¡Basta!

 


En la vida, todo (o casi todo) es cuestión de educación. Esa que empieza en casa y que no se limita al gracias y al por favor.

La educación empieza con el ejemplo y si nuestros hijos ven en casa la triste aceptación de la superioridad masculina, difícilmente van a actuar con respeto hacia sus compañeras, amigas o parejas.

La rapidez y la viralidad de la información en estos tiempos, nos permite estar al día en tiempo real de todo.

Desde el sábado,  ha corrido como la pólvora este vídeo de dos idiotas (vamos a dejarlo ahí), intimidando a un grupo de menores (bendita era de las comunicaciones, os hemos visto la cara cerdacos)




El vídeo de la vergüenza



¿Por dónde empezamos?

A ver, el hecho de tener pene no te da una especie de inmunidad para hacer lo que te salga del mismo.

Si una persona te pide de buenas, que por favor la dejes en paz, la dejas.

Esa mirada lasciva de baboso que parece pensar:  “te voy a comer”, es asquerosa. Tengo cerca de 50 años y también me hubiera intimidado.

Lo están pidiendo por favor, ¿se puede saber qué idioma entendéis, idiotas?

Y nos preguntamos, ¿por qué lo hacen?, ¿qué esperan?.

Lo hacen porque pueden.

Porque lo han hecho siempre.

Porque seguro que en el grupo de mierdi-machotes- alfa, lo comentaron esa noche.

Y se jactaron de su hazaña.

Y los  ami -orcos les aplaudieron la gracia.

Porque era una gracia.

Una broma entre machos.

Porque hay que dejar claro quién manda: el que tiene pene.

Porque nos parece normal.

Porque en esta feria en la que suceden los hechos,  desde hace un par de años,  hay habilitado un servicio de acompañamiento a mujeres.


Que está muy bien

Pero que no debería existir  porque no debería ser necesario.

Porque asumimos  que nuestras hijas tengan que acudir a un servicio de acompañamiento hasta el bus o el taxi para no sentirse inseguras, como algo corriente.

Porque les hemos repetido hasta la saciedad que no se vuelvan solas, que les digan al taxista que haga el favor esperarse hasta que entren en el portal.

 

Lo peor, es que he visto justificaciones al deleznable comportamiento de los dos machirulos en las redes:

Van pasados de copas, no se lo tengáis en cuenta.

No están haciendo nada.

No te vistas como jodida una zorra.

¿Perdooona?

Tengo derecho a ir la feria en paños menores si lo estimo oportuno, y tengo derecho a que nadie me moleste.


Tengo derecho a ponerme un vestido de Mango y que se comente el premio que he ganado y no el puto vestido por muy igual que sea al de la reina o al de la sobrina del Papa.

Como mujer, tengo derecho a que se respete mi trabajo y mi integridad física siempre, tanto si me visto de Ursulina descalza, como si salgo con uno de los vestidos  de las campanadas de la Pedroche.






Que ya está bien, coño, que ya vale, joder.

Que si nosotras mismas educamos a nuestros hijos en esa indolencia del todo vale porque eres un hombre, mal vamos

Que si entre nosotras no somos capaces de decirnos guapa, porque nos han metido a fuego en la cabeza que somos adversarias (por el trabajo, por la atención un señor, o por lo que sea), mal vamos.

Porque si no  nos apoyamos y no nos decimos bonita, entre nosotras ¿qué estamos transmitiendo a nuestros hijos?.

¿Qué transmitimos a nuestras hijas si les decimos que su amiga no debería haberse puesto ese vestido porque está gordita?

¿Qué tenemos en la cabeza para que lo más destacable de una mujer,  en un acto laboral, sea la ropa que lleva?

¿Por qué hacemos  una mierda de dieta que pone en peligro nuestra salud, para ponernos un vestido diez minutos (por mucho que sea de Marilyn)?


Vamos a dejar de esclavizarnos nosotras solitas, vamos a educar a nuestras hijas en la ausencia de revanchismos y complejos y a nuestros hijos en el respeto, por favor.

Vamos a terminar con esta avalancha de comportamientos machistas que parece que nos hemos escapado de una caverna.



Y a estos dos cerdos, no los dejaba entrar en la feria en lo que queda de semana. 

En la televisión local hacen unas retransmisiones bastante buenas: una copita, un puñaíto de albero en el suelo,  y en  el sofá de casa, hasta que aprendan a respetar.

 

Comentarios

  1. Tengo poco que añadir a lo que tu ya has dicho(escrito). Lo único (e imagino que es así) que no pienses que todos somos iguales.
    Un abrazo.

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  2. Tu entrada y alegato no le falta una coma, a ve si de una vez se aprende . Un besazo

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  3. Vergonzoso😠😠😠😠 estoy de acuerdo contigo. BESICOS.

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  4. Más de lo mismo, siempre igual.

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