La noche más corta
Dicen que la noche de San Juan es la más
mágica del año, que se cumplen los deseos, se hacen rituales y se llama a
gritos a la buena suerte.
Que algún mágico día llueva de pronto
la buena suerte,
que llueva a cántaros la buena suerte;
pero la
buena suerte no llueve ayer,
ni hoy, ni mañana, ni nunca,
ni en
lloviznita cae del cielo la buena suerte,
por mucho que los nadies la llamen
y aunque les pique la mano izquierda,
o se levanten con el pie derecho,
o empiecen el año cambiando de escoba
(que decía Galeano)
Las raíces de la celebración de la Noche de San
Juan, se pierden en el tiempo.
Nuestros antepasados creían que el Sol estaba enamorado de la Tierra y se
resistía a abandonarla. De ahí la celebración en la noche más corta del año.
A esto se unía la superstición de
que ese día era el ideal para ahuyentar a los malos espíritus y atraer a los
buenos, así como para librar encantamientos de amor y fertilidad.
Los druidas danzaban alrededor de las hogueras para invocar
a la madre tierra para que la cosecha, fuera especialmente fértil.
Con la llegada del cristianismo, la Noche de San Juan se mantuvo, pero perdió
su carácter mágico y adoptó un nuevo significado (la Iglesia y su bendita
capacidad para cambiarlo todo).
Según los textos sagrados, Zacarías mandó encender una
hoguera para anunciar a
sus parientes el nacimiento
de su hijo, Juan Bautista, que coincidía con la noche de
solsticio de verano.
Para conmemorar esa fecha, los
cristianos del medievo encendían grandes hogueras y celebraban diversos ritos a
su alrededor. En ellos siempre estaba presente
la señal de la Cruz.
-Según se cree, en el exacto momento en que el sol ilumina el
amanecer del día 24, las aguas de fuentes y arroyos están dotadas de poderes
especiales para curar y brindar protección a la gente. ( Será cuestión de ir a
probar, lo malo es que no está claro si se bebe o se baña uno, porque si uno se
está bañando y yo estoy bebiendo al lao…no sé..)

-Meterse desnudo y de espaldas al mar, mirando la luna, permitirá a quien lo
haga obrar ciertos prodigios (si no te ahogas o te pica una medusa).
-Quien se coloca debajo de una higuera con una guitarra en
sus manos puede aprender a tocarla de forma inmediata (anda ¿y si me pongo con
un tratado de física nuclear…?)
-Los solteros y solteras que al comenzar el 24 se asomen por
la ventana de su casa verán pasar al amor de su vida ( esto no lo puedo hacer,
porque corro el riesgo de que el amor de mi vida se o bien un jardinero o bien
un vecino, malo, malo..)
-Si se quema un papel donde se haya escrito aquello que se
quiera olvidar, se puede lograr bienestar por todo el año (o se te incendia la
casa y entonces es cuándo no te olvidas en la puta vida)
-Si una mujer se mira desnuda y de espaldas en un espejo, a
media noche y con la luz de una vela, verá el momento de su muerte (no entiendo
la necesidad)
-Quien madrugue el día 24 no pasará sueño el resto del año
(buuuuuuenoooo).
Se cuenta que, en la noche de San Juan se abren de par en par
las invisibles puertas del "otro lado del espejo".
Se permite el acceso a grutas, castillos y palacios encantados.
Se liberan de sus prisiones y ataduras las reinas moras, las princesas y las infantas cautivas merced a un embrujo, ensalmo o maldición; (¿y las que somos madres normalitas, de las de andar por casa, qué, nos liberamos o no?.
Braman los cuélebres (dragones) y vuelan los "caballucos del diablo.
Salen a dar un vespertino paseo a
la luz de la Luna seres femeninos misteriosos en torno a sus infranqueables
moradas, (vamos que si salgo a dar un paseo, se me puede considerar serfemeninomisterioso)
Afloran enjambres de raros espíritus, duendes amparados en la oscuridad de la noche y en los matorrales.
Las mozas enamoradas sueñan y adivinan quién será el galán que las despose; ( que cruz con esto, eh??).
Las plantas venenosas pierden su dañina propiedad y, en cambio, las que no lo son centuplican sus virtudes.
Los tesoros se remueven en las entrañas de la Tierra y las losas que los ocultan dejan al descubierto parte del mismo para que algún pobre mortal deje de ser, al menos, pobr.
El rocío cura ciento y una enfermedades y además hace más hermoso y joven a quien se embadurne todo el cuerpo.
Los helechos florecen al dar las doce campanadas...
Se permite el acceso a grutas, castillos y palacios encantados.
Se liberan de sus prisiones y ataduras las reinas moras, las princesas y las infantas cautivas merced a un embrujo, ensalmo o maldición; (¿y las que somos madres normalitas, de las de andar por casa, qué, nos liberamos o no?.
Braman los cuélebres (dragones) y vuelan los "caballucos del diablo.

Afloran enjambres de raros espíritus, duendes amparados en la oscuridad de la noche y en los matorrales.
Las mozas enamoradas sueñan y adivinan quién será el galán que las despose; ( que cruz con esto, eh??).
Las plantas venenosas pierden su dañina propiedad y, en cambio, las que no lo son centuplican sus virtudes.
Los tesoros se remueven en las entrañas de la Tierra y las losas que los ocultan dejan al descubierto parte del mismo para que algún pobre mortal deje de ser, al menos, pobr.
El rocío cura ciento y una enfermedades y además hace más hermoso y joven a quien se embadurne todo el cuerpo.
Los helechos florecen al dar las doce campanadas...
Lo que me he perdío por dormir esta noche, (doble
pasti hoy, si lo llego a saber me siento en el balcón, me hubiera conformado
con que mi dama de noche, que tiene pulgón, se ponga otra vez bonita)
En definitiva, la atmósfera se carga de un aliento
sobrenatural que impregna cada lugar mágico del planeta y es el momento
propicio para sentir escalofríos, estremecernos, ilusionarnos, alucinarnos y
narrar a nuestros hijos, nietos o amigos toda clase de cuentos, anécdotas y
chascarrillos sanjuaneros que nos sepamos.
Todas estas leyendas
y rituales, que se pueden encontrar en cualquier página web, no son más que una
especie de grito desesperado, el resquicio de un pasado que tenía como único
sustento a la tierra y respetaba y cuidaba a la Madre como si su vida
dependiera de ella, y efectivamente, dependía.
Ahora no pedimos
permiso a los espíritus de la Tierra para perturbar su paz, para invadir su
terreno, ahora nos vamos a la playa a quemar papelitos con los nombres de
quiénes queremos sacar de nuestro corazón y damos saltitos en el agua
ofreciendo a los dioses del mar, flores que hemos cortado, sin pensar en si
los dioses de la Naturaleza quieren ver morir a sus hijas.
Saltamos pidiendo que
nos mire este o aquél, que el verano nos de la noticia de que un bebé está en
camino…y los dioses, no escuchan, los dioses están en otras guerras.
Aunque me ponga a la pata coja o salte una ola, o una escoba, o me pase un huevo por el cuerpo, mi vida está siempre más o menos igual, supongo que esa es la suerte, la inmensa suerte.
Aunque me ponga a la pata coja o salte una ola, o una escoba, o me pase un huevo por el cuerpo, mi vida está siempre más o menos igual, supongo que esa es la suerte, la inmensa suerte.
¡Felicidades Juanes, Juanas, y a todos los que tengáis juanetes, también!
¡¡¡MADREMÍA!!!
ResponderEliminarYo también me lo he perdido todo.:) Un beso.
ResponderEliminarEs mi noche, la que mas me gusta de todas, después de la noche de bodas jeje. Un abrazo
ResponderEliminarLo bueno, si breve, dos veces bueno....
ResponderEliminarSaludos
De haber sabido...
ResponderEliminarUn saludo