
Y aunque lluevan las ausencias en el alma y pesen las soledades en la infinita calma de la noche, no me dejaré ir en esta absurda melancolía de presentes mal encarados y futuros inciertos, porque me sobran los motivos, para prometerme a mí misma felicidad y buenos augurios.
Y porque quiero, y como quiero, puedo....
¡¡¡OLE TÚ!!!
ResponderEliminarHaces muy bien. Un beso.
ResponderEliminarYo no te noto ausente, Gracias¡
ResponderEliminarPues eso, queseas feliz.
ResponderEliminarSalud, Alicia.
Di que sí...
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