un mínimo de cultura, de saber estar, modales en la mesa, en definitiva, todas esas cosas que nos diferencian de los animales.
Para sacarme de mi error, estaban esta tarde en la playa tres señoritas ,de verdad que si existe algo más allá del calificativo chonis, ellas eran el máximo exponente de tan preciado título: estilismos imposibles, expresiones taberneras, gestos que harían sonrojarse a la mismísima Belén Esteban, estoy todavía impresioná. Lo que he visto y lo que oído es indescriptible, sólo diré que las joyas de la corona de la señora Lomana, existen, ¡vaya si existen!.
Si estos son lo que nos van a jubilar, me temo que estaremos trabajando hasta los setenta, cuando terminemos de pagar las hipotecas.

sábado, 7 de agosto de 2010

Bienvenida Mrs. Obama


Que jartura de la Obama, estoy hasta el pelo esta pesada ya : que si hoy está en la playa, que si mañana está en Granada..que me parece muy bien que la traigan y le den de comer en condiciones y visite la Alhambra y se le muestre la cultura milenaria de nuestro país, pero cansa un poco. Personalmente, no creo que un viaje privado deba tener tanta trascendencia, me recuerda demasiado a aquello del Plan Marshall, resulta un poco rastrero tanto halago (ahora resulta que es hasta bonita), tanta historia.
Me parece muy bien que la lleven a mostrarle la Alhambra, que le den de comer en condiciones (todo el mundo sabe lo escasitos de una gastronomía sana que andan por su tierra), que le ofrezcan lo mejor, pero ¿de verdad hay que sacar otra vez la España de la charanga y la pandereta?. Ay! que estamos en los tiempos de las copas del Madrid, los toros y el flamenco..!
En fin, parece claro que esto es lo que seguimos queriendo exportar, y los informativos siguen queriéndonos convencer de lo beneficiosa que es esta visita para el turismo (que van a venir más americanos dicen), pues a mí me parece un insulto a la inteligencia de este país, pero claro siempre hay alguien dispuesto a decirle a la guapa que le diga al Mojama que se venga... mientras le cantamos aquello de: "..americanos, os recibimos con alegría..."

jueves, 5 de agosto de 2010

Tajabone

Ismaël Lô es un músico senegalés. Nació en Dogondoutchi en Níger el 30 de agosto de 1956 de padre senegalés y madre nigeriana. Poco tiempo después de su nacimiento, su familia vovió a Senegal donde se establecieron en la ciudad de Rufisque, cercana a la capital Dakar.
Es un cantante y artista muy versátil que, además de sus habilidades como cantante, también toca la guitarra y la armónica.

En los años 70 Lô estudió en la Escuela de Arte de Dakar y más tarde se unió al grupo Super Diamono, abandonándolo en 1984 para empezar su carrera como solista. Durante los cuatro años siguientes Lô grabó cinco álbumes de gran éxito.

Tajabone es una celebración musulmana que se hace cuando termina el mes del Ramadán. Es como una gran fiesta de acción de gracias en la que los niños se disfrazan de niñas y las niñas de niños y van de puerta en puerta cantando y bailando para recibir arroz o galletas.


Esta canción aparece en la banda sonora de película " Todo sobre mi madre", enmarca uno de los momentos grandiosos de la película : la llegada de Manuela ( Cecilia Roth) a Barcelona, no es que Almodovar sea mi director preferido, pero debo reconocer que este momento de esta película es simplemente sublime.

En español:
Tajabone vamos a tajabone

Abdou Jabar es un ángel que bajó de los cielos a tu alma

y te va a preguntar: “¿Has rezado?”

te va a preguntar: “¿Has ayunado?”

viene a tu alma

y te va a preguntar: “¿Has rezado? ¿Has ayunado?”

... en wolof:

Tajabone, beni tajabone

Tajabone, beni tajabone

Habdu buhu yamba, nyari malaïkala

Rhawe hekiko darum siserum

Momu muhu dida neka mukedinga

Momu muhu dida neka muhonga

Rhawe hekiko darum siserum

Momu muhu dida neka mukedinga

Momu muhu dida neka muhonga

Tajabone, beni tajabone

Tajabone, beni tajabone

Wele (4x)

Abdu nyamba, wele

Nyari malaïka, wele

Sika ule yowe, wele

Dari siserum, wele

Munina, wele

Eka muninga, wele

Munina, wele

Eka muhola, wele

Ah…


viernes, 30 de julio de 2010

El elefante encadenado.

Este es un cuento de Jorge Bucay que suelo leerle a mi hijo. Supongo que no comprende el mensaje, pero estoy convencida de que se quedará en su subconsciente, y algún día recordará aquél cuento de aquél elefante...
Porque a veces, simplemente, sólo hay que atreverse a romper cadenas.

Cuando yo era chico me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. También a mí como a otros, después me enteré, me llamaba la atención el elefante. Durante la función, la enorme bestia hacía despliegue de su peso, tamaño y fuerza descomunal... pero después de su actuación y hasta un rato antes de volver al escenario, el elefante quedaba sujeto solamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas a una pequeña estaca clavada en el suelo.
Sin embargo, la estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en la tierra. Y aunque la cadena era gruesa y poderosa me parecía obvio que ese animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su propia fuerza, podría, con facilidad, arrancar la estaca y huir.
El misterio es evidente:
¿Qué lo mantiene entonces?
¿Por qué no huye?
Cuando tenía cinco o seis años, yo todavía confiaba en la sabiduría de los grandes. Pregunté entonces a algún maestro, a algún padre, o a algún tío por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explicó que el elefante no se escapa porque estaba amaestrado.
Hice entonces la pregunta obvia:
–Si está amaestrado ¿por qué lo encadenan?
No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente.
Con el tiempo me olvidé del misterio del elefante y la estaca... y sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho la misma pregunta.
Hace algunos años descubrí que por suerte para mí alguien había sido lo bastante sabio como para encontrar la respuesta:
El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy, muy pequeño.
Cerré los ojos y me imaginé al pequeño recién nacido sujeto a la estaca.
Estoy seguro de que en aquel momento el elefantito empujó, tiró y sudó tratando de soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo no pudo.
La estaca era ciertamente muy fuerte para él.
Juraría que se durmió agotado y que al día siguiente volvió a probar, y también al otro y al que le seguía...
Hasta que un día, un terrible día para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino.
Este elefante enorme y poderoso, que vemos en el circo, no escapa porque cree –pobre– que NO PUEDE.
Él tiene registro y recuerdo de su impotencia, de aquella impotencia que sintió poco después de nacer.
Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese registro.
Jamás... jamás... intentó poner a prueba su fuerza otra vez...
Vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad... condicionados por el recuerdo de «no puedo»...
Tu única manera de saber, es intentar de nuevo poniendo en el intento todo tu corazón...


JORGE BUCAY

jueves, 29 de julio de 2010

Peripecias en las peluquerias II.De cómo una llanita me oxigenó la cabeza.

Estaba yo pasando el fin de semana con una amiga en Algeciras, para el sábado teníamos una fiesta de blanco, y claro, éramos jóvenes y seguramente sufríamos de tanorexia, porque éstabamos a un paso de ser las hijas de Kunta Kinte, y aún queríamos ir a la playa, por si en el transcurso de la mañana se nos iba el color.
Cuando salimos a la calle, con las mochilas, las sillas, la sombrilla y todo el kit playa, vimos que del suelo se levantaba como una espiral de polvo y de hojas y de todo...Yo no entiendo mucho de estas cosas, pero si en el pueblo hacía viento, en Tarifa, que es a dónde íbamos (por aquello de hacer top less, sin encontarnos con todo el mundo) íbamos a salir volando.
Así que, descartamos el tema playa y nos fuimos con nuestras mochilas a Gibraltar a comprar chocolate y algunas cosas más. Estuvimos dando un paseo y cuando estábamos en una plaza, o en la única plaza, se nos acercó una llanita que era prima de una amiga de mi amiga se puso a hablar con nosotras y nos contó que había abierto una peluquería (en el salón de su casa).
Fuimos con ella, la muchacha tenía mucho interés en enseñarnos cómo había quedado su nuevo lugar de trabajo y nosotras no teníamos nada que hacer.
Entramos. Estaba todo como en tonos rosas y lavanda, muy cursi, mucho. Es que cuando intento recordarlo, veo una mancha rosa y poco más. Había puesto un vinilo en la pared con la silueta de una cabeza (como la de la señorita Pepis) y un letrero que decía : Magic Dream Hairdresser
A pesar de la pinta que tenía aquello, nosotras nos dejamos peinar: la idea de ir a la fiesta con el pelo liso por una vez, era lo suficientemente atractiva para olvidar todo lo demás.
Nos propuso hacernos las Magic mesha (ese acento llanito) y nos dejamos, ¿pero por qué nos dejamos?. Yo pensaba que por ser magic se iban a iluminar o algo, cómo esas figuritas de la Virgen de Fátima que se iluminan en la oscuridad, pero eran mechas normales, de las de agua oxigenada que terminan quedando naranjas.
Nos puso un gorro de plástico de esos como de ducha y empezó a sacar mechones de pelo con una aguja de hacer croché, ¡¡ La leche que le dieron a la Rosa Mar, que daño!!. Después de tanto sufrimiento, nos puso una copita de vino dulce para que el color subiera mejor (no, nunca supe la relación y todavía la desconozco). Claro, con la tontería de que las magic mesha no subían de una pasamos a dos y de dos a tres, vamos que salimos de allí, casi albinas y como la jaca del duque.
El caso es que, fuimos a la fiesta, muy morenitas ( a pesar de no haber ido a la playa), vestiditas de blanco, con cierto dolorcillo de cabeza y más rubias que la Madonna, porque Rosa Mar no nos puso mechas, ¡nos pintó la cabeza entera! (ella también se tomó el vino dulce).
Lo que sí me quedó claro, es que con los peluqueros británicos no me entiendo muy bien, me quedo con los del suelo patrio, ¡siempre será menos dañino!.

miércoles, 28 de julio de 2010

El extraño caso de las hombreras y el médico guapetón.

Como parece que tanta fiebre ochentera va a traer como consecuencia la vuelta de las hombreras, voy a relatar algo que pasó hace mucho tiempo y que aún hoy (después de veinte años), me sigue provocando pesadillas.
A mediados de los ochenta,como todos recordamos, llevar hombreras era tan necesario como lucir cardado, no se salía a la calle sin unas que estuvieran a un paso de las protecciones que utilizan los jugadores de fútbol americano.
Las solíamos llevar con cualquier camisa, camiseta, polo o chaqueta, cualquier cosa. ¿El secreto? unos velcros que hacían que se quedaran enganchadas a la prenda.
A veces, y según el tipo de tejido, el velcro no servía para nada, ahí es dónde entra en funcionamiento la imaginación de la usuaria. Los alfileres o imperdidibles enganchados a la ropa , suponían la forma más simple de resolver la dificultad.
Una mañana que tenía que hacerme una radiografía, nos fuimos mis hombreras, mis alfileres y yo, muy temprano al centro de salud. Cuando entré en la sala, me dijeron que me quitara la ropa interior, pero que podía pasar con el polo puesto (no pensé en ningún momento en desprenderme de mis hombreras,pegadas a mí y al polo con alfileres). Al terminar me pidieron que esperara. Y esperé. Esperé y esperé mucho rato, veía cómo a gente que había entrado después le daban el sobre marrón y se iban. Y seguía esperando, cuando ví a un muchacho monísimo con su bata blanca (impecable) entrar por la puerta por la que yo había salido. Paso un rato más y una enfemera me llamó. Entré. En una mesa estaban el guapo, la enfermera y el celador, y en esa especie de pizarra luminosa una radiografía rarísima como dos pinchos enormes a la altura de los hombros. Todo el mundo la miraba con cara de. "Esto es raro, raro..."
Me dijeron que me sentara y me hicieron partícipe de su preocupación: No sabían lo que eran esos pinchos.De repente (unos dos minutos eternos) la enfermera me mira las enormes hombreras y me dice:
- ¿Cómo las llevas sujetas?
- Con alfileres, dije con un hilo de voz (entre la presión del momento y los ojos verdes de el de la bata blanca impecable,no podía ni hablar).
El resto, os lo podéis imaginar: yo como una amapola, todo el mundo riéndose de mí y de mis hombreras y la dichosa radiografía con los pinchos, colgada, expuesta a que cualquiera que entrara pudiera verla.
No hace falta que diga, que ese día supuso para mí el fin de una era: la de las hombreras, infame símbolo de lo más hortera de los ochenta.

martes, 27 de julio de 2010

Mis peripecias en las peluquerias I.

Puede parecer muy fácil ir a una peluquería y decirle al peluquero o peluquera:
" Quiero que me haga esto", pero, no es tan sencillo.
Vamos por partes: mi pelo es rizado, lo cual limita, y bastante, los cambios de look. Aunque a mí la verdad es que me igual, tan pronto me corto el pelo a riesgo de parecer una cebolla, que me hago un peinadito con el que me parezco sospechosamente a Angela Channing (lo mismo soy su hija secreta,de ella y del chino, que buena herencia me hubieran dejado, ¿no?).
Bueno, a lo que iba : lo de explicar lo que quieres en una peluquería, requiere su tiempo y su dósis de paciencia e imaginación. ¿Quién no ha ido a la pelu con la foto de Jennifer Aniston o de Meg Ryan?.
La historia que voy a contar ocurrió hace muchos años y la he recordado hoy, porque ayer por la tarde se la conté a mi sobrina de once años y le hizo mucha gracia.
En aquellos locos años, yo vivía en Londres, fue una etapa muy cool, y muy muy loca. Iba un día leyendo en el metro, una de esas publicaciones gratuítas, cuando ví un anuncio que decía : " Cambio de look, gratis", daban un número de teléfono y no se me ocurrió otra cosa que llamar. Me atendió una señorita,y me preguntó si quería lo mismo o new look, a lo que yo sin dudar dije: "New look", me dió una dirección, una hora y una referencia (a mi no me extrañó nada de todo esto, ya digo que fue un etapa muy loca).
Pues bien, llegó el gran día: tomé el metro y me planté dónde me dijeron , le dí la referencia a una chica o a un chico, porque el aspecto no lo aclaró demasiado, me pusieron una capa y me mandaron en un ascensor transparente para arriba. El edificio estaba decorado en negro y plata (yo, que iba de muy moderna, no me extrañé de nada, no quería quedar conmigo misma de cateta). Me sentaron en una silla muy de diseño, pero incomodísma y llegó un italiano que podía medir metro y medio, con un traductor por si acaso no lo entendíamos (el hombre no se manejaba muy bien en inglés) y me preguntó otra vez, y volví a insistir que new look, (yo sabía lo que significaba, pero pensé que se limitaría a ponerme unas mechas o algo). Al italiano se le pusieron los ojos en blanco y como poseído empezó a cortar y cortar, yo me dejé: no quería dejar pasar la oportunidad de llevar un peinado super cool y made in London , porque tenía previsto un viaje a España unos días después.
No contento con la hazaña del corte, al italiano o al traductor o al que barría, que lo mismo daba, se le ocurrió que podían pintarme el pelo.
- Sí, sí ¿por qué no?.
¡Pues porque no hija, porque no!. Me pintaron el pelo de rojo, pero no rojo caoba, rojo rojo, muy rojo. Cuando salí de allí, todo el mundo me decía que estaba muy bien, claro, eran ingleses, estilistas y los artífIces del jodío new look, ¿que iban a decir?.
Yo, que no podía creerme cómo me había dejado hacer eso, iba mirándome en todos los espejos del metro y de la calle, no daba crédito : ¡era los más parecido a una cerillita con vida que había visto nunca!. Debo confesar que, en el fondo, viví una especie de sensación de libertad. Estuve de compras (un tinte marrón, no podía presentarme así en mi casa ) por Oxford Street, y nadie me miraba ( lo mismito que si hubiera estado en la calle Larga). Ilusa de mí, pensé que si me lavaba el pelo muchas veces, el color se iría. Me hicieron falta dos tintes y muchos lavados para disimularlo. Yo es que no aprendo, eso mismo me pasó con un tinte azul que me puse para una fiesta en el Hippodrome, (es que fue un época muy divertida) y tardé tres semanas en quitar los reflejos azules.
Cuando llegué a Jerez, con el pelo super corto y medio rojo, a mi madre casi le da algo (me había puesto un pendiente de imán en la nariz para desviar la atención del pelo), casi me deshereda en el momento.
A la mañana siguiente , tenía en mi mesa una cita con la peluquera de mi madre (ella no se anda con rodeos).
En la segunda parte, os contaré lo de las "magic mechas" en Gibraltar y lo del moldeador (sí, sí un moldeador) en una peluquería rarísima del centro de Jerez.
**El peinado venía a ser algo así pero en rojo, salvando claro está, las distancias con la modelo.

lunes, 26 de julio de 2010

La noche ya no me confunde.

He decidido reincorporarme a la "vida nocturna" ( para quitarme el sambenito de rarita) y hacer un poco de expansión social (que si no,mi hermana me riñe). Si a la Duquesa de Alba le ha salido un noviete, a mí cualquier día me sale algo.
Pues bien,para empezar con mi nueva alocada vida de adolescente, entrando en la década de los cuarenta, (ay dios mío!) la semana pasada quedé con mi único amigo soltero, y mis amigas las felices separadas. Una de ellas está living la vida loca (sospechamos que algo tiene) desde que firmó los papeles, ya parará, la otra estuvo casi tres años de duelo,y ahora está como yo, empezando a salir.
Llamaremos a la primera Marifiestas y la segunda Dolorosa. Pues bien, Dolorosa y yo quedamos con el soltero y nos fuimos con otra soltera (un poco triste la muchacha) de tapas por los jereles. El cuadro era pa verlo, Marifiestas andaba por ahí, por esos mundos de Dios (seguimos sospechando que con un muchacho). Cuando terminamos, nos fuimos para otro sitio, dónde estaban otra soltera (absolutamente desesperada), otra separada más (ambas en una especie de curso o taller o algo de autoestima) y otra que dice que es abogada, pero que nadie ha visto nunca trabajar, que llevaba incorporado a un maromo que había conocido el viernes.
El panorama no podía ser más triste, yo veía cómo los jovenzuelos y las jovenzuelas nos miraban con la misma carita que le poníamos nosotras a los vejestorios que frecuentaban los locales de moda cuando éramos más jóvenes.
A todo esto, mi amiga Dolorosa, la infeliz soltera y las que iban al curso de auoestima, andaban con el periscopio puesto a ver que veían (nada, que ya había mirado yo) . Pero allí estaban ellas, muy tiesas, sentadas en los taburetes, dando melenazos y poniendo ojitos en busca de algún macho que captara las sutiles señales.
Y yo, que veía la escena desde fuera con mi amigo el soltero, me sentía un poco ridícula: a estas alturas y en estos fregaos!!, pero claro, me tenía que integrar.
En fin, que cómo todo puede empeorar, fuimos al Kapote, lugar de culto para todo desesperao o desesperá que se precie. Aquí ya no hay reglas, ni emisión de señales, ni nada, todo vale. Me retiré un momento de mi amigo el soltero (vamos que se fue al baño), y en menos de un minuto ya tenía a un puretilla, soltando:
-Te he estao obzervando, y.... bueno, yo ej que zoy de poca palabra...(dijo, levantado una ceja al más puro estilo anuncio de Brummel).
- Y yo de ninguna, le espeté, y me fuí al amparo de mis amigas, que me dijeron que el muchacho no estaba mal.
- ¿ Qué muchacho?- dije yo, si tenía por lo menos 50 años!
- ¿Y tú? me dijeron las del curso de autoestima.
Casi les pido que me apunten con ellas al curso, me quedé descompuesta. ¿Esto es lo que me espera?, yo casi que me quedo como estoy, si me tiene que pasar algo interesante, ya me pasará, ¿no?, en el Mercadona, en el trabajo (lo dudo , el panorama es chungo, chungo), en el taller, en el colegio del niño...
Bueno, después de que varios muchachitos nos entraran con la verborrea propia de altas horas de la madrugada, cambiamos a otro sitio, el Lacre, si, si podía ser peor!! .
Yo creo que estoy mayor o algo: no se oía nada, no se podía hablar, ni bailar, ni pedir en la barra, de verdad, ¿eh? , ¡que dura es la fama!...Estuvimos unos cinco minutos, los suficientes para perder a las del curso de autoestima y a la abogada del maromo. Miré a mi amigo el soltero, (nos conocemos hace más de veinte años), él me miró a mí, y...
_ Nos vamos, esto es insoportable
Y nos fuimos. Me reí mucho, porque iba con gente con la que siempre me lo he pasado muy bien, pero, definitivamente, esto no es lo que ando buscando, no sé, después de todo me rio, pero...¡hay que ver cómo está el patio!.
A Dolorosa, la han captado las del curso de autoestima y ahora son tres luchando por salir de super marcha y estar hasta el último momento (que nunca se sabe) y comprobar así, los resultados del curso. Lo último, es que quieren ir a El Palmar, ¿qué se me ha perdío a mí en El Palmar?.
Yo creo, que me voy con mi amigo el soltero de tapas o al cine... algo que vaya más con mi edad y mis circunstancias ( no sé un binguito o algo, ¿no?).
Ya os seguiré contando...

viernes, 23 de julio de 2010

La canción del verano.

Nunca ha entendido por qué hay una canción del verano, y no hay una canción de la primavera o del otoño. La canción del verano es esa que nos parece divertida en julio, y que cantamos a voz en grito mientras hacemos un gazpacho o vamos a la playa en agosto, pero que aborrecemos en septiembre. ¿Por qué los programas de radio fórmula deciden machacarnos con la canción del verano?,¿ es una especie de experimento colectivo?.
Enumero algunos ejemplos de tan ilustre galardón:
- Georgie Dann : el hombre-anuncio del Just for men,amenaza cada año, con taladrarnos el cerebro cantando un estribillo machacón que, aunque parezca imposible, desde los tiempos de "La Barbacoa" va empeorando notablemente.
-Las Ketchup: ya han vuelto al Zara de Córdoba, pero estas tres hermanitas, sí que nos pusieron a prueba aquél año con el "Aserejé", que cruz!!.
- Aquél que hacía "agropop", el del corral, sin comentarios.
- King África: disfrazado de no se sabe muy bien qué cantando "La Bomba", no sé yo si comentar algo...
- Bisbal : dando pataditas al aire mientras implora " ¡Ave María!", ¡contenta tiene que estar María!.
- Papá levante.:"Me pongo colorá",(y yo, y yo, de pensar que con dos tintitos hasta esto se canta y se baila).
- "Mueve tu cu-cú", ¿ que decir del hijo de la Missiego que desapareció como la madre?.
Alguien que quiere gobernar el mundo para hacer el mal, quiere enviarnos mensajes ocultos en las canciones para dejarnos las neuronas martirizás . No puede ser otra cosa.
Y este año, el "Waka-waka", este verano, no llegamos a septiembre para aborrecerla.
Ya ha pasado el mundial,ya somos campeones, ya que la Shakira cante otra cosita (si sabe o puede) y vamos a dejar las murallas, y África y todo lo demás, antes de que el recuerdo del mundial vaya asociado a una canción machacona y nos resulte incómodo pensar en este increíble acontecimiento (¡pa una vez que ganamos algo!).
¡¡Un poquito de por favor que yo ya no puedo más!!

jueves, 22 de julio de 2010

Bagad café

En medio del desierto de Mohave -en Estados Unidos-, una mujer alemana, Jasmine, y su marido tienen una fuerte discusión. Ella se baja del coche, coge la maleta y llega a un sucio bar de carretera, el Bagdad Café, regentado por una mujer negra llamada Brenda. Jasmine se instala allí y, poco a poco, entabla amistad con los clientes habituales. Entre ellos se encuentra un antiguo decorador de Hollywood, empeñado en retratar a la alemana. Mientras, ésta consigue transformar el destartalado local en un lugar muy popular, donde cada noche, se dará cita numerosa clientela.

Dirigida por Percy Adlon en 1987, la cinta pasó sin mucha pena, y sin mucha gloria.El argumento, poco creible, está estructurado a base de pequeños detalles, por eso merece la pena verla más de una vez. EL tiempo transcurre lento y está contada a media voz, como en su susurro, la increíble voz de Jevetta Steele da un halo mágico a la cinta que sin esta canción, perdería una buena parte de su esencia.


martes, 20 de julio de 2010

La importancia de un bikini.

Al principio de los principios, yo era seguidora de Gran Hermano,pero como la cosa derivó en un puñado de jóvenes, y no tan jóvenes, ávidos de fama, dejé de verlo.
En pasadas ediciones, he visto algo de Superviventes, pero esto empieza a ser más de lo mismo: las pruebas están bien, el hecho de vivir en condiciones extremas también, pero cada vez se da más cobertura a los enfrentamientos propios de la convivencia, del hambre y de las ganas de famoseo, que a la superviviencia. . En temporadas anteriores, ha ganado,eso creo, el que mejor sabía convivir y demostraba ser mejor superviviente (ese Nilo Manrique con ese pelo largo ,pescando..), pero ahora, esto es un Gran Hermano desde una isla: de nuevo broncas, afán de protagonismo y más broncas. Esto tampoco es tan raro, los supervivientes son famosos venidos a menos, que buscan polémicas para hacerse platós.
El caso es que, ( ya estoy como las abuelas, me voy por las ramas) Eva González no salía, como su antecesora en estas lides Paula Vázquez, en bikini. La presentadora había optado por no enseñar su anatomía para presentar un programa y a mi me pareció muy bien. Nadie protestaba porque Mario Picazo no saliera en bañador de leopardo, ¿no?. Pues no entiendo por qué el atuendo de Eva es motivo de discursión, ¿de verdad hace falta que salga en mini traje de baño?. Ella, ha intentado no valerse de su cuerpo para disimular otras carencias: falta de naturalidad, voz a veces estridente (le falta aprender a modular un poco), falta de espontaniedad, falta en fin, de tablas. Pero todo se aprende y si han confiado en ella por algo será,¿no? . Claro que, viniendo de la cadena de las "mama chicho", lo mismo en su contrato decía que en una conexión como mínimo tenía que ir en bikini. Y digo yo, si hubieran mandado a la Isla a Rosa Benito, ¿alguien hubiera pedido que se pusiera ligerita de ropa?.
Me ha decepcionado esta chica, no lo necesitaba, admiré la valiente decisión de salir vestida, pero al final ha caido y ha salido con poca ropa, ¡como si estuviéramos en los años del destape!
Nadie espera que una reportera que conecta con la playa salga en bikini, nadie espera que un comentarista taurino se vista de luces y salga al ruedo ¿por qué esta señorita tiene que salir en bikini?.
Y volvemos a lo de siempre ¿ acaso una mujer guapa no tiene derecho a ser valorada únicamente por su trabajo?. Si Mª Antonia Iglesias hubiera sido la pareja de un internacional y estuviera cubriendo el mundial, ¿ la habrían criticado?. Seguramente a nadie se le hubiera ocurrido pensar que estaba desconcentrado a su pareja. Pues es muy triste que estemos todavía así.

lunes, 19 de julio de 2010

Cambiar las cosas.


Ando pensando cómo sería todo si pudiera viajar en el tiempo y cambiar las cosas que no me han gustado. He fantaseado sobre la posibilidad de evitar algunas experiencias complicadas de mi vida, y he llegado a la conclusión de que como lo que más me preocupa es la felicidad de mi hijo, y veo que es muy feliz, a pesar de que su padre y yo estemos separados, no me gustaría volver atrás para cambiar nada.
Me subiría en los mismos trenes, me bajaría en las mismas estaciones, tendría los mismos amigos, me dejaría engañar las mismas veces. Porque mi vida es la que tengo, si me he equivocado, lo he hecho yo.
Me martirizaba mucho pensar que las consecuencias de mis errores las pudiera pagar mi hijo, pero es un niño sano, listo, feliz, y maravilloso, y goza del cariño de sus padres por separado. Él ve en nosotros respeto y cordialidad, así que creo que me quedo como estoy, por si acaso las consecuencias de cambiar algo son catastróficas (virgencita, virgencita...) . Además, mi vida me gusta tal y como es ahora, porque es mía, y si esto es lo que tengo que vivir, ¡adelante!, no quiero cambiar nada, si cambiara algo ya no sería mi vida, sería la vida de otra persona, y yo no quiero ser otra persona.
Mi experiencia vital ha forjado mi carácter, soy quien soy por lo que he vivido y aunque tenga momentos de bajón (como todo el mundo) me gusta mi vida y me gusto yo.
Si pudiera viajar en el tiempo, me limitaría a comtemplar a mi hijo recién nacido, en la cuna del hospital, lo llevaría al colegio por primera vez, volvería a los veranos de mi infancia, a las Navidades en las que mis hermanos y yo jurábamos haber visto a los Reyes Magos por el pasillo, volvería, en definitiva, para observar y revivir los momentos maravillosos que guardo, como un tesoro, en mi corazón.

lunes, 12 de julio de 2010

Diez cosas que me han gustado del mundial.


Nunca pensé que iba a ser capaz de opinar, y mucho menos de escribir, sobre fútbol,pero no me voy a referir al juego en sí ( no me atrevo). Voy a enumerar las cosas que, desde la más profunda de las ignorancias, y como espectadora de tan magno acontecimiento, me han emocionado:
- La marea roja que ha sido y es una afición limpia, grande, sin revanchismos políticos.
- La unidad del país, la falta absoluta de nacionalismos, por mucho que unos cuantos políticos no quieran verlo.
- Las banderas, las hemos sacado a la calle, a los balcones, sin complejos, sin tabues, sin miedo a ser englobados en ningún grupo político.
- El equipo, que ha jugado como un verdadero equipo, sin estrellitas individuales.
- El seleccionador, prudente,templado, ajeno a críticas y polémicas, enorme!.
- La humildad y la deportividad ante el juego sucio de los holandeses, geniales, todos!
- La ilusión de todos los españoles (nos hemos olvidado del paro y de la crisis).
- La respuesta unánime de los compañeros de Sara Carbonero, cuando ha sido blanco de absurdas críticas.
- Y lo mejor, de lo mejor: el beso de Iker a Sara ,yo quiero uno! (un beso y un Iker). BRAVO!!.

viernes, 9 de julio de 2010

Alivio de luto.


No sé nada de fútbol, pero nada de nada. No sé cuando se pita un penalti,ni cuando hay fuera de juego.Pero sé que,de momento, la selección nacional está demostrando cierta superioridad con respecto al resto, eso es lo que dicen los comentaristas,lo cual crea muchas y muy buenas expectativas. Hoy sé, con la resaca de lo vivido, que la gente está ilusionada antes la increible posibilidad de ganar un mundial ( y parece que Paul , el pulpo se ha manifestado a favor de España) .He oído en un programa de radio, que el país que se lleve tan preciado trofeo a casa, saldrá antes de la crisis. Bueno, tiene cierta lógica, aunque me parece un atrevimiento, porque no vas y te compras un coche porque tu país gane un mundial y el hecho de que compremos más cervezas en el mercadona o salgamos a celebrar el triunfo, no nos va a sacar de la crisis. Pero está claro que, por unas semanas, la mayoría estamos ilusionados, hemos dejado de hablar de paro, de crisis, de bajadas de sueldos (incluso de Belén Esteban) para hablar de algo más trivial: la final del mundial de fútbol.
Hablar de crisis exclusivamente en todos los informativos y programas de actualidad, provoca cierta psicósis colectiva que empeora y mucho las cosas.
En estos días, hemos podido ver otros rostros en los informativos, otras expresiones dibujadas en las caras de los españoles: ilusión, felicidad,alegría desbordante, emoción, y eso, en estos tiempos que corren, no está nada mal. No sé si saldremos antes de la crisis, pero nos vamos a olvidar de ella unos días.Soñar es gratis, y este sueño está punto de hacerse realidad, así que, gracias a los que están haciendo posible este alivio de luto.

miércoles, 7 de julio de 2010

Verano, verano.

Que está aquí el verano,lo supimos desde el mismo fatídico instante en el que la siempre sencilla Anita Obregón, posó cual sirena recién salida del mar, para todo el que quisiera fotografiarla, que ella es muy estrella y lo que le sobran son flashes.
Lo que no podíamos imaginar, ni siquiera en nuestras peores pesadillas, es que el destino nos depararía la desagradable visión de el ex de la Pantoja en calzoncillos blancos. Como si no fuera suficiente aventura intentar dormir con las altas temperaturas del verano del sur, ahora tenemos que tratar de convivir con la esperpéntica imagen del ex-edil paseando su oronda y fofa anatomía por las playas españolas. Si la indeleble visión de Julián no es suficiente motivo para no poder conciliar el sueño, aqui lanzo otras cuestiones que me llevan rondando, desde que tuve la fortuna de clavar en mis retinas la imagen que ya no podré borrar jamás: Este señor que aún tiene unas sesenta causas pendientes con la justicia, que se ha llevado el dinero de los contribuyentes, ¿no se le cae la puñetera cara de la verguenza?, ¿cómo es posible que el mamarracho este se vaya de vacaciones, y nosotros los que trabajamos no podamos salir? ¿ por qué se le da cobertura mediática a este impresentable? ¿no debería apelar a la prudencia y no hacer apología del derroche?
Lo peor es que, (aunque parezca imposible esto puede empeorar) según ha anunciado Lidia Lozano ( no se yo viniendo de la resucita muertos) hay unas fotos del, de momento ex presidiario, desnudito en la cubierta de un yate, a lo Conde Lequio, en busca del mejor postor.Que digo yo, que lo que esconde el Conde no estaba mal,pero que nada mal, pero lo que esconde Julián, escondidito debería quedar. Pues avisados estamos, si queremos volver a conciliar el sueño, lo mejor será salir del país.
Ay! verano, verano!.

domingo, 4 de julio de 2010

Aquellos maravillosos años.




En estos dias estivales, estoy haciendo una especie de retrospectiva a mi pasado.He pensado en visitar el pueblo en el que pasé parte de mi infancia. He vivido en muchos lugares antes de este, y en unos cuantos después, pero de ningún otro sitio guardo tantos y tan buenos recuerdos.
Añoro aquellos plácidos veranos en el pueblo, antes de que mi padre, en su empeño por pasar las vacaciones viajando, nos metiera a los cuatro en el coche (sin sillitas y sin cinturones detrás) y nos llevara de gira por todo el país o nos llevara a Estepona.
Recuerdo la pasión por los misterios que teníamos todas las de mi pandilla. Estábamos convencidas de que viviamos rodeadas de fenómenos paranormales y si no había nada, nos lo inventábamos.
No. Nunca viví una experiencia extrasensorial, me hubiera encantado, pero no se nos apareció ni La Virgen María,ni la abuela difunta de ninguna de nosotras,por más invocaciones que haciamos.En el colegio siempre había alguna niña que había visto a su tia muerta o a una prima que murió al nacer,y que ni siquiera conocía, al abuelo que murió en Alemania, en la puerta de su habitación o junto a la cama. También estaban las que oían voces, pero yo (y sé que mis amigas tampoco) nunca ví ni oí nada (por más que lo intenté).
Solíamos ir a jugar a casa de Neli, era una muy grande y antigua, allí teníamos más posibilidades de encontrar algún espíritu que tuviera intención de decirnos algo. Mi casa era el piso que estaba encima del banco dónde trabajaba mi padre, como era nuevo y no tenía pasillos oscuros, no invitaba a las apariciones.
La casa de mi amiga, tenía una habitación cerrada y pasar por la puerta era una completa aventura porque teníamos la teoría de que la difunta abuela,no se había ido de allí, y nos espiaba, por eso siempre pasábamos cantando a voz en grito. Un día, la puerta estaba abierta, como éramos cuatro, hicimos gala de una enorme valentía y entramos.Soportamos el pánico colectivo durante cuatro o cinco segundos, antes de salir corriendo histéricas, jurando que habíamos visto una sombra.
En aquellos felices días yo ya era un ave nocturna, me costaba dormir, así que recuerdo haber visto amanecer muchas mañanas desde el balcón de la salita. Me sentaba, sacaba los pies por la barandilla, me quedaba mirando a los tejados, y veía salir el sol .Era un momento espectacular cuando el cielo se teñía de un suave color naranja. Creo que si lo intentara, podría pintar de memoria los tejados, el color del cielo,la luz...algún día lo haré, cuando rescate mis aperos de pintar del trastero dónde están los restos del naufragio.
Entonces, cuando salía el sol, olía en mi calle a pan recién sacado del horno y a café recién hecho. Normalmente,en esos días de madrugón, me quedaba dormida a las diez de la mañana y mi madre se enfadaba muchísimo, porque en mi casa en verano, se hacía tarea.
Desde la cocina se veía caer la tarde,me encantaba cenar en la terraza, mi madre tenía muchas macetas y la brisa levantaba un perfume suave y dulzón a la vez.Por las tardes, en la panadería de al lado de mi casa hacían magdalenas y brazos de gitano y olía por toda la calle a bizcocho , crema y canela.
Como nunca cejaba en mi empeño de vivir un momento paranormal, juro que una mañana,cuando estaba sentada en la cocina desayunando, ví algo ovalado y gris oscuro en el cielo, estuvo un momento y se fué, pero nadie me creyó.

En el pueblo había un castillo y en verano hacíamos excursiones. La leyenda (en todos los pueblos hay una) contaba( o por lo menos esto es de lo que consigo acordarme) que allí habitaba el espíritu de una mujer que fue terriblemente infeliz, porque murió encerrada y que en verano cada año, sale una noche como un alma en pena por el pueblo (la historia era algo así). Contaban también, que siempre estaba en la ventana de la torre que es dónde vivió y murió encerrrada por su marido. Mis amigas juraban haberla visto, y yo que nunca la ví,también dije más de una vez que efectivamente podía verla con claridad en la ventana.(Era la única del grupo que no tenía experiencias paranormales, y no lo podía reconocer).

A mediados de los setenta, disfrazarse con cualquier cosa y beber casera de cola mojando patatas fritas , era una super fiesta, robar peritas o melocotones en el campo de cualquier vecino, era una gran aventura, hacer una excursión a cualquier sitio para merendar era un planazo, fingir que habias tenido una visión , te convertía en el héroe de la pandilla por unos días, tener una foto antigua de niños y mirarla un rato sin pestañear, era un atrevimiento porque nos daban miedo esos niños que parecían hablarnos desde el papel

Eran otros tiempos,ni mejores ni peores, pero los niños de entonces exigíamos menos, respetábamos más, éramos un poco más libres, un poco más inocentes,podíamos jugar en la calle, aprendímos a subir en bicicleta antes, sin casco y sin rodilleras, fuimos los primeros en ver verano azul, teníamos sólo un canal de televisión y nos sobraba, bebíamos agua en las fuentes públicas (y no pillábamos nada malo),nos caíamos,nos sangraba la naríz o la frente y seguíamos jugando,no nos preocupaba que nuestra ropa fuera o no de marca,no teníamos ni idea de lo que era un móvil o un ordenador, eso era ciencia ficción,jugábamos y reíamos hasta muy tarde en las noches de verano, cuando nos daban un helado era de vainilla, fresa,nata o chocolate, no había nada más, pero nos encantaba, éramos en definitiva,felices.

miércoles, 23 de junio de 2010

La vie en rose




Si hay una versión de este tema que me fascina de verdad, es esta de Louis Armstrong. Él logra que suene completamente diferente a todas las demás, aunque debo reconocer que la versión de Edith Piaf,es simplemente excelente. Pero, ese halo de magia que le puso Armstrong a todo lo que grabó, no lo ha conseguido nadie más.Este hombre supo como nadie, transmitir un poco de sí mismo en cada nota: su humilde infancia en Nueva Orleans, el sufrimiento por el abandono de su padre. Todo lo vivido deja una huella indeleble en su voz. Una voz con matices únicos, con algo espiritual de amargura y de brillantez.Armstrong, nos regala su alma en cada canción y a través de ellas, nos envuelve en una atmósfera de magica irrealidad.
Louis nunca estudió canto, tenía una voz fascinante, y cantó hasta muy poco tiempo antes de su muerte, se puede decir que murió como los grandes, encima de los escenarios. Armstrong fué un icono en la música negra a mediados de los locos años 20. Mágico, grande, irrepetible, único, capaz de transportarnos, sólo con su voz a una glamurosa sala de baile en la que toca una big band, y de pronto, en el escenario, iluminado por un gran cañón de luz, aparece la espléndida figura de Louis Armstrong,el hombre de la brillante sonrisa que interpreta, como nadie ha sabido hacerlo, este la Vie en rose....


Hold me close and hold me fast
The magic spell you cast
This is La vie en rose

When you kiss me heaven sighs
And though close my eyes
I see La vie en rose

When you press me to your heart
I'm in a world apart
A world where roses bloom

And when you speak...angels sing from above
Everyday words seem...to turn into love songs

Give your heart and soul to me
And life will always be
La vie en rose