miércoles, 29 de abril de 2015

Cosas de madres

Hoy mi guapo, el guapo de todos los guapos, anda por aquí cerca...está monísimo, pero que callaíto es..!!
Pa mi que lo tengo acojonao, dirá " ya ´tá aquí la loca....".
En fin, que el muchacho va y viene y yo arrescondida en un rincón haciéndole fotos, pa enseñárselas a mis amis, que vaya la madurez que demuestro pa ser madredefamilia.
Y me ha acordao, de que desde que nació mi hijo, siempre me he dicho a mi misma que no soy como todas las madres, que soy una madreguay, pero me he descubierto en más de una ocasión diciendo esas cosas que decimos las madres, hablando por mi hijo y teniendo manías absurdas, y es que hay cosas intrínsecas a la maternidad.




 - Mamá, ¿qué hay de comer?    
 - Comida. 

 - Mamaaaaaá, ¿donde están las zapatillas rojas?     
-  En su sitio     
 - Pero, no las encuentro. Aquí no están.    
 - Como vaya yo y las encuentre, te enteras.  

 - Cuando tengas tu casa harás lo que quieras. Mientras vivas en esta casa se hará lo que Yo diga. .



 -Un día cojo la puerta y me voy y a ver cómo os apañáis sin mí

-Y si tus amigos se tiran por un puente ¿tú también?

-Verás como saque la zapatilla.

-¿Tú te crees que soy el Banco de España?

-Ni moto, ni mota

-Como vaya yo vas a llorar con motivo

-Tómate el zumo de naranja rápido que se le van las vitaminas

-No tires el líquido del yogurt que ahí está todo lo bueno.

-No te tragues el chicle, que se te pegan las tripas

-Es la primera vez que me siento en todo el día

-No me, no me… que te, que te…


-Porque lo digo yo y punto, que por algo soy tu madre.


Me temo que empleo más de una y más de dos..y me temo también que hablo por  mi hijo cuando lo llevo al médico incluso cuándo alguien le pregunta algo, y me temo que le pongo bien el jersey a cualquiera que lo lleve arrugado o con el cuello levantado...
O me salgo un poco del rol de abnegadamadre o me van a seguir saliendo hijos adoptivos en vez de hombres...
Eso sí, ser madre es de largo, lo mejor que me ha pasado en la vida, aunque sea una madre convencionalaunque raje sola como las locas y mi hijo pase de mí, aunque todos los días encuentre por casa como kilo y medio de arena, es lo mejor de mi vida y no lo cambio por nada.



lunes, 27 de abril de 2015

A veces soy taaaaaan lista...

El fin de semana ha sido....diferente, estuve el sábado en el cole desde las diez de la mañana hasta las ocho de la tarde.
Yo pensaba que eliminarían al nuevo fichaje del Madrid en el primer partido, y resulta que al final ganaron.
Así que, yo que iba con lo puesto, terminé con un grupo de madres , unos tuppers de filetes empanaos y una magnífica garrafa de sangría.
No estuvo mal el día, no.
El domingo yo mu limpia decidí limpiar las ventanas con la vaporeta, artilugio que no había usado nunca.
Antes de empezar, le eché un vistazo a las instrucciones, todo muy obvio, por ejemplo no abrir el tapón en caliente, y pensé "po vaya tontería, ¿a quién se la va a ocurrir..?"
Pues nada que me pongo a limpiar ventanas con el armatoste ese, que tampoco es se queden estupendas, y se acabó el agua..¿y que hago en un alarde de inteligencia que ni Kiko Rivera?, pues abrir, después de mucho apretar,  el tapón
en caliente...!!!
zas!, en toda la cara! (literal).
Durante unos segundos se mascó la tragedia, en serio que llegué a pensar que se me caería la cara a cachos, me puse una bolsa de guisantes congelada, mientras mi hijo me decía, " pero no leíste las instrucciones, mami?" y la vocecita de pito de la Ali repelente, decía: " hija, no se puede ser más tonta, anda que si te quedas sin cara por lista...".
Al final el susto se quedó en susto y no sólo no se me derritió la cara, si no que me dejó un cutis limpio y resplandeciente que ni en el mejor salón de belleza.
Me ha quedado claro, que las instrucciones de los aparatos, por muy tontas que sean, están pa algo.


viernes, 24 de abril de 2015

La gran familia

Llevo desde que mi hijo tenía unos tres años, protestando porque muy deportista no ha sido nunca.
Vamos,  que su mundo empezaba y terminaba en la consola.
Ahora resulta que es un crack del fútbol, y aparte de traer todos los días arena en los bolsillos, pelo y dentro de los calcetines (que esto no me lo explico), ha empezado por apuntarse a un torneo o como quiera que se llame eso.
¡Empezamos bien!, el día de la familia en el cole, que es de largo,  de muuuuy largo,  la mayor estupidez que se podían haber inventado los señores y señoras ociosos del AMPA.
El año pasado, que  iba de madre delegada,  (novedad) ya tuve mis más y mis menos (más menos que más) con un
engominaocristianoporlagraciadediosabanderadísimodelafamiliatradicionalygenéticamentepepero.
Mañana que voy de delegada en funciones (que lo veo venir), voy dispuesta a mandar al carajo a quien me cuente otra vez la mierda de película de la familia cristiana, con su puñetera madre ( y con perdón).
Total , que mañana el nuevo astro del balón juega a las diez de  la mañana ( manda cojones..) y luego se nos supone la convivencia familiar.
Ya me han llamado para preguntarme que voy a llevar de comer (como no vaya al pollo dorao a por unas croquetitas...)
De verdad, hay madres que no deben tener vida ni interior ni exterior ni inteligente ni de ninguna clase.
Pues yo, que vivo enfrente del cole, me voy a comer a mi casa, o al Burguer, que tanto da, lo que no voy a hacer seguro, es llevar el picnic al cole, ¡sólo faltaba eso!.
Supongo que siendo como son novatillos todos, los eliminaran en primera ronda...¿o no?. Anda que como me tenga que quedar tooodo el día en el cole, me va a dar un síncope.



Voy a ir haciéndome el cuerpo a la idea y me voy a tomar un algo...









¡Buen fin de semana!








jueves, 23 de abril de 2015

El día de la flor muerta...


Y es que no soy yo sospechosa de celebrar el día de la madre, el día de la felicidad, el día de los enamorados (por razones obvias) en fin el día de lo que sea.
Pero como toda norma  tiene una excepción y yo soy más de excepciones de que de normas, el día del libro no me parece mal del todo,  vaya por delante que opino que hay que fomentar la lectura todos los días de la año, pero como de momento es más fácil encontrarte un unicornio en el garaje, estoy de acuerdo con este día.
Eso sí, tengo que hacer una observación, que no queja ni protesta, lo de que en Cataluña se le regale una flor a las mujeres y un libro a los hombres...en fin, prefiero mil veces un libro a una flor muerta, y bueno eso de que al hombre se le suponga cierta inquietud cultural y a la mujer no...en fin.. 
Pero como he prometido pasar por la vida en un estado absoluto de despreocupación, mejor no sigo por ahí.
Por otra parte ( y esto es comentar, que no criticar) le mandé un mail a mi hipsterguapodelamuerte, y tardó tres días ( con todas sus horas contadas por una servidora) en contestarme, total para decirme que lo que le he encargado va tardar todavía un poco (sobretodo tú no te vayas a  estresar, churri, no sea que te salga una una arruga o se te despeine la barba).
Lo de no poder protestar lo llevo regu, estoy en una especie de ataraxia de los sentimientos como el bueno de Andrés Hurtado en "El árbol de la ciencia", en realidad mi promesa de no quejarme, ha prescrito, pero es que ni de rajar me quedan ganas.
Veo tanto egoísmo, tanto individualismo que me pregunto si alguna día llegaremos a entendernos
Creo que me vuelvo al punto del que no debí salir, a esa cómoda zona de confort en la que una murallita me separaba del mundo.

Y ahora para festejar que ya por fin la primavera ha venido para quedarse, os dejo con unos de mis grandes;



¡Feliz jueves!



martes, 21 de abril de 2015

Renuncio

"El que quiere en esta vida todas las cosas a su gusto, tendrá

 muchos disgustos en su vida."

                                                    Francisco de Quevedo 



¡Y lo difícil que es renunciar y callar, cuando uno cree tener la razón , cuando lo queremos todo, cuando somos incapaces de ver lo que ve el otro!.


El camino fácil es insistir y encerrarse en lo que queremos, lo difícil es dejarlo ir, evitar el conflicto, callar para no hacer daño, alejarse de todo y olvidar lo que se quiso.
Si pudiéramos por una vez, ponernos en el lugar del otro, si aceptáramos sus razones, y sus miedos...
Marcharse de la tienda sin el juguete, de la zapatería sin los zapatos más bonitos del mundo, del obrador sin el pastel de chocolate, son las acciones más difíciles que hacemos a diario, renunciamos a las personas, a las cosas, por miedo a perder, por miedo a ganar, por no discutir, por no suplicar.
Por  mi parte,  renuncio a lo fácil, me voy,  borrando  las huellas de mi estancia, renuncio a lo que quiero porque no es lo que otros quieren , hago lo que se supone que tengo que hacer y de momento eso me basta.
Me olvido de mis caprichos para atender las necesidades de otros, para evitar la eterna discusión que no lleva  a nada, porque si yo digo lo que quiero sin escuchar y todos hacemos lo mismo, en la vida llegaremos a un entendimiento, así que, renuncio, renuncio a explicarme, a pedir, a querer...
Veremos lo que me dura...



jueves, 16 de abril de 2015

La niña y el buitre


Cuando Kevin Carter tomó esta fotografía en Darfur al sur de Sudán, en el mes Marzo de 1993, poco podía sospechar que cambiaría su vida.
Kevin se había trasladado a la zona para fotografiar el movimiento rebelde de la región. Al llegar se encontró con una estampa de hambruna y miseria que le conmocionó, decidió entonces fotografiar esa otra realidad.
Kevin Carter cuenta  estaba fotografiando  la aldea de Ayod cuando vio caminar a una niña de unos cuatro o cinco años. Se dirigía a un centro de refugiados, probablemente a pedir ayuda y alimentos.
Cuando le faltaban escasos metros, su frágil cuerpecito dijo basta y se dejó caer.
El buitre aguardaba para abalanzarse sobre la niña, y Carter esperó para tomar una foto aún más impactante, esperó unos veinte minutos disparando algunas fotos, finalmente, la niña reanudó su camino y el buitre se fue.
El fotógrafo se quedó inmóvil, llorando a la sombra de un árbol por lo que acababa de ver y hacer, prefirió tomar la foto de su vida antes de ayudar a la niña.
La foto fue publicada en ese mismo año, provocando una oleada de críticas, pero la repercusión de la imagen le valió a Carter, para alzarse con el Pulitzer de fotografía el año 1994.
Sus palabras al recoger el premio fueron estas “Es la foto más importante de mi carrera pero no estoy orgulloso de ella, no quiero ni verla, la odio. Todavía estoy arrepentido de no haber ayudado a la niña.
Hay quien asegura que la historia no fue del todo así, la niña estaba defecando y el buitre esperaba su ración de carroña, sea como sea la imagen está ahí, sea como sea esta era la triste realidad.
La fotografía de la niña, le supuso también que  que la prestigiosa agencia Sygma le contratara como reportero.

 El 27 de junio de 1994, después de recoger el premio, aparcó su furgoneta junto al río en el que solía jugar de niño, conectó una manguera al tubo de escape y se suicidó.

Dejó una nota: 
«He llegado a un punto en que el sufrimiento de la vida anula la alegría... Estoy perseguido por recuerdos vívidos de muertos, de cadáveres, rabia y dolor. Y estoy perseguido por la pérdida de mi amigo Ken...»
¿Fue la conciencia?, ¿la fama?, ¿la ausencia del amigo?,  hay una frontera, una frontera que no se debe sobrepasar, ya lo decía Galeano en " La frontera del arte".

¿Y al final el buitre era el animal irracional? o ¿el que esperaba con la cámara en la mano?


miércoles, 15 de abril de 2015

Nostalgias.


Esta semana se me está haciendo un pelín cuesta arriba, será por qué prometí no quejarme y ando descolocada, será que a veces se echan de menos a las personas y lo que te hicieron sentir, será la primavera que anda despistada..
Andamos con las emociones a flor de piel, como una absurda montaña rusa, que sube y baja sin aviso, según salga el sol o se nuble, según las nostalgias vayan o vengan.
Pero no me voy a dejar atrapar por la melancolía, que hay mucho por vivir y muchas cosas por hacer.
Aunque parece que últimamente mi vida es un poco aburrida :
el guapo está missing, hay un par de cosillas que tengo que encargarle, pero la verdad es que, no es que sea precisamente un máquina., me pitan mucho los oídos, que fijo que es una señal de algo, debo tener una maquinita de hacer mocos en mi interior, (es curioso la cantidad de mocos que salen de un cuerpo tan pequeño), me ha salido una arruga nueva, mi hijo que se pasaba los recreos en la biblioteca, ahora es el amo del campo de fútbol y se trae todos los días el equivalente a un saco de arena
entre los bolsillos, el pelo y las zapas y  estoy haciendo unos ejercicios para mi problemillas de espalda y me duelen músculos que no sabía que tenía.
Pues eso, que la semana está siendo un tostón, menos mal que tengo una amiga que me tiene entretenida con su apasionante vida sentimental, tiene pa una novela...
A ver si un un poco de música me sacudo las distancias y las ausencias.
Puede que sea un poco mayor, puede que sea un poco kinki...pero debo reconocer que esos vaqueros petaítosssss.....

¡Feliz Miércoles!




martes, 14 de abril de 2015

Te vas, pero te quedas.


No puedo por menos, que dedicar unas palabras a uno de los más grandes escritores y librepesandores de habla hispana.
Galeano, siempre ha sido mi referente, mi autor de cabecera, grande en palabras, grandioso en ideas.



La frontera del arte

Fue la batalla más larga de cuantas se pelearon en Tuscatlán o en cualquier otra región de El Salvador. Empezó a la medianoche, cuando las primeras granadas cayeron desde la loma, y duró toda la noche y hasta la tarde del día siguiente. Los militares decían que Cinquera era inexpugnable. Cuatro veces la habían asaltado los guerrilleros, y cuatro veces habían fracasado. La quinta vez, cuando se alzó la bandera blanca en el mástil de la comandancia, los tiros al aire empezaron los festejos.
Julio Ama, que peleaba y fotografiaba la guerra, andaba caminando por las calles. Llevaba su fusil en la mano y la cámara, también cargada y lista para disparar, colgada del cuello. Andaba Julio por las calles polvorientas, en busca de los hermanos gemelos. Esos
gemelos eran los únicos sobrevivientes de una aldea exterminada por el ejército. Tenían dieciséis ańos. Les gustaba combatir junto a Julio; y en las entreguerras, él les enseñaba a leer y a fotografiar. En el torbellino de esta batalla, Julio había perdido a los gemelos, y
ahora no los veía entre los vivos ni entre los muertos.
Caminó a través del parque. En la esquina de la iglesia, se metió en un callejón. Y entonces, por fin, los encontró. Uno de los gemelos estaba sentado en el suelo, de espaldas contra un muro. Sobre sus rodillas, yacía el otro, bañado en sangre; y a los pies, en cruz,
estaban los dos fusiles. Julio se acercó, quizá dijo algo. El gemelo que vivía no dijo nada, ni se movió: estaba allí, pero no estaba. Sus ojos, que no pestañeaban, miraban sin ver, perdidos en alguna parte, en ninguna parte; y en esa cara sin lágrimas estaba toda la guerra y estaba todo el dolor. Julio dejó su fusil en el suelo y empuñó la cámara. Corrió la película, calculó en un santiamén la luz y la distancia y puso en foco la imagen. Los hermanos estaban en el centro del visor, inmóviles, perfectamente recortados contra el muro recién mordido por las balas.
Julio iba a tomar la foto de su vida, pero el dedo no quiso. Julio lo intentó, volvió a intentarlo, y el dedo no quiso. Entonces bajó la cámara, sin apretar el disparador, y se retiró en silencio.
La cámara, una Minolta, murió en otra batalla, ahogada en lluvia, un año después.



Te vas de este mundo injusto, pero se quedan tus palabras, te quedas en tus obras.
Que la tierra te sea leve, Eduardo.

lunes, 13 de abril de 2015

Prohibido


Vivimos sin vivir, (que diría Santa Teresa), sepultados bajo un mar de
prohibiciones y convencionalismos absurdos, que no está mal seguir
de vez en cuando.
Pero a veces, sólo a veces hay que dar un puñetazo en la mesa y
salir corriendo...

No cojas la cuchara

No cojas la cuchara con la mano izquierda.

No pongas los codos en la mesa.

Dobla bien la servilleta.

Eso, para empezar.

Extraiga la raíz cuadrada de tres mil trescientos trece.
¿Dónde está Tanganika? ¿Qué año nació Cervantes?
Le pondré un cero en conducta si habla con su compañero.
Eso, para seguir.

¿Le parece a usted correcto que un ingeniero haga versos?
La cultura es un adorno y el negocio es el negocio.
Si sigues con esa chica, te cerraremos las puertas.
Eso, para vivir.

No seas tan loco. Sé educado. Sé correcto.
No bebas. No fumes. No tosas. No respires.
¡Ay sí, no respirar! Dar el no a todos los nos.
Y descansar: Morir.

(Gabriel Celaya)



Pues eso..¡tanto prohibir!,
¿será por miedo  que  no vivimos?,
¿será que estamos tan acartonados
que no sentimos?,
¿será que no queremos ver..?
Nos hemos acostumbrado a no sentir
para no sufrir,
a vivir rodeados de prohibiciones,  
de razonamientos de doble moral, 
de golpes contra muros,
que ya ni nos 
planteamos las cosas básicas.








¡Vamos a soltar lastres!,¿no?.

¡Feliz Lunes de reflexión!

viernes, 10 de abril de 2015

Nunca quemes tus naves



Cuentan que Hernán Cortés quemó (en realidad hundió) sus naves, para dejar de manifiesto a sus hombres que la misión (la conquista de México) aunque fuera muy difícil, no tenía marcha atrás.
Hoy en día, la expresión se utiliza como sinónimo de lanzarse a por un objetivo a la desesperada, renunciando a la posibilidad de dar marcha atrás ante un eventual fracaso, o bien como la necesidad que tenemos  muchas veces de romper con todo, para no volver nunca.


Yo nunca he quemado mis naves, me he guardado mucho de entrar en situaciones que no tuvieran marcha atrás, pero últimamente, se me debe estar olvidando mi máxima de no hacer nada irreversible, o estoy pasando por etapas raras y estoy tomando decisiones muy drásticas, impropias de mi.

De todas formas, me cuidaré de quemar demasiadas naves, (las dejo ahí en barbecho...) no sea que luego quiera volver a algún lugar o a alguna persona.
Necesito, para ser feliz en mi presente, estar reconciliada con mi pasado, con mi yo pretérito.
Porque quiero dejar atrás los pretéritos imperfectos para vivir miles de futuros pluscuamperfectos.
Nos vamos de fin de semana, con una canción maravillosa  Eu sei que vou te amar en la versión de Vinicius de Morales y   María Creuza, ¡grandes!


¡Feliz fin de semana!















miércoles, 8 de abril de 2015

Egoístas

"El egoísmo, la práctica del Yo, bajo todas sus formas de yoismo y solipsismo, es una forma de ontología, una manera de entender que el mundo no es más que lo que el Yo entiende por el mundo."

                                                                                                        Valerie Tasso



Y he pensado (como reto personal de persona no egoísta) que voy a intentar pasar al menos una semana, sin quejarme de nada, pero de nada, nada..
Aunque las cajeras del Mercadona se empeñen en saber de medicina y diagnosticarme alergias varias.
Aunque escuche aberrraciones lingüisticas por doquier.
Aunque vea a mi vecina vestida de verano con las botas de agua.
Aunque sufra en silencio los virus de mi compi el alegre.
Aunque haga frío y no termine de llegar la primavera.
Y aunque me esté muriendo de una mierda de catarro.
Me quedaré calladita, muda , muerta, tragada por la tierra, porque he descubierto que ya hay demasiados egoístas en el mundo.
Porque hay quien se empeña en hacerte creer que quieres lo que ellos quieren y disfrazan su egoísmo de bonitas y intenciones y mejores palabras.
Porque me fastidia que lo que yo quiero no cuente.
Porque hace falta ser idiota para ser tan egoísta y no sentir ni un ápice de vergüenza.
Porque una vez leí que tratar de convencer a alguien de algo es una forma de colonizar y a estas alturas, no estamos para colonizaciones.
Porque me duele hasta el alma del "yo quiero", del "yo prefiero", del "a  mi me gusta", ¿acaso no saben que aparte del primero persona del singular el verbo "querer" se puede conjugar de muchas formas más?
¿que tal un "nosotros"?.

"Hay un cierto egoísmo en lo que escribo, siempre quejándome del calor, el hambre o el dolor que siento, pero es terriblemente importante tener autentificado lo que escribo porque ha sido vivido."

                                                                                             Ryszard Kapuscinski







Pues a partir de hoy, una semana, enterita con sus días y con sus noches, sin quejarme.




martes, 7 de abril de 2015

Tiempo

Imagínate que existe un banco, que cada mañana ingresa en tu cuenta la cantidad de 86.400 €. Este extraño banco, sin embargo, no suma tu saldo de un día para otro, y cada noche borra de tu cuenta el saldo que no hayas gastado durante ese día.
 Todos nosotros somos clientes de ese banco que se llama Vida, y la cuenta de inversión se llama Tiempo. En el primer instante de cada día ese banco te ingresa en tu cuenta personal 86.400 segundos que puedes gastar solo en ese día, y todas las noches, cualquier cantidad que no hayas invertido en algo provechoso, lo da como pérdida y la borra de tu cuenta. No es posible acumular este saldo para el día siguiente. Todas las mañanas tu cuenta es reiniciada y todas las noches pierdes el saldo no aprovechado, y no puedes dar marcha atrás"

¿Qué harías?, retirarlo todo, gastar hasta el último céntimo, ¿no? y ya que no lo vas a recuperar, hacerlo con las personas adecuadas, ¿verdad?.
De eso trata esta locura de vivir, de hacerlo siempre como si fuera el último día, pasar tiempo con las personas que quieres  y que te demuestran amor
Lo bueno de todo esto, es que cada mañana tenemos la oportunidad de enmendar errores, de borrar daños, de olvidar gente que no aporta nada.
Cada día empezaré mi jornada con unos minutos de reflexión para tener muy claro dónde y con quién gastaré mis segundos, y si me equivoco, siempre puedo rectificar.
Porque siempre podemos volver a empezar, porque la vida es un aprendizaje, (ensayo y error, como método heuristico) y porque nos merecemos ser felices, que al final es lo único que importa, porque como decía Machado: 


"...y cuando llegue el día del último viaje  y esté al partir la barca que nunca ha de volver, me encontraréis a bordo, ligero de equipaje, casi desnudo, como los hijos de la mar."


Sólo nos vamos a llevar la felicidad que demos y la que nos den.