Rayuela

Aprendimos a despreciar el orden establecido, a instalarnos en la transgresión desmedida, a buscar a la Maga por las calles del viejo París, a no creer nunca en "lo predecible".
Aquí algunos fragmentos que, particularmente, todavía me impactan;
"Sólo viviendo absurdamente se podría romper alguna vez este absurdo infinito."
"Pero lo malo del sueño no es el sueño. Lo malo es eso que llaman despertarse..."
"La felicidad tenía que ser otra cosa, algo quizá más triste que esta paz y este placer, un aire como de unicornio o isla, una caída interminable en la inmovilidad."
"Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio."
"Andábamos sin buscarnos, pero sabiendo que andábamos para encontrarnos."
Si pudiera hoy, me perdería en un café del barrio latino de París con Horacio Oliveira y con La Maga, para hablar de lo absurda que es la vida a veces, para intentar averiguar que era aquello de la felicidad, para aprender lo que no nos enseñan los libros....
Un importante cambio se comenzaba a vislumbrar....
ResponderEliminarSaludos
Pedirle a Cortázar que me explique Rayuela, allá donde quiera que se encuentre.
ResponderEliminarHay doce libros en mis cincuenta años que no he sido capaz de acabar, éste es uno de ellos.
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