La fiesta de la democracia

El caso, es que, de alguna manera
esto tenía que explotar, que muy mal, porque una agresión, por muchas razones
que pueda haber, es una agresión, y no deja de ser un delito.
Pero (que no defiendo ni
defenderé la violencia nunca), es que era de esperar que este hombre o el otro
o el mismísimo Borbón se llevaran en algún momento una colleja, por toda esa
rabia contenida, por todo lo mal gestionado, por todo y por todos.

Para que nadie más termine
estallando en un puñetazo, para que no tengamos que convivir con la presión de
la miseria y del dolor, habría que pensarse mucho el voto, y depende de nosotros.
Lo que es seguro, es que sea el
guapo( que lo es y mucho) , sea el tonto ( no lo cuestionamos) o sea el coleta, le va a tocar arreglar muchas cosas , y va a tener que estar
dispuesto a recibir, no uno, si no mil puñetazos (en el sentido figurado, claro).
Buen Jueves!
Toda la razón para ti.
ResponderEliminarLa violencia no tiene justificación y no era más que un chiquillo. Si fuera un adulto en paro, se entendería más.
ResponderEliminarLo has expresado muy bien...
ResponderEliminarSaludos