lunes, 30 de noviembre de 2015

Nada

 
Irremediable, devastadora, profunda, triste, desordenada, abrumadoramente decepcionada.
¡Buen Lunes!


miércoles, 25 de noviembre de 2015

Razones y sinrazones.

"El comportamiento es un espejo en el que cada
uno muestra su imagen".
Goethe





A veces me pregunto si todos los comportamientos responden a un patrón, si todo lo que hacemos (que a veces ni nosotros mismos nos explicamos), es por un motivo, ¿todo tiene explicación?.
Quiero decir, si veo a una amiga hacer cosas raras, sin sentido, actuar sin ninguna lógica, ¿debería conformarme con un "está mal por todo lo que ha sufrido, ya razonará"?, 
¿debería intentar comprender que le pasa?, ¿o me quedo con que no es la persona que yo creía?. 
Todo tiene  consecuencias, las acciones de hoy  tienen mañana reacciones en los demás, ¿hasta dónde podemos dejar pasar?.
Cuando pase la tormenta, todas las tormentas, ya no seremos los mismos, porque los daños, nos cambian,  porque todos tenemos corazón, porque el papel arrugado, no vuelve a tener el mismo aspecto, por mucho que lo alises y por mucho que pidas disculpas.
Mucho pensar para un miércoles de fríos, ventolines y toses varias, ¿no?, casi mejor me tomo un paracetamol y un chocolate o un anís pa entrar en calor.

viernes, 20 de noviembre de 2015

Miedo

Hoy,  por ser viernes,  pensaba hablar de algo intrascendente como las mil formas de ligar por whatssApp, (queda pendiente), pero es leer los periódicos y entrar en barrena.
¿El mundo se está volviendo loco?, ¿de verdad que no se puede hacer nada para frenar esto?
Da miedo ver la prensa, da miedo hacer planes, da miedo lo que estamos viviendo, da miedo que con la que está cayendo, aún haya medios que frivolicen con el estilismo de Rania y de Leti,  (indignante), da miedo, (pánico en realidad),  que mi hijo me pregunte si estamos en guerra.
Vivimos atemorizados, sin atrevernos a solidarizarnos con Francia (poniendo el filtro de la bandera en las redes sociales, por ejemplo) por si acaso nos están espiando, sin tomar en cuenta las masacres en Siria, porque se les supone la resignación.
Seguimos, según la categoría del muerto, obviando que se comenten crímenes todos los días, en nombre de un fanatismo absurdamente  ignorante.
¿Esta es la raza humana?, ¿esta es la enseñanza que le voy a dejar a mi hijo?, ¿se pueden imponer voluntades sembrando el terror?, ¿se puede buscar a Dios con las manos manchadas de sangre?
Pues sí, tengo miedo y vergüenza de esta mierda de mundo exaltadamente ridículo, de este mundo capaz de matar y matarse en nombre de una religión que ha inventado el ser humano,  de un mundo que camina sin rumbo hacia la absoluta devastación.
Esta sociedad anémica de valores, vehementemente insensata,  camina al borde un precipicio, el de la destrucción total.
El fin del mundo no vendrá de manos de los extraterrestres, como en las pelis americanas, no, el fin del mundo está viniendo ya, de  de mano del ser más irracional que habita este triste planeta. 
Buen fin de semana, (si es que se puede disfrutar de algo).


lunes, 16 de noviembre de 2015

Palabras hermosas

“Las palabras contienen la fuerza más poderosa que posee la humanidad. Podemos elegir utilizar su fuerza constructivamente con palabras de aliento, o destructivamente utilizando palabras negativas. Las palabras poseen la energía y el poder con la habilidad de ayudar, de sanar, de obstaculizar, de dañar, y de humillar”.
– Yehuda Berg




Dicen que la palabra es la herramienta más poderosa que posee el ser humano, que  podemos mover ejércitos con ella, hacer el bien y también causar la destrucción.
Y es que a veces una palabra en el momento adecuado es el bálsamo perfecto para un corazón que está roto.
Porque a veces un te quiero o un te echo de menos, puede hacer que el alma más atribulada despierte, que lo que se había dormido se sacuda y brille con la luz de mil soles.
“Se impecable en tus palabras”, dice el segundo de los cuatro acuerdos toltecas, cuida lo que dices, porque las palabras dichas no tienen vuelta atrás, y las que no se dicen, mueren al borde de un suspiro que nunca existió y se enquistan en el alma, para siempre.
A veces no sabes lo que necesitas hasta que, alguien desde la distancia, con dos palabras , te hace sentir mejor, te da un vuelco el corazón y de repente, sientes que todo lo puedes.
Un abrazo no siempre necesita brazos, a veces sólo la intención y la palabra justa reconforta de la misma manera, se alegra el alma y se siente la fuerza infinita de quien se siente pensado, aunque sea desde muy lejos.
Gracias por las palabras, gracias por el guiño en la distancia, gracias por estar. Hoy también , te echaré de menos.

viernes, 13 de noviembre de 2015

Yo, y yo misma.

Hay quien por protagonizar algo, son capaces de hacer un anuncio de detergente, vestidas de lagarterana. Les da igual: todo lo opinan, todo lo puntualizan, todo lo corrigen,  son opinadoras virtuales al amparo del anonimato que dan las redes sociales.
Ellas (suelen ser mujeres, y casi siempre solteras) lo dramatizan todo, buscan algo que decir, aunque no haya nada de dónde tirar, ponen su ejemplo personal por bandera para,  seguramente en su ridículo criterio, menospreciar o desprestigiar, a quien por prudencia o por vergüenza torera, calla, por no hacer sangre.
Esto,  extrapolado al mundo de carne y hueso,  se manifiesta en mujeres que hacen de todo un drama, que buscan en los brazos de un hombre la solución a sus problemas, que hacen de una tontería un  mundo y del mundo un universo.
Y son estas débiles damas de alta y cuna y baja cama que diría Cecilia, las que manipulan, decretan y obtienen cualquier cosa que les venga en gana, porque una protestadora nata con cara de mosquita muerta, es de lejos, el animal más  peligroso que habita en el planeta.
Buscan, como quien va buscando la piedra filosofal,  un apoyo en sus comentarios y puntualizaciones, pero todo de una forma tan asquerosamente sutil, que la mayoría de las veces el caballero en cuestión no se entera de la rastrera maniobra de la que está siendo víctima.
Jueces espontáneas de conversaciones ajenas, en las que,  entran sin saber si están haciendo el ridículo de su vida,  por entrometerse en lo que,  a todas luces es una broma privada, y van de salvadoras del mundo, porque ellas,  sí saben comportarse con toda la distinción de que se creen poseedoras.
No entiendo las ganas de iniciar una disputa, por tonterías, y menos con alguien a quien ni siquiera conozco. Me gusta llevar la contraria como a la que más, pero con gente de la que pueda aprender algo, así como así, son ganas, y si no aportan, no importan.


 A veces me da la sensación de que la vida, que nunca me he tomado en serio, es una jungla, y que el mundosingle es la peor parte, chicas, os veo como muy combatientes, ¿no?, muy yotengorazónmirámeami.
En fin, que la competición ya no es sólo a ver quien enseña más cacho, ahora ya es a ver quien llora más, quien pisotea más y quien se pone más en ridículo.
Pues eso, que a palabras y actos necios…



Música para el alma, no sea que me de un síncope.
¡Buen fin de semana!





jueves, 12 de noviembre de 2015

La vida nueva

Así que eso era lo que buscaba, lo que buscaba era eso. ¡Y cómo sentí en mi corazón lo que había descubierto! ¡La paz, el sueño, la muerte, el tiempo! Estaba allí y aquí al mismo tiempo; me encontraba en medio de una inmensa paz y en una batalla sangrienta, en un insomnio fantasmal y en un sueño infinito, en una noche interminable y en un tiempo que fluía a toda velocidad.” 
Orhan Pamuk, La vida nueva.





Por una vez, me quedo calladita y me limito a ponerle música a las palabras de Pamuk.





¡Buen Jueves!


miércoles, 11 de noviembre de 2015

Todas las batallas


"Espero una salida feliz y espero no volver jamás".


A veces nos perdemos en un absurdo Universo de cosas por hacer y sentimientos por sentir, a veces queremos hacerlo todo y otras veces, no queremos hacer nada, a veces nos gustaría sentirlo todo y otras veces nos gustaría no tener alma.
En esa ciclotímica, especie de dualidad casi obscena , nos debatimos durante toda una existencia. 

Hay quien consigue sacar partido de sus cuitas, descubriendo algo que estaba muy escondido, en forma de música, de arte o de genialidades de cualquier tipo.

Magdalena Carmen Frida Kahlo, fue una de esas mujeres, capaces de hacer de su desventura, una extraordinaria manifestación artística.
Se movió en el ambiente de los grandes muralistas mexicanos de su tiempo,  compartió sus ideales con ellos y  huyó de las etiquetas toda su vida.

Frida Kahlo creó una pintura absolutamente personal, ingenua y profundamente metafórica al mismo tiempo, derivada de su exaltada sensibilidad y de varios acontecimientos que marcaron su vida.


Su vida  personal estuvo marcada con un tormentoso matrimonio con Diego Rivera.
El muralista,  tan genial como ‘monstruoso’,  hizo de su convivencia un infierno pero, también,  abrió a su esposa horizontes que sin él le hubiesen sido vedados: accedió, así a un ambiente intelectual, poblado de artistas de renombre y de políticos de envergadura.

La mayor parte de sus autorretratos están desprovistos de emoción, reflejan todo y nada, sufrimiento infinito, hieratismo, la nada. Frida, sus tormentas, su desapacible alma, Frida sola, Frida rota, Frida mentalmente devastada, Frida con una fuerza inconmensurable.





Y con esa Frida de mil torbellinos internos, con la Frida que navegaba entre la esperanza y la desesperación, con la que disfrutaba bailando y rodeada de gente, con la que amaba seducir, y a veces se sentía terrible y miserablemente sola, con la que rogaba no ser olvidaba, me iría de tequilas, con la desesperante desolación de saberse querida solo a ratos.


Hablar una noche entera con la mujer que supo renacer mil veces de sus cenizas y que escapaba cada día de sus infiernos, y tomarnos unos moles y pipián y unos tacos, con margarita y más tequila, y escuchar unos boleros y dejarla que saque sus demonios con su guitarra.
Y venga mesero, un tequila más, que hoy tengo el alma en pie, y no quiero llorar, que se viene la noche y hace frío, y tenemos mucho que contarnos aún, que nos revolotean los desarraigos, que nos duele el alma, que no nos queremos ir, que esperamos que los desconsuelos que se van, nos envuelvan el alma y nos apapachen las desesperanzas.

Fuerte, guerrera, la mujer de todas las batallas, espero aprender algo de ella, en una noche de parrandas, lágrimas y amargas penas. 


viernes, 6 de noviembre de 2015

La relatividad del tiempo.

Os voy a contar mi experiencia con la teoría de la relatividad del tiempo y del espacio.
De casa a la ofi hay como unos 12 km y tardo cada mañana  15 minutos.
Bien, pues del sofá a la cama que hay 22 pasos (contados por una servidora), tardo unos veinte minutos en el mejor de los casos, ¿qué cómo lo hago?, ¿qué si me abducen los extraterrestres?.
Extraterrestres, no, pero adducida, sí.
Me abducen las responsabilidades de persona mayor y con pequeñas (e insignificantes manías para el orden).
Estoy  viendo la tele,  y pienso. "me voy a la cama".


Ahueco los cojines, pongo las mantitas dobladas sobre el sofá, pongo bien las cortinas, el mando sobre la mesa, apago la tele y me llevo un vaso a la cocina.
Veo en el pasillo las deportivas de mi peque, las limpio y las pongo en el zapatero, dejo el vaso en el lavaplatos y veo que la lavadora ha terminado, saco la ropa, la tiendo, veo un pantalón de deporte que no es de mi hijo, le mando una mensaje a la madre del despitao en cuestión: “no te vuelvas loca buscando la ropa de deporte de tu niño, la tengo yo”.

La luz de la habitación de Álvaro está encendida, le quito las gafas y el Reader, veo la mochi abierta, la reviso, hay una autorización para una excursión (en su línea de nuncameacuerdodenadanidepeinarme, mi hijo ha pasado de enseñármela), la firmo y se la guardo en la carpeta, cierro la mochila, le dejo la ropa preparada para el día siguiente (como lo deje elegir se viste de cualquier cosa).


Me voy al baño, la cesta de la ropa sucia está hasta arriba, pongo una lavadora, me tomo la pasti de dormir, dejo el vaso en el lavaplatos, está  lleno, lo pongo.
Vuelvo al baño, me pongo crema, me cepillo los dientes, me acuerdo de que tengo que hacer una llamada a primera hora, me pongo un mail a mi misma para acordarme.
Me meto en la cama, contesto un mensaje de un amigo, me pongo a leer, han pasado más de veinte minutos desde que dije que me iba a dormir.
Así que, dado que en mi casa el tiempo vuela y ante el temor de hacerme vieja y arrugarme demasiado pronto,  he decidido que me voy a la calle, dónde el tiempo, fiel a su relatividad  no pasa, o sí, pero no se nota (y si se nota me da igual).
¡Buen fin de semana!


jueves, 5 de noviembre de 2015

Ni en sueños.

Vivo convencida de que nací en la época equivocada.
Me hubiera gustado vivir los años 30 o los 40 arreglarme para cenar todos los días, (no cualquier cosa delante de la tele y en pijama), tener la piel blanca y llevar tocados a diario.


En esa época,  no había ciclogénesis ni cambio climático y si la había no se encrespaba el pelo, las mujeres iban con vestiditos monísimos, guantes  y medias de seda cada día.



Salían a locales glamurosos, bebían champan y bailaban al son de una maravillosa Big Band, en un mundo como de purpurina y zapatos de baile.


Los hombres iban bien vestidos (no como ahora con camisas de leñador) y llevaban un pañuelo para ofrecértelo si llorabas o se te metía algo en el ojo (ahora les das tú uno de papel a él , porque lo ves estornudar, que se va a dar la vuelta y el cochino se limpia con la manga), sabían bailar, (no mover el paquete desde la barra como el que inicia el ritual de apareamiento), sabían hablar (no solo emitir un extraño sonido gutural) y te mandaban notitas (no una mierda de whatsapp con faltas de ortografía a las mil,  porque va borracho como un piojo).

Ya me veo, ya,  con un vestido color champan de satén, bailando con un suave ritmo, parece que vuelo, toda etérea yo, con el pelo lisito, recogido al lado con una única pinza, doy vueltas y no me mareo, estoy como flotando, un caballero me lleva al compás de una mágica melodía, al más puro estilo Fred Astaire y  Ginger Rogers, huele bien, ¡¡¡ va peinado y afeitado!!!!
No me lo creo: dice cosas coherentes, ¡¡¡y me lo dice a mí!!!


Ahora viene un momento ensoñaciónperfectasoymásfelízqueunaperdíz.










¡Ains…no…no puede ser!, veo la imagen mejor, ¡vaya!, ¡por la Virgen de la capa de leopardo!, el caballero resulta que tiene un ojo a la virulé,  va vestido como de Geyperman y lleva tupé.

Me enredo con la vaporosa falda, tengo media melena en la cara y la otra media encrespá.

Mi  vestido es muy bonito, si, pero se me caen las tirantas y se me abre de la espalda, me arrastra, porque es medida estándar y mido metro y medio.
Y con tanto movimiento se me ha desencajado una cadera y tengo la tibia dislocá, y las cervicales, machacás, ya sabía yo que tanto echarse pa´trás, no era bueno.





Puede  que, creyéramos que estábamos bailando al ritmo de la Big Band, pero en realidad íbamos absoluta y ridículamente descompasaos.



Momento, nohabladmequemecagoentó.










¡Vaya por dios!, ni en sueños soy una de esas chicas monas que  todo le sale bien y con gracia.
Me temo que, aunque hubiera vivido en ese tiempo, hubiera sido el desastre que soy.
Me voy a conformar con la música, temazo de la época,  porque soñar es gratis, (de momento) y si aparece el caballero limpito y guapo, fijo que le espeto alguna barbaridad.










miércoles, 4 de noviembre de 2015

Otoño en "mimisma" y en mi mismidad.

Siempre he dicho que el otoño me encanta, es una estación maravillosa:
Unas brasas en el hogar, los colores que brinda la naturaleza,  la melancolía que provoca el cambio de luz, la distancia, la lejanía, la catarsis, el repiqueteo de la lluvia contra los cristales los tejados plateados por el aguacero, el olor a tierra mojada, el suave crujido de las hojas caídas al caminar y la brisa fresca  en las mañanas.


Pero claro, todo lo que es muy romántico y muy bonito tiene una realidad paralela que es además mucho más prosaica y triste: pelo tipo peluche, gotas imposibles en los cristales, charcos, madres inexpertas al volante: el caos.
Y es que,  para afianzar mi teoría de que mi ley es más potente que la de Murphy, si algo antiglamú puede pasarme, me pasará, de eso no hay duda.
Iba yo por la calle, andando, todo glamú, fashionismo y elegancia: mirada al frente, andares de reina, que decía la canción, ¿o me lo he inventado?, bueno da igual, muy mona yo, toda gracia y distinción.









Y como soy yo, no Letizia,  no una famosilla agraciada, tuve que meter el pinrel, no ya en un charco,  no, en una laguna.





En principio, me quedé como bloqueada, coñocagoenalputadeoromisbotinesmonísimosdelamuerte, y luego, ya que la marcha atrás era más casposa que seguir adelante, continúe como si nada,  casi dando brazadas, para salir del puto lago.
Así que, estuve toooda la mañana emitiendo un más que sospechoso chofchof al andar y rezumando por mi botín de diseño una especie de cerco blanco, horroroso, y los pies como dos pescaditas congelás. Eso sí, yo  muy digna, en ningún momento me descompuse.


 ¿O sí?,  si que  se encrespe el pelo como si fuera prima hermana de la difuduquesa, pues igual sí que me desarreglé un poco.
Con lo bonita que es una tarde de lluvia en las pelis. está la prota dentro de casa junto a la chimenea, con su chico y su perro, o está sola y viene el chico y pasa de él y luego sale a buscarlo y se abrazan y bailan bajo la lluvia...ainssss!
 A mí lo más bonito que me ha pasado bajo la lluvia ha sido meterme en una laguna y salir a nado, que me empape un coche, resbalarme,  o salir corriendo a recoger la ropa del tendedero.
Definitivamente, algo estoy haciendo regu.

martes, 3 de noviembre de 2015

Que no quiero saber naaada.

“El truco está en darle a cada persona la misma importancia que te dan a ti.”


Pues en eso me voy a concentrar, en no pensar en gente que no merece ni mis desvelos, ni mis preocupaciones,  porque estoy completamente segura de que ninguna de esas personas que hoy me alteran el sueño y el alma,  se han parado a pensar en cómo me afecta su actitud hacia mí.
Así que,  voy a recitar unos mantras o a darme un golpe en la cabeza para no pensar más, en los que algún día volveréis a buscarme, (esto lo sé ,porque lo siento...).
Pues eso que si no me funciona ya pido hora pa una lobotomía o algo.