El día del Libro.

Yo, que soy muy zen, lo primero que hago es buscar entre los miembros de la familia un ejemplar, pero nadie tenía (no me creo que nadie tenga uno en casa, que mierda de ejemplo familiar).
El segundo paso, cuando por fin me restituyen internet en casa, es buscar un epub para reader
y eso hago, el niño mira el número de páginas y me dice que es muy largo.
Madre: A ver, que voy a llamar a Miguel pa que lo acorte un poquito.
Hijo: Uy que graciosa eres, no?
(pues sí, era una gracia, leches)
Madre: es que esto, igual lo
deberías haber dicho antes, y ya podrías haber aprovechado los ratos que estás
con la play, para leer (ahí soltando con
elegancia el rollo play).
Hijo: De todas formas, no me voy a
leer ese tochazo, que la Edición que tiene mi amiga ritalacantaora es de 120 páginas.
Madre: Pues será un resumen,
Cervantes que no tenía tele ni play, se aburría mucho y escribió un libro muy
largo.
Madre: ¿y cómo es? ¿como la
cartilla de amiguitos? (aquí me mira raro, no tiene ni idea de qué coño es la
cartilla de amiguitos ¡ porca miseria,
soy más vieja que un bosque!.
Hijo: Está en castellano actual.
(creo que piensa que alguna vez he hablado castellano antiguo)
Bueno pues mañana salgo a buscarlo,
tienes una semana para leerlo, espero verte hasta cagar con el libro.
Hijo: Alicia, no te sale ponerte mandona.
Madre: ya, pues bueno, pues haces como que te lo crees y punto.
Así que, el día de libro, por esas
curiosidades que tiene el destino, andaba yo buscando la edición adaptada (para
adolescentes flojeras y desatrosillos) de El Quijote, por todas las librerías de Jerez ( incluso las que están donde Cristo perdió el mechero, que me duelen hasta las pestañas).
A todas las que iba,
había ido antes otra madre desesperada.
Me consoló saber que mi hijo no es el
único que lo ha dejado para el final, y me reconfortó saberme en la misma lucha
que otra sufridora madre anónima (mi corazón está contigo, madre anónima, ¡que cruz!)

Finalmente lo encontré, no el que
el niño pedía, pero sí uno adaptado.
El rubito-guapito está indignao porque es un rollazo
de lectura (esto me garantiza una semana sin tenerle que decir que suelte la play un rato) y yo sigo esperando un libro, una flor, o, en su defecto, un plato de duelos y quebrantos pa reponer fuerzas.
Has tenido suerte de haberlo encontrado, los críos son así de impronta, del momento, de perder la sudadera, de traerse el estuche del compañero, de dejar la bolsa de piscina en el cole (todo mojadito) porque hoy era el dia del deporte y tenía que volver a llevarla. Mañan catarro. Abrazucos
ResponderEliminarCualquier día se olvida de volver a casa...
EliminarJAAA que bueno ese dialogo entre madre e hijo ..bueno en una semana si acelera se lo aprende de memoria además los libros resumidos imagino que se quedaran con la esencia del Quijote..
ResponderEliminarUn abrazo .
ya lo ha leído, encima tiene hasta suerte, el tío...
Eliminarjajajaja no se si estás lejos de Zaragoza, pero si no te lo dejaba yo, porque mi adolescente tampoco lo ha abierto... No se si lo tendrán que leer porque han hecho un trabajo en un video o algo así y la profesora cambia bastante de opinión , así que ahí está, encima de la mesa... y sí, temo ese momento de mañana tengo examen...
ResponderEliminarCómo te entiendo :S gracias por compartir
Bss ;)
Puede que, todos hayamos sido así de olvidadizos, pero ya no me acuerdo...lo que sí es seguro es que mi madre no se hubiera recorrido media ciudad...
EliminarSi yo te contara mi odisea con El Quijote....
ResponderEliminarjajaa a saber, El quijote da pa mucho.
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