viernes, 28 de octubre de 2016

Y no te pido...

Para mis amis, las que lo pasan mal por que no reciben lo que piden y no deberían tener que pedirlo.

"No te voy a pedir que me des un beso. 
Ni que me pidas perdón cuando creo que lo has hecho mal o que te has equivocado. 
Tampoco voy a pedirte que me abraces cuando más lo necesito, o que me invites a cenar el día de nuestro aniversario. 
No te voy a pedir que nos vayamos a recorrer mundo, a vivir nuevas experiencias, y mucho menos te voy a pedir que me des la mano cuando estemos en mitad de esa ciudad. 
No te voy a pedir que me digas lo guapa que voy, aunque sea mentira, ni que me escribas nada bonito. 
Tampoco te voy a pedir que me llames para contarme qué tal te fue la noche, ni que me digas que me echas de menos. 
No te voy a pedir que me rías las gracias, ni que hagas el tonto conmigo cuando mis ánimos están por los suelos, y por supuesto, no te pediré que me apoyes en mis decisiones. 
Tampoco te voy a pedir que me escuches cuando tengo mil historias que contarte. 
No te voy a pedir que hagas nada, ni siquiera que te quedes a mi lado para siempre.
Porque si tengo que pedírtelo, ya no lo quiero"
Frida Kahlo


Nada que unos tequilas o unos vinitos,  no curen ¿o no?



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Yo no te pido que me bajes...., porque los cariños no se mendigan, se dan.







 ¡Feliz fn de semana!

martes, 25 de octubre de 2016

Cambios


Ayer una de las personas más especiales que conozco,  me contó esta historia, supongo que cada uno puede sacar una enseñanza distinta, yo me quedo con la mía, ¡gracias ami!


Había una ciega sentada en la calle, con una taza y un pedazo de cartón, escrito con tinta negra, que decía: 

Soy Ciega por favor ayúdeme”


Un creativo de publicidad que pasaba frente a ella, se detuvo y observó unas pocas monedas en la taza. Sin pedirle permiso,  tomó el cartel, le dio vuelta, y con un rotulador negro escribió otro anuncio. Volvió a poner el pedazo de cartón sobre los pies de la ciega y se fue.
Por la tarde, el creativo volvió a pasar frente la mujer que pedía limosna; su taza estaba llena de billetes y monedas.
La anciana reconoció sus pasos y le preguntó si había sido él, quien había cambiado su cartel y sobre todo, qué había escrito. 
El publicista le contestó: ”Nada que no sea tan cierto como tu anuncio, pero con otras palabras”.
Sonrió y siguió su camino.
El nuevo mensaje decía : 

 "Hoy es Primavera y no puedo verla"

Y de regalo, la magia de Louis  Amstrong en las voces Grandpa Elliot y de niños del todo el  mundo.
What a wonderful world! ¿o no?
¡Feliz Martes!



lunes, 24 de octubre de 2016

Y por fin la lluvia.

Creo que no he conocido el término medio en la vida y como se supone que en el medio está la virtud, cabe suponer que no tengo virtud.
No tengo virtud”, esto dicho así, tiene muchas connotaciones de todo tipo, ¿no?, vamos que me está entrando una angustia de la muerte, porque si alguna vez le hubiera dicho a mi abuela: “no tengo virtud” seguramente le hubiera dao  un jama.
Pues con la lluvia me pasa lo mismo: no tengo término medio, me gustar ver llover, me encantan los sonidos y los olores de un día tormentoso, y me hechiza ver los tejados mojados y las gotas salpicando los cristales.
La lluvia limpia las calles, las fachadas, los coches y hasta el alma, y siempre me ha hipnotizado (como el fuego en una chimenea) ver la lluvia caer,  pero me horrorizan el pelo encrespado, los zapatos mojados, los coches que salpican agua (sin miramientos, sin una puñetera disculpa), la espalda empapada, (porque aquí llueve de como desde abajo o de lao o algo raro),  los infernales atascos en la puerta del cole (ninguna madre, ninguna, incluso las que somos malasmadres, queremos que el niño se moje, pero llevarlo en coche hasta la misma puerta de la clase, no sólo no puede ser, sino que además es imposible).
A veces también me pasa con algunas personas;  me fascinan por unas cosas y me horrorizan por otras, y lo peor del caso es que a ratitos siento así como una especie de añoranza (que directamente no me da la gana de permitirme).
Así que, como soy incapaz de encontrar el puto equilibrio en nada, voy a intentar meditar un poquito o algo (si consigo despistar a este sentimiento raro de contrariedad que me persigue por momentos).
Estábamos todos  deseando soltar las chanclas y que el otoño se instalara en nuestras vidas, pero nos habíamos olvidado de que la exigua luz, la escasa duración de los días, y las lluvias, traen pésimos estados anímicos (esto tiene algo que ver con los biorritmos o algo, ¿no?) y ahí andamos todos,  unas veces animando a los demás y otras,  buscando el arrojo debajo de la cama, por si le ocurrió esconderse sin avisar.
En fin,  que  fiel a mi ciclotimia,  (esto es un autodiagnóstico, pero estoy convencida) unas veces me gusta mucho, mucho,  algo o alguien, y otras me pregunto “en qué coño estaba pensando”, unas veces ejerzo de cheerleaderoficial  y otras me pregunto dónde leches andan mis ganas de reír, unas veces (casi siempre) soy feliz y otras se me descuelga la sonrisa y no consigo encontrar nada que me reconforte (esto me dura muy poco, pero como soy un poquito dramaqueen, lo exagero mucho, más que nada para ver si alguien me hace caso, y no, no sirve de nada…).
A pesar de ser lunes, de las lluvias,de los fríos, de las tristezas (que trato de solventar)  de las personas que me rodean, estoy moderadamente feliz (que decía mi Aberasturi).
Os deseo un maravilloso comienzo de semana.




viernes, 21 de octubre de 2016

Lo que dicen las paredes

Galeano es unos de mis autores preferidos, y  El libro de los abrazos,  es seguramente, como mi Biblia.
Es una deliciosa recopilación de textos breves, como abrazos, que se leen en nada y que lo dicen todo con palabras sencillas, brillantes y  directas.
Habla de la vida a veces con sonrisas, a veces con lágrimas, así tal cual, sin grandes florituras, sin ampulosidades, como pellizquitos humildes llenos de emoción.
En tres de sus abrazos, Galeano transcribe " Lo que dicen las paredes".



Hoy echo un vistazo, no ya a las paredes,  que no veo muchas paredes escritas (en mi pueblo se ve que nadie siente necesidad de comunicarse), sino a la web y encuentro estos suspiros.




















Con estas paredes que hablan y con la música de E. G Daily,  os deseo un maravilloso fin de semana.










jueves, 20 de octubre de 2016

Mi decálogo para ser feliz (aunque sea un ratito)

Como mi vida es un devení, de horarios, carreras, limpiezas generales que se atrasan hasta el infinito, ropa por planchar y porque yo soy una montaña rusa de emociones, hoy toca hacer una lista de cosas que me arreglan un poquito el cuerpo y me hacen recuperar la fe en la raza humana.     



Este muchacho que canta una canción que me enamora, y él mismo,  porque lo dice muy bonito,   y me     dejó anoche con el alma en pie.






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      Un café con cremita .Sí, en forma de corazón,  
     ¿Qué pasa?, que una también tiene corazoncito.











     
      El  vestidazo de  Marta Torné en la boda de Rociíto, (es que yo soy feliz con poca cosa)









        Aunque a veces reniegue, de los grupos de
       WhatsApp, leer y releer algunas chorradas,
        me levanta el ánimo.  
        Sobre todo me  parto con las de Superami,
        cuando va pedo.









  

     
     Un  mensajito de buenos días ó de cómo estás de alguien que no esperas o de alguien especial  (ni que se os fueran a caer los dedos por escribir, coño...) 







     La playa en otoño, cuando no hay sandías,
     ni  sombrillas, ni niños levantando arena.










   
 
      Ver una peli y llorar a gusto, que una es blandengue  por naturaleza y por algún lao tiene que salir (lo de ir de  guays, cuesta, eh?)









     Un Paul Newman de la vida y en su defecto, los ojazos  
     increíbles de Manuel Carrasco, que me deja   muerta,  
     pegá a la tele, sin palabras, muda,…en fin…


















     



     Una noche de chicas, para reír, para llorar,
     para tomar  unos  vinos, (o unos tequilas) 
     para entrar a matar, para morirnos 
     por una indigestión de chocolate,
     o para lo que no de la real gana.










     Que la cajera del Mercadona le intente vender una   crema antiarrugas a la que va delante y a mí me ofrezca sólo un tónico facial (¿será porque ya la puse de hojitaperejil una vez?). 

    



     

   




 

¡ Con lo rematadamente fácil que es hacerme feliz, y que nadie lo intente!
 







    

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lunes, 17 de octubre de 2016

Frío

Yo lo que tengo es frío, mucho frío. 
Superami dice que es frío en los huesos, pero yo creo que es como más profundo, creo que se me metió el frío en el alma y me heló la sangre y el corazón.
Me lo digo a mi misma mil veces, juro en arameo, grito a los cuatro vientos que no más, pero no cambio, porque por lo visto me he aficionado a este sentimiento aterrador de desencanto, a esta pereza de sentires, a esta especie de estupor mal entendido que me mantiene aterida de frío por dentro y por fuera.
¿Será que de poner barreras me he perdido entre tanta muralla?, ¿será que me olvidé de creer?, ¿será que ya ni puedo,  ni quiero,  lanzarme al vacío?.
Ya no hay actos de fe, ya no cruzo los dedos, ya no hay esperas que desesperan, ya no vuelan las mariposas por ningún rincón, no hay cosquillas en el alma.
Tanto creer, para descreer, tanto aprender para desaprender, tanto confiar, para terminar desconfiando de todo y de todos.
Una manera muy triste de empezar la semana: con el desapego de quien no espera, con la irritante quietud de la indiferencia, "no más miedo que se siente cuando ya no sientes nada"  decía Alejandro Sanz.






viernes, 14 de octubre de 2016

Mariposas


                                                   
Hay canciones que enamoran, que arañan por dentro y que te transportan a otros tiempos y a otros lugares.
Canciones, que de repente,  te llevan al corazón de otras personas  que se quedaron en otros camimos, en otras montañas, en otras playas...


...no quiero unas alas que vengan ya rotas...






                                                   Polvo de mariposas 


                                                    A veces me encuentro contigo 
cuando no te espero, 
tras la sorpresa me toca pensarte. 
Érase una vez este maldito cuento. 



Aún sigo creyendo en el polvo de las mariposas 
no quiero unas alas que vengan ya rotas, 
el mar siempre supo guardarme el secreto. 



Él me pide su trozo de arena y después lo pervierte 
vaciando montañas para cuando llegue 
aquella que le hace bajar la marea. 



Te sentí tan dentro que a veces 
presiento que estás a mi lado. 
Me gusta contarte lo que me ha pasado 
hasta que descubro que he hablado sola. 



Llegó para irse como quien viaja a la cola del viento 
me hizo llorar al besarme muy lento, 
no habrá una ciudad donde no me emocione. 



No pude dejarte la puerta entreabierta esa tarde 
hacerte pasar para nunca agarrarte 
ya sabes que a ratos resulto una idiota. 



Yo no pude meterte en la caja de historias pendientes, 
hablarte bonito mientras te me duermes, 
quedarme tu tiempo a cambio de nada. 



Te sentí tan dentro que a veces 
presiento que estás a mi lado. 
Me gusta contarte lo que me ha pasado 
hasta que descubro que he hablado sola. 



Llegó para irse como quien viaja a la cola del viento 
me hizo llorar al besarme muy lento, 
no habrá una ciudad donde no me emocione. 



Te sentí tan dentro... 


A veces me encuentro contigo cuando no te espero, 
tras la sorpresa me toca pensarte. 
Érase una vez este maldito cuento





















jueves, 13 de octubre de 2016

Dias tontos o mutontos

Confieso que en los días tontos (léase de lluvia o después de una noche de darlo todo en la pista de baile), me gusta quedarme en casa con un chocolate con nubes (vale, los días tontos me sobrevienen en invierno) y una peli (cuanto más tonta y/o empalagosa, mejor).
Me encantan las de Meg Ryan (antes de la debacle estética), Jennifer Anniston, Jennifer López (horror, I know), Julia Roberts…
Eso de llorar a moco tendido, con hipo y sorbertón, porque la vida real es real y no es una comedia romántica, para mí es como una catarsis, un limpiarme por dentro de tensiones, preocupaciones, chismorreos varios y demás asuntillos sin importancia que me ocupan bastante más espacio del que merecen.

Me gustan todas las épocas, desde los maravillosos años de Doris Day y Rod Hudson, la infamia noventera de Julia Roberts y Richard Gere, o Tom Hanks y Meg Ryan, hasta las de Jennifer López.

Sexo en Nueva York, no es buena ni de lejos, pero no sé, la ropa, la maravillosa indolencia en la que viven las protas, Nueva York de fondo, las relaciones interpersonales, en fin que no está mal.

Confesiones de una compradora compulsiva, bueno esta es predecible y bastante tonta, pero me gusta.

El diablo viste de Prada: la sola presencia de una impecable Meryl  Streep, la hace imprescindible (amén de la ropita).



Begin again; esta no sólo no es mala, sino que se me enamora el alma y los intestinos y todo lo enamorable, con la banda sonora,  que es maravillosa,  y con la pinta de yonquicolgado de Mark Ruffalo















Tienes un e-mail: Que ternura, que mona es ella, (un poco pava)  que buena persona…aaayyy

Pretty Woman: mala hasta decir basta, previsible, hortera, pero ¿Quién no querría ir a la ópera con el puteromillonariogüenorro?

Mientras dormías: Vives sola, te enamoras de un guaperas, finges ser su novia y al final el hombre de tu vida es tu cuñaaaaaooooodepega, no está mal, ¿no?

Serendipity: El hombre más tierno y romántico del Universouniversal y la mujer más pavilacia del planeta, dejan su historia en manos del destino y el destino que es de cine (que dice la canción de Bosé)  los lleva uno a los brazos del otro, a pesar de que viven en distintos continentes, total, estos viajen con una facilidad pasmosa.



Sólo tú:  A una chica tirando para tonta le dicen el nombre del amor de su vida en una feria, cuando está prometida (pa casarse, que esto es muy fuerte), por esas cosas de la vida, se entera de que el verdaderoamordesuvida está en Italia, y allá que va ella con su cuñi (porque les debe sobrar la pasta) a Italia, como la que va a la puerta del colegio, porque confía en el destino y cree que lo va a encontrar, y lo encuentra, pero se enamora de otro.









El día de la boda: Chica despechada que vive en Estados Unidos va  a la boda de su hermanísima, pero como intuye que su ex va a estar allí, contrata a un muchachodecompañía, que está buenoparabiar, como era de esperar, se enamoran, y aquí  termina, porque de seguir, fijo que ella en cada discusión le suelta un “no te columpies que te saqué de la calle” a lo que él  le contestaría: “pues ya estarías desesperá…”



Planes de boda: Ella monísima, conoce a un médico  guaperas y tiene unos de esos momentos de quedarse sin palabras, porque van al parque a ver una peli ( y sí, se acaban de conocer, pero estos de las pelis van rápido, que dura unas dos horas) , al día siguiente  el guapito, va a verla porque ella que es organizadora de bodas, ha sido contratada por su  noviapijafriacomountémpano.
¿El final?, pues eso, que se queda con el médico, ¿Cómo no?











Es muy triste, sí, porque queda como mucho más intelectual, decir que te gusta el cine independiente japonés, pero francamente, me aburre que me mata
También podría decir que me encantan los documentales de Discovery Max, pero la verdad que dónde esté un reality de esos de cambiar de imagen o de comprar vestidos de novia,  que se quiten los “Mi familia vive en Alaska” o los “Cómo se hace”.
Pues eso, que me quedo con la Jenni y la Meg, la una planeando bodas para terminar liándose con un cliente y la otra recibiendo mails de un desconocido que resulta ser un millonario y encantador Tom Hanks.
¿Quién no querría que el hombre de su vida fuera, tierno, sensible y además heredero de un impero?

Queda oficialmente inaugurada la temporada de sofá, pelitontita, mantita y chocolate.









viernes, 7 de octubre de 2016

Las lentejas del Universo

A ver, toda la vida he pensado que lo de leer libros de autoayuda era una soberana tontería, pero claro, entonces no tenía 43 años, no era madre de un preadolescente, no estaba al borde de adoptar un gato (para recibir calorcito en las noches de invierno) y no se me estaba descolgando la cara.
Así que, como todo es susceptible de empeorar, como para poder rechazar algo del todo, lo suyo  es conocerlo antes, y como hago lo que me da la santa gana, (aunque entre en conflicto conmigo misma), me he agenciado unos cuantos libros de autoayuda, mindfullness, meditaciones de luz,  quiereteatimisma, y demás recomendaciones del Universo para ser feliz.
De momento, todo lo que he leído es  la versión modernizada y adornadita  de las lentejas de mi madre: “o te las comes ahora, o te las pongo para merendar o para cenar, tú decides”.
Lo que nos viene a decir  el Universo es que las lentejas (léase marrones varios) o te las comes ahora o te las comes luego, pero que están ahí y son  para ti, así que, será mejor que las acompañes de un vinito y de un buen postre, porque no te escapas ni de coña.
Resumiendo las autoayudas: aparte de dedicarte tiempo a ti misma, ponerte cremitas, hacerte una pedicura, decirte delante del espejo tres veces guapa (y sí, te sale Manolo Escobar cantando un pasodoble), no puedes hacer gran cosa por cambiar nada.
Es decir, lo que hay es lo que tienes delante: o te da un jama y  sufres  tres  o cuatro micro infartos al día, o activas el modo zen todo y piensas cosas del tipo, soyluzyestonomeafecta.
Que para completar tu momento de mimarteatimisma  de un baño de espuma con sales y todos los avíos, te puedes rodear de velitas, encender unas varitas de incienso, poner música y entrar en modo ommmm, pero que, seguramente, cuando salgas muy relajada y muy feliz, te encuentres con que tu vástago ha decidido dejarse caer encima de la ropa recién planchada o se ha quitado las zapatillas radioactivas y las ha dejado en mitad del pasillo.
Básicamente, da igual lo que hagas y cómo lo adornes, las putas lentejas son para ti, y punto.

jueves, 6 de octubre de 2016

Esas revistas de colorines....

Cada vez que  voy a la pelu,  al dentista o al pediatra, lo primero que hago, cuando tengo que esperar (que es siempre) , es buscar  la mesita de las revistas de moda, chismorreos y/o lo que sea de colorines.
Pues bien, aparte de las 15 páginas de publicidad antes del primer editorial, los artículos son de puta pena:

-                Aceptaté como eres, terapias varias (y carísimas)  para quererse.
-          Las curvys están de moda.
-          Alicia keys sin maquillaje, ¡viva la naturalidad!
-          Dieta express para perder peso en una semana
-          ¡No sin mi make-up! (diez millones de tipo de maquillaje sólo para los ojos)
-         Luce piernas de infarto (que no quiero yo tampoco ser responsable   de           ninguna muerte)  con el  warribatidodeacelgas.


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Viendo todo esto, no es de extrañar que algunas estemos al borde de la bipolaridad: o eres curvy o te metes el batido desktop (de espinacas, ¡venga ya, esto no le puede gustar a nadie!), o te aceptas o te amargas, o vas a cara lavada o llamas al restaurador del museo del prado para que te ponga la pre base, la base, los polvos matificantes, los de sol y el brush, ¿en qué coño quedamos?, ¿en qué me acepto, o en que me mato en el gimnasio y me alimento de semillas de amapola?


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Luego viene la parte en la que el soltero de oro de turno,  tiene unas diez  novias por semana, y ¡qué bien!, porque es un tío y está estupendo y vivelavidaporquelesaledeloscojones, pero pobrecita Chenoa que no le sale bien ninguna relación y eso que ella le pone empeño.



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Pues yo veo , aparte de una absurda dictadura en la que las mujeres estamos sometidas a los estándares de una belleza juvenil inalcanzable, un machismo como una puta catedral de grande, en expresiones como  “El soltero de oro”.
A ver, que lo mismo el soltero de oro, no es ni de oro ni de plata y lo que es en realidad es un puto insoportable, que lo mismo la soltera a la que el amor no le sonríe, es soltera por convicción.



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¡Ya está bien coño!, ¡ya está bien de normas y de mierdas, joder!